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Tiene 18 años, se graduó con promedio perfecto y fue elegida para formarse en el instituto que otorga el Premio Nobel
Con apenas 18 años, Carla Acosta García está a punto de dar uno de los pasos más importantes de su formación académica. La joven española, oriunda de Redondela, Galicia, terminó sus estudios secundarios con un promedio perfecto de 10 y fue admitida para estudiar Biomedicina en el prestigioso Instituto Karolinska de Suecia.La institución, ubicada en Estocolmo, es uno de los centros de investigación médica más reconocidos internacionalmente. Además, su Asamblea Nobel es la encargada de seleccionar cada año al ganador del Premio Nobel de Fisiología o Medicina.Llegar hasta allí no fue producto de una decisión repentina. Carla comenzó a planificar su futuro académico aproximadamente dos años atrás y construyó una trayectoria marcada por las competencias científicas, la investigación y distintas experiencias internacionales.Su interés inicial abarcaba diferentes ramas de la ciencia, pero con el paso de los años comenzó a inclinarse particularmente por áreas como la biología molecular, las neurociencias y la oncología.Durante sus años como estudiante, participó en olimpiadas y competencias científicas nacionales e internacionales. Estas experiencias le permitieron salir de su entorno habitual, conocer a otros jóvenes con intereses similares y trabajar en desafíos prácticos vinculados con la investigación.Su recorrido la llevó a participar de encuentros en países como Tailandia, Luxemburgo y Croacia, donde tuvo la oportunidad de enfrentarse a pruebas de laboratorio y problemas científicos de mayor complejidad.Lejos de intimidarla, esas experiencias terminaron de confirmar su vocación. La posibilidad de trabajar en laboratorios y acercarse a la investigación desde una perspectiva práctica hizo que comenzara a imaginar su futuro profesional dentro de la ciencia.Otro momento determinante de su formación ocurrió en el Centro Nacional de Investigaciones Cardiovasculares (CNIC) de España. Allí fue una de las estudiantes seleccionadas para participar de Acércate, un programa destinado a acercar a jóvenes destacados al trabajo científico.La iniciativa, impulsada por el reconocido cardiólogo Valentín Fuster, selecciona cada año a ocho estudiantes españoles para participar durante una semana de una experiencia de inmersión en investigación. Durante su paso por el centro, la adolescente pudo familiarizarse con diferentes herramientas y procedimientos utilizados actualmente en los laboratorios, desde vectores virales hasta aplicaciones de inteligencia artificial en bioinformática.En el encuentro final del programa, Fuster compartió con los jóvenes una reflexión que Carla conservó como uno de los aprendizajes de aquella experiencia. El especialista los alentó a identificar cuáles eran sus verdaderas capacidades y a no dejar que las expectativas externas condicionaran sus decisiones. “Nos dijo que no nos dejáramos llevar por la prisa ni el egocentrismo, y que confiáramos en el proceso”, recordó la joven en diálogo con La Voz de Galicia.¿Cómo logró un promedio perfecto sin dejar de lado sus otras actividades y amigos?Pese a su intensa dedicación académica, la vida de Carla no estuvo exclusivamente atravesada por los libros y los laboratorios. Durante sus estudios también encontró tiempo para desarrollar otras actividades que considera fundamentales para su bienestar.La joven participó de la liga gallega de voleibol y se desempeñó como entrenadora y árbitra de básquet. A su vez, forma parte del Consejo de la Infancia y la Adolescencia de Galicia, un organismo consultivo destinado a incorporar la mirada de niños y adolescentes en distintas políticas públicas. “Yo no quería que el Bachillerato me quitara de hacer otras cosas que a mí me hacían sentir bien. Si tocaba estudiar, era a estudiar sin ponerme con otra cosa”, señaló.La estrategia le permitió finalizar el bachillerato con una calificación de 10, sin abandonar el deporte ni las demás actividades que formaban parte de su rutina. Ahora se prepara para cambiar por completo de escenario. El próximo 22 de agosto viajará a Estocolmo y el 31 de ese mes comenzará formalmente su formación en el Instituto Karolinska.Allí se encontrará con una metodología educativa diferente a la que conocía: los estudiantes cursan y son evaluados en una asignatura a la vez, lo que permite concentrarse de manera intensiva en cada área antes de avanzar hacia la siguiente. Carla ya tiene algunos objetivos para esta nueva etapa. Entre ellos se encuentra profundizar su experiencia en investigación y, eventualmente, publicar su primer artículo científico.Este contenido fue producido por un equipo de LA NACION con la asistencia de la IA.
Fuente: La Nación