Un bebé de un año y medio se atragantó con restos de carne durante una cena en Santiago del Estero y murió

Un bebé de un año y medio murió durante la madrugada del sábado luego de atragantarse con restos de carne durante una cena en la ciudad de La Banda, provincia de Santiago del Estero. Según El Liberal, el episodio ocurrió en la noche del viernes, cuando la madre del pequeño, de 45 años, advirtió que su hijo no reaccionaba.Acto seguido, la mujer trasladó al niño al Centro Integral de Salud Banda (CISB). El menor ingresó en estado cianótico e hipotónico debido a la falta de oxígeno y al compromiso neurológico. Ante la gravedad del cuadro, los profesionales de la salud dispusieron su derivación al Centro Provincial de Salud Infantil (Cepsi).Una vez en el segundo establecimiento hospitalario, los médicos realizaron maniobras de reanimación y asistencia. Sin embargo, pese a los esfuerzos del personal sanitario, el bebé murió alrededor de las 0.30 del sábado.Tras tomar conocimiento del fallecimiento, se solicitó la presencia de un médico policial, quien recomendó realizar una autopsia para determinar con precisión las causas de la muerte.Por disposición del fiscal José Piña, el cuerpo fue trasladado a la Morgue Judicial, donde se practicará la autopsia. Además, se dispuso que los familiares sean entrevistados para esclarecer las circunstancias del trágico episodio.AntecedenteEl último antecedente local corresponde a abril de 2025, cuando un nene de 2 años perdió la vida al atragantarse con una golosina. Tal como ocurrió en el caso actual, los padres lo trasladaron al Centro Provincial de Salud Infantil, donde ingresó sin signos vitales. Pese a que el personal médico logró reanimarlo y estabilizar sus signos vitales, el pequeño sufrió una muerte encefálica irreversible y un paro cardiorrespiratorio.El hecho que derivó en la muerte del menor ocurrió cuando se encontraba junto a sus padres en la casa de su abuela, ubicada en la zona sur de la ciudad, en las inmediaciones de Camino de la Costa y San Esteban.Según informó el medio local Diario Panorama, en un momento de distracción, el nene comenzó a comer unas galletas que incluyen pequeños confites de colores. Fue entonces cuando uno de ellos obstruyó sus vías respiratorias y le provocó un cuadro de asfixia, por el que perdió la conciencia.“La desesperación se apoderó de los familiares al observar la situación, por lo que fue trasladado de urgencia al Cepsi”, precisó el medio. Allí, el personal médico logró reanimarlo y estabilizar sus signos vitales, aunque su estado seguía siendo delicado. El niño, luego, fue internado en terapia intensiva, con pronóstico reservado, mientras los profesionales intentaban revertir el cuadro de salud.La médica pediatra y coordinadora de consultorios externos del centro de salud mencionado, Mariana Vittar, explicó la gravedad del cuadro en diálogo con Noticiero 7: “Venía sin signos vitales, en paro cardiorrespiratorio, pero se logró revertir y fue derivado a terapia intensiva”.Seis días después, a pesar de los esfuerzos realizados por los especialistas, el nene sufrió una muerte encefálica irreversible y, posteriormente, un paro cardiorrespiratorio que provocó su fallecimiento este martes por la tarde. El caso quedó a cargo de la fiscal Silvina Paz, quien ordenó la entrega del cuerpo a la familia.

Fuente: La Nación