Economía
Polémica en una provincia: una legisladora quiere prohibir la caza de guanacos para que no se consuma su carne
SAN CARLOS DE BARILOCHE.- El futuro del guanaco se ha convertido en el eje de una intensa disputa política y productiva en la Patagonia. Mientras el gobierno de Río Negro avanza con planes para integrar su carne al mercado formal, la legisladora Magdalena Odarda (Vamos con Todos) presentó un proyecto de ley para declarar a la especie como vulnerable y protegida, prohibiendo su caza en todas las modalidades vigentes.La iniciativa de Odarda surge como respuesta directa al proyecto del Poder Ejecutivo rionegrino para actualizar la Ley Provincial de Carnes. Esta reforma busca modernizar la normativa vigente e incorporar “proteínas silvestres”, como las del jabalí y el guanaco, al circuito comercial formal, permitiendo su venta en carnicerías y restaurantes bajo estrictos controles sanitarios y de trazabilidad.Tregua por 15 días: una conciliación obligatoria evitó un paro en los puertos cerealeros, pero hay alerta por un conflicto abierto“Hoy tenemos una proteína disponible, magra, saludable y de excelente calidad que no puede comercializarse formalmente. Lo que buscamos es generar las condiciones para que ese recurso pueda aprovecharse de manera segura, con todas las garantías sanitarias y dentro de un marco legal”, señaló el ministro de Desarrollo Económico y Productivo, Carlos Banacloy.El ministro rionegrino añadió que, al tratarse de animales silvestres, son carnes naturalmente más magras que las provenientes de sistemas intensivos de producción, constituyendo una alternativa de proteína animal de alta calidad nutricional. Además, la iniciativa propone pasar de un esquema basado únicamente en el control poblacional a un modelo que incorpore el aprovechamiento responsable del recurso.Sin embargo, el proyecto de Odarda cuestiona la falta de estudios científicos actualizados que avalen una supuesta superpoblación de guanacos en la provincia. Además, la propuesta se apoya en tres pilares críticos. En primer lugar, en relación con los riesgos sanitarios, se menciona la elevada presencia del parásito Sarcocystis spp. en ejemplares de la región, lo que plantearía dudas sobre la seguridad de su consumo humano.En segundo lugar, la iniciativa recoge el reclamo del Parlamento del Pueblo Mapuche Tehuelche de Río Negro, que denunció la falta de consulta previa, libre e informada en la normativa de fauna sancionada en 2025 (la ley 5796 se refiere al “aprovechamiento estratégico de las especies de fauna silvestre” que habitan la provincia). En tercer lugar, el proyecto de Odarda busca reconocer al guanaco como parte del patrimonio natural y cultural de la provincia.En contraste, la provincia de Santa Cruz se ha consolidado como el referente del aprovechamiento sustentable. Con una población de guanacos que se duplicó en la última década hasta alcanzar los 2 millones de cabezas, la provincia implementó un Plan de Manejo que permite la faena y comercialización masiva. Actualmente, Santa Cruz cuenta con el primer almacén dedicado exclusivamente a la carne de guanaco, donde se ofrecen cortes frescos y elaborados a precios que representan apenas un tercio del valor de la carne vacuna. Instituciones como el INTA han trabajado en la caracterización nutricional del producto, destacando que es una carne hipermagra (menos del 1% de grasa) y con altos niveles de proteína. Solo en 2025, se registró un aprovechamiento de más de 10.000 ejemplares bajo diversas modalidades reguladas.Productores en alerta En tanto, la situación en la provincia de Chubut es de extrema tensión. Las entidades rurales denunciaron un “hartazgo” ante la falta de políticas de control. Según los productores, la combinación de depredadores y la creciente población de guanacos –estimada extraoficialmente en 1,5 millones– ha vuelto inviable la actividad ovina.Los dirigentes aseguraron que las pérdidas por depredación alcanzan el 25% de las majadas, superando la capacidad de reposición natural de los campos. En este contexto, los productores chubutenses exigieron al gobierno provincial que “copie” el modelo de Santa Cruz para permitir la extracción y comercialización formal, considerando al guanaco como un competidor directo por el forraje y el agua.El debate en la Patagonia permanece abierto: mientras unos ven en el guanaco un recurso estratégico para la soberanía alimentaria y la economía rural, otros advierten sobre la necesidad de proteger a una especie nativa.Una empresa de nutrición invirtió US$20 millones para producir tres veces más de lo que vendeLos guanacos han sido históricamente aprovechados para la obtención de carne y fibra. Sin embargo, ante una situación crítica en 1997 la Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres (CITES) recomendó la suspensión de la importación de productos de guanacos provenientes de Argentina. Se habilitó luego únicamente el comercio de fibra obtenida de animales vivos, en un intento por frenar la sobreexplotación.Las investigadoras del Conicet Andrea Marino, Victoria Rodríguez y Natalia Schroeder sostienen que es erróneo adjudicar la degradación ambiental de Santa Cruz y Chubut a las poblaciones de guanacos, al tiempo que califican a la especie como un “chivo expiatorio” del sobrepastoreo causado históricamente por el ganado. Las científicas advierten que, a diferencia de las especies domésticas, los guanacos poseen mecanismos comportamentales y fisiológicos que resultan en un pastoreo de menor impacto ambiental y son más eficientes en el uso del forraje. Asimismo, subrayan la importancia de planificar un uso comercial que garantice la sustentabilidad ecológica.
Fuente: La Nación