Veterinarios coinciden: si tu gato bebe poca agua, el problema puede estar en el bebedero

Cuando un gato empieza a beber menos agua de lo habitual, el motivo no siempre está relacionado con una enfermedad. La limpieza del bebedero, su ubicación, el estrés y el tipo de alimentación pueden modificar su conducta, por lo que es importante mantenerlo en las mejores condiciones.El bebedero puede influir en cuánta agua bebe un gatoLos felinos pueden evitar un recipiente si no está suficientemente limpio. Polvo, pelos u otros contaminantes pueden hacer que rechacen esa fuente y busquen otra alternativa, por lo que mantenerlo higienizado y renovar el contenido con frecuencia son algunas de las primeras medidas recomendadas por los especialistas.La ubicación del bebedero también puede influir. Un sitio con mucho movimiento, cerca de una lavadora ruidosa o junto a otros animales, puede resultar incómodo para algunos ejemplares.PetMD recomienda distribuir varios recipientes en sectores tranquilos y seguros de la vivienda. La veterinaria Katie Grzyb señala que entre las causas de una menor ingesta de agua se encuentran también problemas con el estrés, dolor dental y determinadas enfermedades.La especialista también advierte que una disminución prolongada puede terminar en deshidratación y dar pie a otros problemas de salud.La comida también aporta parte del líquido que necesita un gatoLa cantidad que un felino obtiene directamente del recipiente no refleja necesariamente toda el agua que incorpora durante el día. El alimento húmedo para gatos contiene una proporción elevada de líquido y puede cubrir una parte importante de sus necesidades.La profesional señala que la comida enlatada contiene al menos un 75% de agua. Por eso, un animal que consume principalmente este tipo de alimentación puede acercarse menos al bebedero sin que eso implique necesariamente una falta de hidratación.Como referencia general, PetMD indica que los veterinarios suelen recomendar alrededor de 4 onzas (118 mililitros) por cada 5 libras (2,3 kilos) de peso corporal al día. La cifra incluye el líquido que obtiene de distintas fuentes y puede variar según la dieta, la actividad, el ambiente y su estado de salud.Cuándo hay que consultar al veterinario por un gato que bebe poca aguaUna modificación repentina o persistente merece mayor atención, especialmente si aparece junto con otros cambios físicos o de comportamiento. PetMD recomienda consultar a un profesional cuando la menor ingesta de agua continúa pese a las modificaciones en el bebedero.Entre las señales que pueden acompañar una deshidratación aparecen encías secas, ojos hundidos, vómitos, diarrea, pérdida de peso, falta de apetito y letargo. También puede haber modificaciones en la frecuencia con la que utiliza la caja de arena.La veterinaria Karyn Kanowski, de Catster, también menciona enfermedades renales, pancreatitis, enfermedad inflamatoria intestinal y algunos tipos de cáncer entre las afecciones que pueden modificar la conducta relacionada con el agua.La enfermedad renal en gatos merece especial atención. Kanowski explica que mantener una buena hidratación es importante en los gatos con problemas renales crónicos y recomienda facilitarles el acceso a varias fuentes limpias.Cómo favorecer que un gato tome más aguaDe acuerdo con la profesional citada por Catster, hay algunas medidas sencillas que pueden facilitar el acceso al agua:Mantener los recipientes limpios y con agua fresca.Colocar varias fuentes de agua en diferentes sectores de la vivienda.Elegir lugares tranquilos y alejados de ruidos intensos.Mantener el agua separada de la caja de arena y, cuando sea posible, de la zona donde come.Considerar una fuente de agua corriente, ya que algunos gatos muestran preferencia por el líquido en movimiento.Incorporar alimento húmedo como parte de una dieta nutricionalmente adecuada.

Fuente: La Nación