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Escaneaban ojos y robaban datos: una funcionaria judicial presa en una causa donde se investiga el lavado de $27 mil millones
La denuncia de una empleada de limpieza del Patronato de Liberados de la provincia de Buenos Aires puso al descubierto una organización criminal que ofrecía dinero a cambio de escanear ojos. Con los datos biométricos, los delincuentes abrían cuentas en billeteras virtuales que fueron utilizadas para direccionar la recaudación de casinos online clandestinos. Según las pruebas reunidas hasta el momento, uno de los sospechosos habría manejado 27 mil millones de pesos.Así lo informaron a LA NACION calificadas fuentes de la investigación. El jueves de la semana pasada, detectives de la División Delitos Fiscales de la Superintendencia de Investigaciones Federales de la Policía Federal Argentina (PFA) detuvieron a tres sospechosos, entre ellos a una funcionaria judicial bonaerense.Se trata de Albertina Mangini, que hasta su detención cumplía funciones en la oficina de coordinación con el Patronato de Liberados del Ministerio Público Fiscal bonaerense. Su cargo es de secretaria de primera instancia.Otro de los sospechosos detenidos fue identificado por fuentes policiales como Ignacio Marchioni. Los informantes dijeron que estuvo investigado en la causa donde está bajo la lupa la financiera Sur Finanzas, ligada a la Asociación del Fútbol Argentino (AFA). Como se dijo, la investigación, a cargo de la fiscal de La Plata Betina Lacki, comenzó con la denuncia de una empleada de limpieza del Patronato de Liberados. En su presentación, la mujer dijo que le habían ofrecido 80.000 pesos por el escaneo de sus ojos, pero que solo le habían pagado $40.000.“Detrás de ese trámite de pocos minutos [el escaneo de los ojos] se escondía una maquinaria financiera capaz de convertir la identidad de una persona vulnerable en una cuenta recaudadora de millones de pesos”, dijeron a LA NACION fuentes del caso.Según explicaron las fuentes consultadas, el rol de Mangini en la organización criminal era la de captar a potenciales víctimas y habría aprovechado su trabajo para convencer a personas en estado de vulnerabilidad para que aceptaran escanearse los ojos a cambio de dinero.Las víctimas de Mangini, según voceros consultados, habría sido personas bajo procesos penales que se presentaban en el Patronato de Liberados para cumplir las medidas dispuestas por juzgados de ejecuciones penales. En ese lugar, la funcionaria judicial les hacía el ofrecimiento de 80.000 pesos a cambio de escanearle los ojos.“Marchioni y el otro sospechoso detenido se habrían dedicado a la apertura de cuentas en billeteras virtuales y a la administración financiera del dinero. En pocos meses, hubo movimientos por 27 mil millones de pesos”, explicaron voceros al tanto de la investigación.Con las pruebas reunidas, la fiscal Lacki pidió una serie de allanamientos y las detenciones de los tres sospechosos. El juez de Garantías de La Plata Agustín Crispo hizo lugar a lo solicitado por la representante del Ministerio Público. El traslado de uno de los sospechosos detenidosSe hicieron nueve allanamientos en las ciudades de La Plata, Quilmes y Mar del Plata, en la provincia de Buenos Aires, y en La Falda, en Córdoba.“En los procedimientos se secuestraron una pistola calibre 9 milímetros, 17 teléfonos celulares, un automóvil de alta gama, cuatro notebooks, seis CPU, tres pendrives, seis posnet, dos DVR, dos discos rígidos y otros dos extraíbles, 2.787.440 pesos, 3300 dólares , 3490 pesos uruguayos y 50 dólares de Hong Kong, explicaron fuentes del caso.“Los dispositivos, tarjetas y soportes secuestrados serán sometidos a peritajes forenses, contables y financieros para reconstruir la totalidad del circuito económico. Cada archivo, contacto o transferencia puede conducir hacia una nueva cuenta, otro integrante de la banda criminal o un beneficiario que todavía permanece oculto”, dijeron fuentes de la PFA. Y explicaron que los sospechosos detenidos están imputados por los delitos de asociación ilícita y estafa.Fuentes del caso no descartan que en los próximos días pueda haber más detenciones.“El objetivo de la investigación es continuar escalando dentro de la estructura jerárquica de la organización criminal y determinar quiénes dirigían, financiaban o se beneficiaban finalmente de la maquinaria ilegal. Si bien, en principio, la banda quedó desactivada, ahora los detectives de la PFA siguen la ruta del dinero hacia la cima para ver los estratos superiores que, según sospechan, pueden tener conexiones interprovinciales e internacionales”, dijeron los voceros del caso.
Fuente: La Nación