Juicio por la muerte de Maradona: un nuevo escándalo puso bajo la lupa una prueba clave de la acusación

Otra vez un escándalo, un error grave. La defensa de una de las personas juzgadas por su presunta responsabilidad en la muerte de Diego Armando Maradona advirtió que los profesionales que estuvieron a cargo de hacer la junta médica, prueba clave de la acusación, analizaron la historia clínica del padre del astro mundial del fútbol, fallecido en 2015, en lugar de la del Diez –muerto cinco años después– para hacer parte de las conclusiones médicas.A partir de lo revelado en la audiencia de ayer ante el Tribunal Oral en lo Criminal (TOC) N° 7 de San Isidro por los abogados Nicolás D’Albora y Agustín Varela, defensores de Nancy Forlini, coordinadora médica de la firma Swiss Medical, las defensas de todos los acusados podrían pedir la nulidad de la junta médica como prueba, dijeron a LA NACION fuentes que participan del debate.Tras la revelación de que la junta médica había analizado la historia clínica de Don Diego Maradona, la defensa de Forlini solicitó una serie de medidas de prueba: que se libre oficio a Swiss Medical para que informe el número de afiliado del padre del Diez, la información respecto de los nombres de fantasía con los que se atendía al astro -por cuestiones de privacidad se le asignaba otra identidad- y que también se libre un oficio a la Dirección Nacional de Migraciones (DNM) para que detalle las entradas y salidas de la Argentina de Maradona en 2015, cuando su padre estaba internado y él dirigía un equipo de Emiratos Árabes Unidos. “La lectura que hacemos es que esto es escandaloso. Un grupo de personas que fueron tratadas como expertos no hizo algo tan elemental como verificar que los estudios fueran de la persona estudiada. Veo una junta médica a la que se le atribuyó una entidad que no tenía. Creo que la junta médica está para ser severamente cuestionada”, dijo al canal de noticias TN el abogado Francisco Oneto, uno de los defensores del neurocirujano Leopoldo Luque, uno de los principales acusados.Después, Oneto dijo a LA NACION: “Hay que esperar a ver si el tribunal concede la prueba solicitada por D’Albora. Y en ese caso habrá que evaluar cuáles son los planteos a dirigir. Lo cierto es que, en cualquier caso, la junta médica queda absolutamente debilitada porque se hizo sobre documentos médicos que no son de Diego Armando Maradona. Y encima hablaban de síndrome cardiohepatorrenal. Es decir que no pueden decir que es un problema aislado de los riñones lo que se pone en tela de juicio”.Para el abogado Diego Olmedo, defensor del psicólogo Carlos Díaz, otro de los imputados, la junta médica se parece a una “charla de café”.“En el alegato [de inicio] del primer juicio [que se declaró nulo tras el escándalo protagonizado por la entonces jueza Julieta Makintach] dije que la junta médica se parecía más a una charla de café porque aparecen cardiólogos opinando de psicología, psicólogos opinando de cardiología y psiquiatras opinando de riñones. Y ayer quedó demostrado que fue una charla de café. Analizaron la historia clínica del padre de Maradona, que tenía parámetros de una persona de 80 años”, dijo Olmedo.Para el defensor de Díaz, a partir de esta novedad, “el juicio no se cae como tal, porque el debate no depende de la junta médica. Sí queda gravemente herida la credibilidad de la junta médica”.Y adelantó: “Seguramente cuando terminen de declarar como testigos los profesionales de la junta médica que están citados vamos a poder hacer un análisis global. Está claro que en los alegatos nadie va a poder utilizar en contra de los imputados el informe de la junta médica como un elemento revelador, porque de revelador no tiene nada. Es un mamarracho, hablando en castellano antiguo”.En cambio, para el abogado Pablo Jurado, que representa en el juicio a Claudia, Rita y Ana Maradona, tres de las hermanas del astro, “la junta no se basó únicamente en el estudio que invoca la defensa de 2015, sino que analizo diversas circunstancias y estudios médicos de diferentes institutos y momentos de su vida que determinados los daños que tenía en su salud. Si la junta médica quita la valoración de ese estudio puntualmente, se llega a la misma conclusión. Porque además hay que tener en cuenta que se examinó la autopsia en la causa”. Por lo tanto las conclusiones serían exactamente las mismas. Las conclusiones de los peritos oficiales que intervinieron en la junta médica fueron entregadas a la fiscalía a fines de abril de 2021, cinco meses después del fallecimiento de Maradona.“El actuar del equipo de salud que atendía a Diego Armando Maradona fue inadecuado, deficiente y temerario. [El paciente] fue abandonado a su suerte”, afirmaron los profesionales en el escrito que le entregaron a los fiscales generales adjuntos de San Isidro, Patricio Ferrari y Cosme Iribarren, y a la fiscal Laura Capra, funcionarios que investigaron las circunstancias que rodearon la muerte del astro. Ferrari e Iribarren ahora están a cargo de la acusación pública en el juicio oral y público.Los peritos oficiales convocados por la Fiscalía General de San Isidro fueron el director de Medicina Legal de la policía bonaerense, Carlos Cassinelli; el jefe del Cuerpo Médico de San Isidro, Federico Corasaniti; el jefe de la Morgue de San Isidro, Agustín Grimoldi Vázquez; el jefe de la morgue de La Plata, Javier Grubisa; el jefe de cardiología del Hospital Central de San Isidro, Gustavo Di Niro; Enrique Gallego, psiquiatra del Cuerpo Médico de Policía Científica; el psiquiatra José Luis Covelli, jefe de la cátedra de Medicina Legal de la Universidad de Buenos Aires (UBA); Carlos Damín, jefe de toxicología del Hospital Fernández y jefe de la cátedra de esa disciplina en la UBA; Hernán Trimarchi, jefe del servicio de nefrología del Hospital Británico, y Fernando Cairo, miembro del servicio de Hepatología y Trasplante Hepático del Hospital Británico.Ayer declararon ante los jueces Alberto Gaig, Pablo Rolón y Alberto Ortolani los médicos Damín y Trimarchi, testigos de la acusación. Para preparar el contrainterrogatorio del nefrólogo, las defensas de Luque y Forlini pidieron un cuarto intermedio.Cuando analizaban la documentación para hacer las preguntas dirigidas a Trimarchi, D’Albora y Varela advirtieron que la Junta Médica había utilizado la historia clínica de Don Diego Maradona. Específicamente, se trataba de estudios médicos realizados el 3 de mayo de 2015 en el Sanatorio Los Arcos, en Palermo: análisis de glucemia, uremia y hemograma completo, entre otros.El 3 de mayo de 2015, el astro no estaba en la Argentina: vivía en Dubai, donde trabajaba como director técnico. D’Albora y Varela buscaron en Internet y encontraron la noticia del regreso del Diez a la Argentina para visitar a su padre, que estaba internado. Entonces, comprendieron que el estudio que figuraba como de Diego Maradona era del padre, no del astro.Ese estudio fue entregado a los fiscales, en su momento, por el estudio de D’Albora, en representación de Swiss Medical. El error, explicaron fuentes conocedoras de la situación, estuvo en el empleado de la empresa de medicina prepaga que, por pedido de los apoderados legales, buscó en los archivos todos los estudios de Diego Maradona, como se llamaba también el padre del astro, y no solo la historia clínica de Diego Armando Maradona o de los seudónimos que utilizaba.

Fuente: La Nación