La producción metalúrgica se estancó en un piso históricamente bajo en lo que va de 2026 y retroceden las importaciones

La industria metalúrgica quedó estancada en niveles históricamente bajos y el deterioro muestra una particularidad: mientras la producción acumula una caída del 5,5% en los primeros siete meses de 2026, las importaciones también retrocedieron 10,6% en ese mismo período. Para la Asociación de Industriales Metalúrgicos de la República Argentina (Adimra), la combinación de ambos fenómenos refleja un “achicamiento del mercado total”, producto de una demanda que se debilita tanto para los bienes nacionales como para los provenientes del exterior.En julio, la producción mostró una variación positiva de apenas 0,1% frente a junio, luego de tres meses consecutivos de caídas mensuales, y quedó 4,4% por debajo del mismo mes de 2025. El informe describió el escenario como un estancamiento en un “piso históricamente bajo”. La utilización de la capacidad instalada fue de solo 39,2%, seis puntos porcentuales menos que un año atrás y uno de los registros más bajos de la serie.El empleo acompañó el deterioro de la actividad. Según el relevamiento de Adimra, la cantidad de trabajadores del sector disminuyó 2,2% interanual y 0,2% respecto de junio.El otro dato que completa el cuadro apareció en el comercio exterior. Las importaciones metalúrgicas acumularon una contracción del 10,6% durante 2026. En junio —último dato disponible— aumentaron 4,7% interanual, aunque el resultado estuvo explicado por “una operación puntual vinculada con buques y embarcaciones”. Sin ese movimiento, señaló la entidad, las compras externas habrían caído 1% frente al mismo mes del año anterior.Para Adimra, la caída simultánea de la producción local y de las importaciones muestra que el problema no se limita a una mayor competencia de bienes provenientes del exterior. “La contracción simultánea de importaciones y producción nacional sugiere un achicamiento del mercado total”, sostuvo el informe. Y agregó que “la demanda agregada se reduce y alcanza tanto a la oferta doméstica como a la extranjera”, en un contexto de capacidad utilizada en mínimos históricos y sin señales de recuperación.Siete de los ocho sectores relevados tuvieron caídas interanuales en julio. Los mayores retrocesos correspondieron a bienes de capital (-9,5%) y maquinaria agrícola (-7,7%), seguidos por equipos y aparatos eléctricos (-4,3%), equipamiento médico (-3,9%) y carrocerías y remolques (-3,4%). Autopartes fue la única excepción, con una mejora de 1,9%, aunque acumuló una baja de 3,1% en los últimos seis meses.Adimra señaló que el crecimiento de autopartes estuvo concentrado en un grupo reducido de empresas vinculadas al canal exportador, mientras que las orientadas al mercado interno continuaron en terreno negativo por los menores pedidos de las terminales.El retroceso también alcanzó a todas las principales provincias metalúrgicas, que concentran más del 90% de la producción nacional del sector. Córdoba registró la mayor caída, con 7,9% interanual, seguida por Buenos Aires (-5,8%), Mendoza (-4,6%), Entre Ríos (-4,2%) y Santa Fe (-3,8%).Hacia adelante, las empresas tampoco anticiparon un cambio marcado de tendencia. Casi la mitad (47,7%) espera que su producción permanezca sin cambios durante los próximos tres meses, mientras que 22,1% prevé una disminución y 30,3% proyecta un aumento. El saldo entre respuestas positivas y negativas se redujo casi a la mitad, de 15,7% en junio a 8,2% en julio. “En un contexto de producción estancada y sin señales de recuperación de la demanda interna, las expectativas continúan reflejando un escenario de cautela”, concluyó Adimra.

Fuente: La Nación