Karina Milei se mete en la precampaña porteña y en LLA dicen que tienen “vocación de gobernar” la Ciudad

La secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, incursionó este miércoles en los prolegómenos de la campaña porteña rumbo a 2027, al encabezar una recorrida por una fábrica de muebles en Villa Riachuelo, un barrio del sur de la ciudad de Buenos Aires.La bajada territorial de la hermana del presidente Javier Milei se enmarcó en una serie de actividades que funcionarios nacionales realizarán junto a Pilar Ramírez, jefa del bloque La Libertad Avanza (LLA) en la Legislatura porteña.Se trata del puntapié inicial de la campaña libertaria en la Capital y un refuerzo de la presencia del espacio en el bastión de Pro. La jugada, con la que LLA marca la cancha al gobierno de la Ciudad, contrasta con el reciente acercamiento del macrismo al Gobierno.Vestida con un gamulán y un pantalón marrones, Karina Milei llegó a las 14.24 a la fábrica. Ramírez, su delegada en la Ciudad, descendió del mismo vehículo, pero por la puerta trasera, vestida en tonos crema, en composé con su jefa política.En la vereda de la avenida Coronel Roca 6701 las esperaban Roberto Fontenla, presidente de la firma homónima, junto a sus hijos Fernando y Federico, vicepresidente y apoderado de la empresa, respectivamente. Se saludaron cálidamente y, enseguida, la secretaria general de la Presidencia y la legisladora porteña enfilaron hacia la entrada de la fábrica.En ese breve trayecto, Karina Milei solo dijo unas palabras a LA NACION: “Todo bien. Todo perfecto. Venimos a recorrer la fábrica”. Y, sin mirar atrás, evitó responder si LLA quiere gobernar la Ciudad. Más tarde, también esquivó contestar si habrá un acuerdo electoral con Pro en la Capital.Pasadas las 14.30 llegó el legislador porteño Nicolás Pakgojz, a quien el personal de seguridad prohibió la entrada por unos minutos. “Puede pasar, por ahora”, le indicó finalmente uno de los guardias.A las 15.14, Karina Milei, Ramírez y los Fontenla salieron de la fábrica rumbo a un local de la empresa, ubicado a dos cuadras de la planta, sobre la avenida General Paz. De esta recorrida también participó Pakgojz.Campaña de afiliaciónCasi una hora y media después de comenzada la visita, Karina Milei y Pilar Ramírez salieron del establecimiento y mantuvieron un diálogo con LA NACION:—¿Cómo estuvo la recorrida?—Espectacular —respondió Karina Milei.—¡Contale que logramos un afiliado más! —intervino Pilar Ramírez.—¿Se afilia Fontenla? —preguntó este medio.—Karina afilió a Roberto Fontenla —respondió Ramírez, orgullosa.—Karina, ¿cómo ve el trabajo de Pilar en la ciudad?—Impresionante lo que trabaja. Mirá —replicó, señalando a Ramírez, quien mostraba, alegre, la ficha de afiliación.—Se afilió a LLA CABA —agregó Ramírez, titular del partido en la Ciudad.—¿Cómo lo lograron?—Muy fácil: todos quieren ser parte de LLA —cerró la legisladora porteña.Karina Milei se involucra en la campaña de afiliación de LLA en la Ciudad de Buenos AiresSin embargo, apenas las libertarias dejaron el comercio, los Fontenla le bajaron el tono a la afiliación. Uno de los hijos negó que su padre se hubiera sumado formalmente al partido de gobierno, y el propio Roberto Fontenla primero dijo “ya te vas a enterar”, luego afirmó “estamos ahí”, y finalmente preguntó “¿a vos qué te parece?”.“Yo me juego que vamos a tener un futuro mejor”, dijo, no obstante, el dueño de la firma de muebles. Y sostuvo que la recorrida fue “excelente”.“Él nos había dicho que quería afiliarse”, contaron desde LLA. Explicaron que hoy presentó la ficha de solicitud y que resta que entregue su documentación para avanzar formalmente con la incorporación al partido.Una persona que estuvo en la recorrida reveló a LA NACION que el empresario se mostró “contento con el rumbo del país, con cómo el Presidente defiende las ideas de la libertad”. También contó que Karina Milei saludó y se tomó selfies con los empleados durante la visita, que fue de carácter reservado.En las calles de Villa Riachuelo no imperó un clima de campaña. No solo no hubo militantes, sino que los vecinos tampoco notaron que hubiera una actividad política en el barrio.Esta serie de recorridas tuvo su inicio el martes, con la visita de Ramírez y Luis Caputo, ministro de Economía, a una sucursal de la cadena de heladerías Lucciano’s, en el barrio de Palermo.El esquema tendrá como próximos protagonistas al jefe de Gabinete, Diego Santilli, y la ministra de Seguridad, Alejandra Monteoliva. Fuentes al tanto de la organización también barajaron la incorporación de la ministra de Capital Humano, Sandra Pettovello, a estas jornadas.Será “en estos días”, adelantaron, aunque aclararon que la agenda aún no está definida. Y agregaron que las visitas no necesariamente serán a comercios, como ocurrió este martes y miércoles.¿Acuerdo con Pro?Ante la consulta de LA NACION, un dirigente de LLA dijo que “obvio” que quieren gobernar la Capital, hoy gestionada por el macrismo. “Siempre tenemos vocación de gobernar para cambiar la Argentina y cambiar la Ciudad”, agregó, como si se tratara de un objetivo indiscutible.Ante la consulta sobre estas actividades de LLA, el entorno del jefe de gobierno porteño, Jorge Macri, prefirió no emitir comentarios.Las recorridas comenzaron apenas cinco días después de que Cristian Ritondo y Fernando de Andreis, diputados nacionales de Pro, desembarcaran en la Casa Rosada para reactivar el diálogo con el Gobierno, como preámbulo de una eventual discusión sobre un acuerdo electoral de cara a 2027.¿Cómo deben leerse estas actividades en este contexto? “Es lo que venimos haciendo siempre. No cambiamos en nada de nada lo que veníamos haciendo”, dijo un referente libertario.La posibilidad de un acuerdo entre Pro y LLA en la Capital está latente y ambos espacios la exploran, aunque el macrismo se muestra públicamente más abierto a llegar a un entendimiento. El espacio gobierna la Ciudad desde 2007 y retenerla es su prioridad de cara al año electoral que se avecina.En LLA, por su parte, se muestran confiados dado que, cuando compitieron en las elecciones locales de 2025, triunfaron sobre Pro por 30,7% a 16,2% (con el 27,8% para el peronismo). En octubre jugaron juntos y ganaron con más del 40%. El gran escollo para LLA es la candidatura. El exjefe de Gabinete Manuel Adorni –quien había encabezado la lista con la que triunfaron en mayo del año pasado– parecía ser el “candidato natural” a jefe de gobierno, pero la investigación por presunto enriquecimiento ilícito cerró ese horizonte.A eso se suma que Patricia Bullrich, jefa del bloque de senadores libertarios y otro de los nombres en danza para la Capital –encabezó la lista triunfante de octubre pasado, que obtuvo el 50,4%–, muestra desinterés en la candidatura porteña. Junto a Ramírez, recorrió comercios en Lugano, en mayo pasado, en una dinámica similar a la de estas nuevas actividades.Santilli es otro de los posibles candidatos, aunque su equipo está enfocado en la provincia de Buenos Aires y en una eventual postulación a gobernador. Pettovello también suena para la Jefatura de Gobierno porteño.Proyectos de leyDesde LLA explicaron que el objetivo de estas recorridas fue “hablar con los dueños [de los comercios], conocer su situación y contarles los proyectos de LLA”, en referencia a las iniciativas de “libertad comercial” y “silencio positivo”, presentadas el 10 de agosto en la Legislatura.La primera busca establecer un régimen especial de simplificación administrativa para los trámites vinculados al desarrollo de actividades económicas, mediante la tramitación digital, la simplificación documental y la creación de una Ventanilla Única Digital de Actividades Económicas.La segunda apunta a reformar la Ley de Procedimientos Administrativos para que “la falta de respuesta estatal dentro de los plazos previstos” no se transforme en “una barrera indefinida para el ejercicio de derechos o el desarrollo de actividades lícitas”, en pos de una “administración más eficiente”.El régimen vigente establece como principio general el silencio administrativo negativo, lo que traslada “al administrado las consecuencias de la demora o la inacción de la administración”, según explica el proyecto.

Fuente: La Nación