En el marco de una Jornada de Actualización Técnica de Cultivos de Gruesa, organizada por el INTA Marcos Juárez y la región CREA Sur de Santa Fe, Cristian Vissani, coordinador de la Red Nacional de Evaluación de Cultivares de Soja (RECSO), presentó los resultados de la última campaña de ensayos y repasó cuáles fueron los materiales que mejor se posicionaron en distintos ambientes.
A partir del análisis de los últimos 25 años de información de la RECSO, Vissani destacó que la ganancia genética estimada en soja para la zona núcleo se ubica entre 25 y 30 kg/ha por año.
“Año a año van saliendo variedades nuevas y vemos aumentos de 3, 5 o 7% de rendimiento respecto de los materiales anteriores”, afirmó.
RED DE ENSAYOS EN SOJA
Cabe recordar quem para medir ese avance, la red articula el trabajo del INTA, la Asociación de Semilleros Argentinos (ASA) y entre 12 y 15 empresas semilleras, con evaluaciones realizadas en diferentes ambientes productivos.
En total, se desarrollan alrededor de 350 ensayos comparativos de rendimiento por año, distribuidos entre 60 y 80 localidades y entre 80 y 100 ambientes.
En ese universo se evalúan más de 100 cultivares y unas 15.000 parcelas cada campaña. “Es una gran usina de información a disposición del productor”, resumió Vissani.
La soja dejó su marca: con techos de 5.900 kg/ha en zona núcleo, ¿cuáles fueron los cultivares más rendidores?
El análisis se concentró en la subregión II-4, que comprende el sudeste de Córdoba, el sur de Santa Fe y el norte de Buenos Aires. Allí se presentaron los resultados de la campaña 2025/26 correspondientes a los ensayos de la RECSO y de la región CREA Sur de Santa Fe.
La RECSO evaluó 22 ambientes, con fechas de siembra comprendidas entre el 30 de octubre y el 29 de diciembre. La campaña comenzó con buenas condiciones hídricas y, en sitios como Marcos Juárez, Monte Buey, Corral de Bustos y Justiniano Posse, los perfiles superaron los 300 milímetros de agua almacenada hasta los dos metros de profundidad.
El mayor rendimiento promedio se registró en Marcos Juárez DM, sembrado el 10 de noviembre, con 6133 kg/ha. Le siguieron Chañar Ladeado, con 5991 kg/ha; Salto, con 5863 kg/ha; y Monte Buey, con 5718 kg/ha. En el otro extremo, Oliveros 2 alcanzó 2798 kg/ha y Oliveros 1, 3055 kg/ha.
En Marcos Juárez también se realizaron otros tres ensayos. Marcos Juárez 1, sembrado el 30 de octubre, promedió 5470 kg/ha, mientras que Marcos Juárez 2 y Marcos Juárez 2SF, ambos implantados el 25 de noviembre, alcanzaron 5076 y 4876 kg/ha, respectivamente.
“Fue una muy buena campaña”, señaló Vissani. El promedio de los 22 ambientes se ubicó en torno a los 4500 kg/ha, frente a unos 4300 kg/ha de la campaña anterior.
Además, en los dos ensayos de Marcos Juárez sembrados el 25 de noviembre, se compararon planteos con y sin fungicida, con una diferencia de 200 kg/ha entre ambos promedios.
La red CREA, por su parte, evaluó 12 ambientes, con fechas de siembra entre el 15 de octubre y el 10 de diciembre. En soja de primera, el rendimiento promedio alcanzó 5128 kg/ha, un 25% por encima del promedio histórico. Las subregiones 2 y 3 lo superaron en 31% y 46%, respectivamente, mientras que en la subregión 1 incidió el menor rendimiento registrado en Noetinger.
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En soja de segunda se evaluaron dos sitios, Alejo Ledesma y Santa Emilia. Allí, el rendimiento promedio fue de 3144 kg/ha, un valor similar al promedio histórico.
QUÉ MATERIALES SE DESTACARON EN LA RECSO
Para la subregión II-4, Vissani puso inicialmente el foco en los cultivares del grupo de madurez IV largo, que concentran una amplia oferta para la zona núcleo y otras regiones de la región pampeana. Durante la campaña 2025/26 se evaluaron 21 materiales.
La comparación se realizó mediante el rendimiento relativo: al cultivar testigo se le asigna un índice de 100 y el resto de los materiales se expresa en relación con ese valor. De esta manera, un índice de 105 representa un rendimiento 5% superior al testigo, mientras que uno de 95 indica un rendimiento 5% inferior.
En el grupo de madurez IV largo, considerando información proveniente de 68 ambientes, se destacaron por su buen comportamiento y estabilidad durante las últimas tres campañas los cultivares Nidera 4634 E STS, STINE 48EC53, 47×24 E STS NK, STINE 46EA23 -testigo-, DM 47E23 SE y P46A03SE.
Entre los lanzamientos correspondientes a las últimas dos campañas, y sobre la base de información disponible en 40 ambientes, también mostraron un desempeño destacado NORD4824SE, DM 49R26, NEO 46S25 SE, NEO 47S25 SE y NORD4624E.
Pero el rendimiento no fue el único criterio analizado. La respuesta al ambiente también permitió diferenciar a los materiales. Para explicarlo, Vissani mostró una pendiente que expresa la respuesta a la productividad: valores superiores a 1 indican una mayor respuesta relativa en ambientes de alta productividad, mientras que valores inferiores a 1 reflejan un mejor comportamiento relativo en ambientes de menor calidad.
Para el grupo V corto se evaluaron 10 cultivares. Considerando información de 68 ambientes, NEO 50S22 SE -testigo del grupo- y Nidera 4924 E STS se destacaron por su comportamiento y estabilidad durante las últimas tres campañas.
Más de 370 ensayos en 62 localidades: ¿cuáles fueron las sojas que más rindieron en la campaña 2024/25?
En tanto, entre los lanzamientos de las últimas dos campañas, y sobre la base de 40 ambientes evaluados, se observó un desempeño destacado en P51A25SE y DM 50E25.
LA MIRADA DE LA RED CREA
Durante la jornada también se repasaron los resultados obtenidos por la red de ensayos de CREA. Entre los materiales analizados, NEO 47S25 SE, P46A03SE, BRV 4524 SE, 47×24 E STS NK y Nidera 4634 E STS se ubicaron entre los de mejor desempeño.
Los ensayos permitieron, además, identificar diferencias en la adaptación de los cultivares según la calidad del ambiente. Mientras NEO 47S25 SE mostró una mayor respuesta en sitios de alta productividad, NK 52X21 se destacó en ambientes de menor potencial y también presentó un buen comportamiento en soja de segunda.
En esos planteos, Vissani también mencionó a Nidera 4634 E STS NS. Al analizar los resultados por zonas, este material y BRV4524SE mostraron altos rendimientos y un comportamiento consistente en las tres subregiones evaluadas -S1, S2 y S3-, sin diferencias significativas respecto de los materiales que alcanzaron los mayores rendimientos.
QUÉ TENER EN CUENTA ANTES DE ELEGIR
Más allá de los resultados puntuales, la elección de un cultivar requiere analizar su adaptación al ambiente y a la fecha de siembra. En ese sentido, Vissani planteó la necesidad de seleccionar el grupo de madurez de acuerdo con cada situación productiva y diversificar ciclos para distribuir riesgos y escalonar las labores.
El potencial de rendimiento, explicó, debe analizarse junto con la estabilidad del material entre ambientes y campañas. A esto se suma la tecnología incorporada, como STS y Enlist, especialmente para el manejo de malezas como rama negra, yuyo colorado y Commelina.
El comportamiento sanitario constituye otro aspecto central. Vissani mencionó particularmente Phytophthora, el síndrome de muerte repentina (SMR) y la mancha ojo de rana. Por eso, la elección debe contemplar la tolerancia o resistencia de cada cultivar y los antecedentes sanitarios del lote.
Entre las características agronómicas, también recomendó observar el ciclo, la altura de planta y la resistencia al vuelco y al desgrane. Incluso dentro de un mismo grupo de madurez pueden existir diferencias de ciclo relevantes para ordenar la implantación y escalonar la cosecha.
Finalmente, Vissani recomendó no tomar decisiones a partir de un único ensayo o una sola campaña. Los resultados de la RECSO pueden analizarse por localidad, subregión y año y complementarse con información de redes locales de evaluación.
Los datos de la última campaña vuelven a mostrar que no existe una única genética que se adapte de la misma manera a todos los ambientes. La clave pasa por combinar rendimiento, estabilidad, comportamiento sanitario y características agronómicas con las condiciones concretas de cada lote y sistema productivo.
Agro & Campo
Las “bodas de plata” de la RECSO: la soja gana entre 25 y 30 kg/ha por año en la zona núcleo
Fuente: InfoCampo