Una empresa tecnológica de origen suizo anunció su desembarco en la Argentina con una promesa algo singular: ,mediante complejos sensores y con ayuda de la Inteligencia Artificial (IA), esta AGTech asegura que puede hacer hablar a las plantas,
La firma se llama Vivent Biosignals y -tal como anticipó a los grandes diarios de papel la semana pasada mostrando tener bastante poca cintura digital-, comenzará a ofrecer en el país su oferta en “inteligencia agronómica”, según reza una gacetilla de prensa.
Luego explica un poco más: “Vivent trabaja sobre una premisa poco habitual en el monitoreo agrícola: le da voz a las plantas y cultivos usando sensores que interpretan de manera directa a la planta para obtener la información. Sus biosensores capturan las señales eléctricas que producen y modelos de inteligencia artificial las procesan para identificar cambios asociados con estrés hídrico, temperatura, enfermedades, patógenos o deficiencias nutricionales. Esas alteraciones pueden aparecer varios días antes de que el problema resulte visible, lo que permite anticipar decisiones que normalmente se toman cuando el cultivo ya comenzó a mostrar síntomas”.
Obviamente todo esto parece pensado más para cultivos intensivos bajo invernadero, pero la firma asegura que sus sensores y algoritmos también pueden ser utilizados en la agricultura extensiva.
Pero los suizos explican: “Argentina tiene una combinación difícil de encontrar, al contar con escala agrícola, diversidad de cultivos, conocimiento técnico y productores acostumbrados a incorporar tecnología. Para Vivent es un mercado estratégico en sí mismo, pero también un punto de partida natural para crecer en América Latina”, señaló Fernando Derossi, CEO Global de Vivent Biosignals, que resultó ser argentino y por eso eligió el país como cabeza de playa del desembarco de esta suiza en Latino América.
Entre los cultivos en los que la tecnología ya fue probada (y ya está siendo comercializada) en Argentina se observa un claro potencial en frutales y hortalizas como por ejemplo tomate, uvas de mesa y viñedos, frutas blandas, cítricos, manzanas, peras, papa y cultivos extensivos como soja y maíz. La plataforma fue validada mediante ensayos controlados junto con instituciones como Agroscope y Wageningen University & TomatoWorld en Holanda.
Hay un subtítulo del comunicado que resume bien con qué espíritu trabaja esta tecnológica, que propone cambiar el monitoreo agrícola tradicional por este otro donde sensores hagan el trabajo del hombre: “De mirar el cultivo a leer sus señales”.
En este sentido se explica que “la tecnología de Vivent puede utilizarse en campo abierto, invernaderos y ambientes de producción controlada. Los sensores se colocan sobre la propia planta y transmiten las señales para su procesamiento en la nube. Allí, los modelos desarrollados por la compañía transforman los datos en indicadores” que pueden consultarse luego y utilizarse mediante lectores y códigos especiales.
Fuimos a la página web de la firma a buscar una mejor explicación sobre esto de las bioseñales. Allí leímos: “Las plantas perciben y responden constantemente a su entorno. Cuando experimentan estrés o detectan cambios sutiles en la luz, la humedad, la temperatura o los patógenos, generan diminutas señales eléctricas conocidas como bioseñales vegetales. Estas señales se producen por el movimiento de partículas cargadas (iones) a través de las membranas celulares”.
Lo que dice haber logrado este firma es lo siguiente: “Mediante sensores vegetales y tecnología de IA, capturamos y analizamos estas señales en tiempo real, lo que permite una monitorización precisa de los cultivos y la detección temprana del estrés. Esto proporciona información directa sobre la salud y el comportamiento de las plantas, a menudo mucho antes de que aparezcan los síntomas visibles”.
“Gran parte de la agricultura de precisión se construyó midiendo el suelo, el clima o imágenes del cultivo. Todo eso sigue siendo valioso. Nosotros agregamos la planta misma como fuente de información”, señaló Derossi al presentar este tipo de sensores. Los datos luego se analizan con la IA.
La compañía asegura contar con la base de datos de días por cultivo monitoreados más grande del mundo con más de 35 patentes para “decodificar el lenguaje de las plantas”. La compañía superó recientemente los 2 millones de días-planta monitoreados en tiempo real, que corresponden a diferentes cultivos y ambientes productivos. Esa vasta base de bioseñales es utilizada, a su vez, para entrenar y desarrollar una nueva generación de herramientas predictivas.
Con su llegada a la Argentina, Vivent buscará extender en este regiómn una tecnología que hasta ahora viene desarrollando y validando en múltiples mercados internacionales a una de las principales zonas de producción agrícola del mundo.
Agro & Campo
Llegaron al país unos investigadores suizos que aseguran que pueden hacer hablar a las plantas… E interpretar su lenguaje
Fuente: Bichos de Campo