La raza ovina Corriedale nació a fines del siglo 19 en Nueva Zelanda, luego del cruzamiento de ovejas Merino con carneros Lincoln (y en menor medida Leicester). La idea era lograr un animal de doble propósito (lana y carne). Lo cierto es que esa raza pobló buena parte de la Argentina, especialmente en la provincia de Santa Cruz, y tiene sus adeptos más que fieles.
El mejoramiento genético, de todos modos, es una tarea incesante. Y en este contexto debe entenderse que INTA tenga un programa de mejoramiento genético Corriedale en Patagonia que esté orientado a mejorar la producción de lana y las características carniceras de la raza.
En ese derrotero, el organismo tecnológico (o lo que queda de el) informaron que se acaba de conformar un “Núcleo de Hiperselección” a través de un convenio entre INTA, la Asociación Argentina de Criadores de Corriedale, la Sociedad Rural de Río Gallegos. y financiamiento del Instituto de Promoción de la Ganadería de Santa Cruz (IPG). Para entender, es un grupo de elite genética, con las características buscadas por los mejoradores.
Ese núcleo tiene nombre: se llama Corriedale PRO. Y tiene una misión: está orientado a acelerar el progreso genético para producir lanas más finas, sin perder los atributos de calidad ni la aptitud carnicera característica de la raza.
Los primeros animales nacidos de este núcleo ya fueron incorporados oficialmente a los registros genealógicos de la Sociedad Rural Argentina.
El coordinador del Programa Nacional de Carnes y Fibras Animales del INTA, Mauricio Álvarez, explicó que actualmente “el objetivo es avanzar en la mejora de la finura, tratando que alcance un diámetro un más competitivo en función de los precios de mercado”.
“Tenemos un desafío importante por delante y, al mismo tiempo, una propuesta muy interesante y ambiciosa. Los criadores se pusieron de acuerdo para conformar un núcleo genético integrado por animales provenientes de distintos establecimientos, seleccionados a partir de información objetiva”, precisó el investigador.
Así las cosas, los animales seleccionados para pertenecer a Corriedale PRO “mantienen todas las características y bondades de la raza para la producción de carne, pero al mismo tiempo permiten acelerar significativamente el progreso genético para mejorar la finura de la lana”. Es que ese es uno de los grandes pendientes de la raza: en materia carnicera se destaca, pero no logra equiparar las finuras de lana de las ovejas Merino.
Según el relato oficial, los primeros resultados de esta selección son muy positivos, ya que “en la primera camada, esquilada el año pasado, logramos reducir aproximadamente una micra el diámetro de la fibra en una sola generación”.
Durante la evaluación realizada en 2025, se analizaron más de 3000 reproductores Corriedale de Santa Cruz y Tierra del Fuego, tanto de pedigrí como de majadas generales. En el proceso se registran peso corporal al destete, peso corporal a la primera esquila, peso de vellón sucio y limpio, diámetro medio de fibra, profundidad de ojo de bife, espesor de grasa dorsal y circunferencia escrotal.
El responsable de la iniciativa en la EEA Santa Cruz, Juan Ibañez, resaltó desde Puerto Deseado que el programa se ha consolidado “porque los mismos criadores son quienes utilizan esta herramienta todos los días para mejorar sus planteles”. Recordó que “el programa comenzó con el objetivo principal de que la raza se mantuviera vigente y que no perdiera competitividad frente a otras alternativas”. Por eso la búsqueda hacia la actividad lanera.
El proyecto surgió en 2014, a partir de la demanda de los productores y la industria, que estaban preocupados por pérdida de calidad de las carcasas en función de cruzamientos que se estaban generando en la región con líneas un poco más laneras.
Agro & Campo
La raza ovina Corriedale ya tiene un grupo genético de elite con el que buscará producir lanas más finas, manteniendo las condiciones carniceras de esos animales
Fuente: Bichos de Campo