Compraron un pantano en medio de la nada y su gesto salvó a una especie de ave amenazada

Cuando Jim Stevenson y Tara Tanaka se conocieron a mediados de los 90, sabían que su destino común sería proteger el paisaje natural de Florida, en los Estados Unidos. Así es como en 2007 extendieron su patio trasero (de una hectárea) y adquirieron 16 hectáreas de un pantano con el propósito de salvar a una especie de ave única en su país.La pasión por el cuidado del ambienteStevenson se capacitó en la Universidad del Sur de Florida para proteger a las especies naturales ante el impacto del ser humano. Mientras estudiaba, ofició como guardaparques e intentó aplicar una filosofía a cada uno de sus trabajos posteriores dentro del Estado. Respetaba la “ética de la tierra, según la cual se debe tratar el suelo, el agua, las plantas y los animales con la misma responsabilidad moral que tenemos con los seres humanos, simplemente ampliando los límites de la comunidad”, dijo al medio Tallahassee Democrat en 2021.Así es como se desempeñó en diferentes áreas estatales para conservar y supervisar los espacios naturales. Llegó a ser jefe de Administración de Tierras Públicas de Florida y en 2003 se jubiló. Para ese entonces ya había conocido a su esposa, Tanaka. Los dos tenían el mismo amor por las especies de animales, plantas y los hábitats que les permitían vivir sin la influencia del ser humano. Tanaka conocía de muy cerca a las especies acuáticas. Hasta antes de casarse en 1992 con Stevenson, era una experimentada buceadora de cuevas con más de 400 inmersiones. Juntos realizaron más de 50 inmersiones en cuevas. “Era precioso entonces… tan claro… Las algas no eran un problema. Lamentablemente, tuvimos que dejarlo porque la proliferación de algas en los manantiales se había vuelto incontrolable”, dijeron. Con la jubilación de Stevenson nació un propósito más en ellos, el de ser actores influyentes en el cuidado del ambiente. Entonces, a su ya adquirida hectárea en Tallahassee, compraron en 2007 un pantano que estaba en el patio de su casa, de unas 16 hectáreas. Así fundaron una reserva ecológica privada con una especie de ave que se hallaba en peligro de perder su territorio para anidar. El sitio se trataba de un santuario para aves, reptiles, mamíferos y especies de plantas autóctonas a merced de la especulación inmobiliaria. Según explicó la pareja, la intervención de las urbanizaciones, como el dragado de los pantanos, la caza, la extensión de terreno para viviendas privadas y la acumulación de desechos, se volvieron una amenaza constante para este entorno. Así es como decidieron fundar una reserva privada con el fin de cuidar a posteridad el patrimonio de Florida. Con el paso del tiempo empezaron a fotografiar cómo los animales volvían a este espacio y desarrollaban sus vidas plenamente. De este modo comprobaron que la cigüeña de madera recuperó su número poblacional en el área. Esta especie está protegida por el Estado nacional. En 2021 Tanaka dijo: “Tenemos la única colonia de cigüeñas de madera en un radio de 80 kilómetros, con hasta 275 nidos… ¡Eso son unas 700 aves en total! Hay coyotes, linces, mapaches, zorros, nutrias, castores, conejos de pantano, gansos canadienses, patos de madera, patos silbadores, espátulas, garcetas, garzas azules, garzas verdes, anhingas y gallinetas comunes”.Ese mismo año ganaron el premio Guardianes de la Tierra y lograron certificar su reserva como hábitat de vida silvestre. Asimismo, el gobierno de Florida proporcionó guardaparques para que custodien el predio de manera permanente y de por vida. En la actualidad, la pareja habilitó las visitas guiadas en el parque al mismo tiempo que son contratados por sus vecinos para aprender cómo construir viviendas sin afectar el entorno natural de los animales autóctonos. Los propietarios privados poseen aproximadamente el 70% de la tierra en los Estados Unidos, lo que los convierte en actores clave para la restauración del hábitat de la cigüeña americana y otras especies silvestres. Desde 2005, los propietarios privados del sureste de Estados Unidos restauraron 2530 hectáreas de hábitat en 179 proyectos que beneficiaron a la cigüeña americana y otras especies silvestres. (HabITS - Sistema de Seguimiento de Información sobre el Hábitat, Servicio de Pesca y Vida Silvestre de EE. UU.).

Fuente: La Nación