Destacan el aporte cambiario de Vaca Muerta y proyectan un saldo “muy robusto y firme” para los próximos años

Vaca Muerta ya no solo impulsa récords de producción, sino que se consolida como una de las principales fuentes de divisas y recursos fiscales para la Argentina. Con exportaciones en crecimiento, un superávit energético cada vez más robusto y una mayor recaudación para las provincias productoras y el Estado nacional, el desafío pasa ahora por cómo aprovechar ese boom en los próximos años. Nicolás Gadano, economista de Empiria Consultores, analizó estos aspectos en el marco del capítulo 4 del summit de Energía de LA NACION.Durante el comienzo de su presentación, Gadano mencionó dos objetivos económicos del gobierno de Javier Milei: bajar las retenciones al agro y mantener el equilibrio fiscal. El sector energético —que se encuentra en plena expansión— juega un papel fundamental para alcanzar tales metas.“Es una industria en una expansión inédita que nos ha permitido llegar a máximos históricos en la producción de petróleo y gas. Después de la fuerte caída que tuvimos en ambos hidrocarburos, producto de la declinación de la madurez de los yacimientos convencionales, Vaca Muerta ha permitido no solo compensar esa caída, sino llegar a máximos históricos de producción”, señaló el experto. En ese sentido, indicó que en materia de petróleo hay por delante “hitos inmediatos”, como superar el millón de barriles diarios. “Seguramente el año que viene estaremos, por primera vez, exportando más petróleo del que consumimos en el mercado interno”, añadió. Respecto al gas, sostuvo que los aumentos en la producción acompañarán los proyectos que la industria está anunciando, como aquellos vinculados a fertilizantes y generación térmica. “Tenemos por delante un crecimiento muy importante”, aseguró. Bajo esa línea, una proyección a diez años realizada por Empiria Consultores estima que la producción de petróleo crecerá de manera sistemática en la medida que se agregue capacidad en transporte y haya una expansión de los oleoductos existentes. “Eso va permitiendo que los programas de inversión, acompañados por el RIGI, vayan generando aumentos de producción y podamos superar a otros países”, detalló Gadano. La expansión de Vaca Muerta y su impacto fiscal: Nicolás GadanoEn el gas, dijo Gadano, es necesario que entren en producción los proyectos en los que ya se está invirtiendo, como el de Southern Energy e YPF, que convertirán la industria —hoy orientada al consumo interno— en una enfocada en mercados mundiales. Aporte cambiarioDicho crecimiento del sector ya tiene un impacto en las cuentas externas de la Argentina: “En los últimos tres años, el aporte cambiario de esta industria ha sido el doble, eso nunca había sucedido”.“Es un sector que está exportando, la balanza comercial es positiva y se va a incrementar en los próximos años. Es decir, la industria energética, que tuvo hace poco tiempo un déficit fuerte, lo logró revertir gracias a Vaca Muerta”, explicó Gadano.A su vez, sostuvo que el aporte de la industria ya no es únicamente en términos de flujos comerciales, sino también en inversión extranjera directa y neta. “Ahí vemos un comportamiento heterogéneo. De hecho, en los primeros años del siglo, vemos cómo parte del superávit comercial que el propio sector aportaba se perdía porque se iba en pagos de dividendos u otros flujos al exterior”, detalló el experto.

Fuente: La Nación