Nuevo informe de la Cepal: la economía argentina crecerá 3,3% este año, pero un elemento clave la diferencia de otros países de la región

Dos gráficos muestran una de las anomalías regionales de la economía argentina. Son dos cuadros que surgen de un informe elaborado por la Cepal (Comisión Económica para América Latina y el Caribe) – ONU, y muestra que el crecimiento de la actividad local sigue patrones que se diferencian de otros países latinoamericanos.Uno de los elementos clave tiene que ver con el “consumo público”. Se trata del factor que agrupa los gastos realizados por el Estado en sus diferentes niveles, que en el país se vio afectado por la “motosierra” y el ajuste que impulsó el Gobierno de Javier Milei desde diciembre de 2023, que afectó a empresas públicas, salarios, jubilaciones y otros rubros como educación o salud.De acuerdo con estimaciones del Iaraf, en 2025 el gasto público total cayó un 1,7% en comparación con 2024, y acumula una contracción del 27,6% en comparación con 2023. Y ese movimiento se vio plasmado en la dinámica de la economía argentina, que creció un 4,5%, pero mostró un comportamiento particular en la dinámica regional.Según el análisis del informe Estudio Económico de América Latina y el Caribe de la Cepal, en la comparación regional durante 2025, mientras la mayoría de los países tienen en el “consumo público” uno de los factores que contribuyen al crecimiento de su PBI, en la Argentina el aporte fue nulo.En Colombia, por ejemplo, representó casi 1,4% del crecimiento (el PBI se expandió 2,6%). Al analizar el desempeño de otras de las economías importantes de la región relevadas por Cepal, se observa que en la mayoría alcanzan números positivos cercanos al 0,5% (Brasil, Chile, Perú o Uruguay). El aporte del “consumo público” al crecimiento es nulo o negativo en Argentina, Paraguay, Bolivia y Ecuador.El escenario es inverso al analizar el efecto del “consumo privado”, que comprende al gasto en bienes y servicios del conjunto del sector privado (empresas y personas) de un país. Según el análisis de la Cepal, la economía argentina fue la que registró en 2025 la mayor contribución al crecimiento del PBI en la región (representó casi 5,5% de aporte a la expansión del PBI).Si bien todas las economías de la región relevadas tienen número positivo en este rubro, el aporte es significativamente menor en Brasil (menos del 1%), Uruguay (algo más del 1%), Chile (1,5%), Perú (2%), Colombia (2,5%) y Paraguay (3%).Nuevas proyecciones para 2026El informe de la Cepal, una de las cinco comisiones regionales de la ONU, volcó las nuevas proyecciones de la entidad para la economía de la región y sus países. De acuerdo con este informe, se espera una expansión del 2,2% promedio este año, luego del 2,4% en 2025. Para 2027, la perspectiva es de un crecimiento del 2,5%. Los economistas de la organización definen a esta tasa como “insuficiente” para “elevar de manera sostenida el ingreso por habitante y cerrar las brechas de desarrollo”.En ese escenario, los pronósticos ven una expansión del PBI argentino por encima de la media. Luego del crecimiento del 4,5% en 2025, Cepal pronostica un 3,3% en 2026 y un 3,4% en 2027.La cifra planteada es apenas inferior a la que el FMI volcó en la última actualización del World Economic Outlook (WEO), publicada a fines de abril. En ese documento, el organismo recortó en medio punto la previsión de crecimiento para la economía argentina para 2026, al bajarla al 3,5%. Para 2027, mientras tanto, proyecta un crecimiento del 4%.Con este número, sin embargo, la economía argentina se ubica entre las de mayores tasas de crecimiento esperadas en 2026. Supera a Brasil (2,2%), Perú (3,2%), Chile (1,6%), Uruguay (1,5%), Colombia (2,6%), Ecuador (2,4%) y México (1,3%).El documento de la Cepal analiza las fragilidades del escenario económico en América Latina, con expectativas de crecimiento menores a las de otras regiones. “Esta situación confirma que el principal desafío de las economías de la región trasciende la coyuntura internacional y responde a la persistencia de bajos niveles de inversión, escaso crecimiento de la productividad y elevada informalidad”, plantea el informe.

Fuente: La Nación