Economía
La escalada en la guerra entre Rusia y Ucrania vuelve a tensionar el mercado de granos
La Bolsa de Chicago, referencia mundial en el comercio de granos, transita una semana de mejoras para los principales granos. El maíz alcanzó sus valores más altos en tres meses, mientras que el trigo y la soja se ubicaron cerca de los máximos en prácticamente un mes. En el caso de la oleaginosa, aunque este jueves cerró con leves bajas, acumuló una mejora durante la semana. Los especialistas explicaron que detrás de estos movimientos estuvieron las dudas sobre cuánto podrán rendir los cultivos en los Estados Unidos, el recrudecimiento de la guerra entre Rusia y Ucrania, que afectó otra vez infraestructura portuaria, los problemas para exportar desde el Mar Negro y las nuevas compras de soja realizadas por China. “Los cereales volvieron a ganar terreno en Chicago, pero sería un error leer la suba del trigo y del maíz como un único movimiento. La jornada fue positiva para ambos, aunque el mercado está incorporando riesgos de naturaleza diferente”, explicó Luciana Bilbao, analista de granos de Gestor Max.En el maíz, el mercado esperaba una producción elevada en los Estados Unidos. Sin embargo, los resultados del Pro Farmer Crop Tour comenzaron a generar dudas sobre cuánto se cosechará finalmente. El Pro Farmer Crop Tour es un recorrido anual por las principales zonas agrícolas estadounidenses. Los especialistas ingresan a los campos, toman muestras y comparan los resultados con campañas anteriores y con las estimaciones oficiales.Opinión: la Argentina debe ocupar un lugar central en la gobernanza mundial de los alimentos, fibras y bioenergías“Los datos más recientes del tour de Pro Farmer apuntaron a una reducción respecto del desempeño de la campaña anterior y no llegaron a las actuales proyecciones oficiales”, explicó Eugenio Irazuegui, de Zeni.En Illinois, uno de los principales estados productores, el relevamiento calculó un rinde promedio de 115,6 quintales por hectárea, frente a los 125,3 quintales registrados en 2025. La medición también quedó por debajo del promedio de los últimos tres años, de 125 quintales, y de los 133,1 quintales proyectados por el Departamento de Agricultura de los Estados Unidos (USDA) para la campaña 2026/27.Bilbao señaló que cualquier dato que ponga en discusión los rindes esperados obliga a recalcular la oferta. A esto se sumó que el USDA redujo las existencias finales previstas para los Estados Unidos y estimó reservas mundiales inferiores a las de la campaña anterior. “La oferta sigue siendo importante, pero el balance muestra menos holgura de la que sugeriría observar únicamente la producción”, afirmó.En este contexto, la posición septiembre de 2026 del maíz cerró en US$188,48 por tonelada, con una mejora diaria de US$2,26, mientras que diciembre terminó en US$198,22, tras aumentar US$2,17.En el trigo, la principal preocupación estuvo en la región del Mar Negro. Las dificultades para exportar y el menor ritmo de los embarques de Ucrania generaron dudas sobre la cantidad de cereal que podrá llegar al mercado internacional durante agosto. “El punto central no es solamente cuánto trigo existe, sino qué proporción de esa oferta puede llegar efectivamente al mercado internacional con normalidad”, explicó Bilbao. Puede haber cereal disponible, pero, si los puertos trabajan por debajo de su ritmo habitual, disminuye la cantidad que reciben los compradores.La consultora SovEcon redujo en un millón de toneladas su estimación de las exportaciones mensuales de Ucrania y ahora prevé embarques por 2,2 millones de toneladas. El volumen quedaría muy por debajo de los 4,5 millones registrados en agosto del año pasado. En su informe de agosto, el USDA también redujo su cálculo de producción global de trigo para la campaña 2026/27 y proyectó una caída respecto del ciclo anterior. Al cierre de este jueves, el trigo septiembre de 2026 terminó en US$250,87 por tonelada y diciembre en US$257,21. Ambos contratos registraron una mejora diaria de US$0,92.En el caso de la soja, el contrato septiembre de 2026 cerró en US$448,55 por tonelada, con una caída diaria de US$0,55, mientras que noviembre terminó en US$454,34, después de retroceder US$0,28. Los vencimientos a partir de marzo permanecieron en terreno positivo.Nicolás Pino, presidente de la Sociedad Rural Argentina, con un tajante mensaje: “Necesitamos recuperar competitividad”Según Bilbao, las lluvias recientes en el Medio Oeste estadounidense mejoraron las condiciones de los lotes y limitaron las subas. En sentido contrario, las nuevas compras de soja estadounidense confirmadas por China y los resultados de Pro Farmer ayudaron a sostener los precios. En la soja todavía no se puede calcular un rinde promedio. Por eso, los especialistas cuentan las vainas dentro de distintas muestras y comparan los resultados con años anteriores. Hay lugares donde se evalúa el impacto de excesos hídricos.En Illinois se contabilizaron en promedio 1430 vainas por muestra, por debajo de las 1479 registradas durante la gira de 2025. En el oeste de Iowa también se observó una cantidad inferior a la del año pasado, aunque quedó cerca o por encima del promedio de las últimas tres campañas.Irazuegui añadió que el sector exportador estadounidense informó nuevas operaciones por 150.000 toneladas de soja, pero no identificó su destino.El buen momento también alcanza al girasol. Los valores disponibles se ubican cerca de los US$500 por tonelada, mientras que las propuestas para la nueva cosecha argentina se encuentran entre US$420 y US$450, según Germán Iturriza, analista de mercados. Detrás de estos precios están las dudas sobre la producción de Bulgaria, Rumania, Ucrania y Rusia. Aunque aumentó el área sembrada en Europa, todavía no están definidos los rindes. Para las próximas dos semanas se esperan temperaturas superiores a las normales en el cinturón girasolero de Ucrania y pocas lluvias en el corto plazo. Rusia, en cambio, presenta mejores condiciones.También influye la suba de los aceites de soja y de palma. El primero recibe el impulso del petróleo y el segundo refleja la incertidumbre productiva en Indonesia y Malasia. Iturriza consideró que el aceite de girasol podría acompañar esa tendencia. “Son momentos de oportunidad para el girasol. Trabajar con valores superiores a los US$400 para la cosecha argentina es una oportunidad para avanzar con alrededor de un 20% de la venta de la producción”, recomendó.
Fuente: La Nación