El Gobierno volvió a reunir a su mesa política y traza el camino legislativo para la sesión del 26

Sin foto, como en los dos últimos encuentros, el Gobierno volvió a reunir este martes a sus principales estrategas en la denominada mesa política. Fue en el despacho del jefe de Gabinete, Diego Santilli. Al igual que en la semana pasada, se hizo un repaso de la agenda legislativa, en este caso fundamentalmente de cara a la sesión del próximo miércoles 26. También se conversó sobre la reforma política, uno de los principales ejes del oficialismo de cara a las elecciones de 2027. La Casa Rosada busca eliminar o, al menos, suspender las PASO el año próximo. Si bien el tema no se informó oficialmente, LA NACION pudo saber que se habló de ese tema en el encuentro. “Se abordó en el sentido de que se está charlando con los gobernadores, con los aliados”, dijeron fuentes de Balcarce 50.“Hay intención de abrir el espacio, que sea más amplio que en 2025″, dijeron fuentes oficiales sobre la reforma política. La intención es explorar un acercamiento con Pro y la UCR, por ahora resistentes a cancelar las PASO. Sobre la agenda que se viene en lo inmediato, trascendió oficialmente que se conversó sobre la sesión del 26 del mes en curso en la Cámara de Diputados. “Se analizó la sesión del 26 de agosto, que incluirá el tratamiento de cinco iniciativas: la reforma de la Carta Orgánica del Banco Central, el proyecto de Inocencia Fiscal II, el Acuerdo de Libre Comercio MERCOSUR-Singapur, la adhesión al Tratado de Cooperación en materia de Patentes (PCT) y el proyecto que propone reducir del 21% al 10,5% el IVA que grava la fécula y la harina de mandioca”, informó el Gobierno en un comunicado. También se abordó el avance en las comisiones del Senado del proyecto de modificación de la Ley General de Sociedades y la situación salarial de las Fuerzas Armadas, cuya obra social, por ejemplo, está en crisis. Para la próxima sesión se decidió convocar a la ministra de Capital Humano, Sandra Pettovello, para participar del encuentro y “abordar temas vinculados a educación, trabajo y las distintas áreas de gestión de Capital Humano”.El encuentro de este martes se concretó en medio de la búsqueda del oficialismo para diseñar la estrategia legislativa de cara a los próximos meses de este año y de los contactos que el Gobierno reactivó la semana pasada con Pro, en un intento de sellar un acuerdo electoral para 2027. Además, se dio después de que Bullrich reconociera que se le dificultó al Gobierno avanzar con su agenda parlamentaria por las demandas de sus aliados. La reanudación de los contactos con Pro fue tras una conversación telefónica entre la secretaria general Milei, y el expresidente Mauricio Macri. En paralelo a eso, se busca acercar posiciones con los gobernadores, cuyos votos son claves para lograr la aprobación de proyectos en el Congreso, pero también de cara a las elecciones del próximo año. Este martes, de hecho en el Palacio de Hacienda, a metros de Balcarce 50, se desarrolló una reunión entre las autoridades del Ministerio y representantes del Norte Grande, con quienes Santilli estuvo reunido la semana pasada, en Misiones. El ministro coordinador, además de ese encuentro, sumó también un viaje a Catamarca, donde se encontró con los gobernadores de esa provincia y Santiago del Estero. En el cónclave de este martes, además de Santilli, la mesa política estuvo encabezada por la secretaria general de Presidencia, Karina Milei. Además de ellos, Bullrich y Luis Caputo, estuvieron el presidente de la Cámara baja, Martín Menem; el vicejefe de Gabinete, Ignacio Devitt; el secretario de Comunicación y Prensa, Fabián Fernández; el subsecretario de Gestión Institucional, Eduardo “Lule” Menem; y el asesor presidencial Santiago Caputo.La semana pasada se sumó a Federico Sturzenegger, ministro de Desregulación y Transformación del Estado, luego de las diferencias internas por la ley de inviolabilidad de la propiedad privada, que terminó aprobándose en el Congreso, pero menguada de su versión original. Ese revés parlamentario, pese a que se logró la aprobación, motivó una autocrítica interna y la decisión de que cualquier cosa que se trate debe pasar por la mesa política y tener una mayor rigurosidad para evaluar los próximos proyectos.

Fuente: La Nación