La decisión de Gran Bretaña que elimina un beneficio especial para sus diplomáticos en Buenos Aires

Los diplomáticos británicos destinados en Buenos Aires dejarán de recibir compensaciones adicionales por trabajar en una ciudad considerada de condiciones adversas, después de que el gobierno de Reino Unido revisara la lista de destinos que habilitan ese tipo de beneficios.Según informó la BBC, Buenos Aires fue retirada de la categoría de “hardship posts” (destinos con condiciones adversas o difíciles) junto con Santiago de Chile, Ciudad de Panamá, Pyongyang, Bamako y Sarajevo. La lista actual mantiene 144 destinos en los que el Foreign Office considera que las condiciones justifican pagos extraordinarios o períodos adicionales de descanso.El sistema funciona desde hace más de 30 años y busca compensar a los funcionarios y sus familias por las dificultades asociadas a determinados puestos en el exterior. De acuerdo con el Foreign, Commonwealth and Development Office (FCDO), para elaborar la clasificación se evalúan factores como la seguridad, el nivel de criminalidad, la contaminación, el clima, los riesgos de desastres naturales, el aislamiento y otros elementos que pueden afectar la calidad de vida.La última nómina presentada ante el Parlamento británico confirma que Buenos Aires ya no alcanza el umbral requerido, mientras que continúan incluidos lugares tan diversos como Río de Janeiro, Bali, Bangkok, Ciudad del Cabo, Kuala Lumpur, Dubai, Abu Dhabi y Muscat.Los montos actuales de las compensaciones no se publican de manera habitual. Sin embargo, datos parlamentarios de 2009, los últimos con un desglose detallado, muestran que un funcionario destinado en Buenos Aires junto con su pareja podía recibir entonces 1517 libras adicionales al año, mientras que para Santiago la cifra era de 777 libras.En destinos considerados mucho más complejos, las sumas eran sustancialmente mayores. Según esos mismos registros, un funcionario acompañado destinado en Karachi, Pakistán, podía recibir más de 26.000 libras anuales adicionales, mientras que en Abuja, Nigeria, el beneficio superaba las 14.000.La permanencia de reconocidos destinos turísticos en la lista generó críticas entre los conservadores. Kevin Hollinrake, presidente del Partido Conservador, cuestionó que los contribuyentes deban financiar beneficios para funcionarios enviados a ciudades como Bali o Ciudad del Cabo y prometió revisar el esquema si su partido vuelve al poder.“Mientras empresas y familias pagan impuestos más altos, los funcionarios públicos son enviados a destinos financiados por los contribuyentes”, sostuvo Hollinrake, según recogieron medios británicos.El Foreign Office defendió, sin embargo, el mecanismo. Un portavoz señaló que los diplomáticos británicos sirven al país en entornos físicos y políticos muy diferentes y, en algunos casos, especialmente exigentes, por lo que el Estado tiene la obligación de garantizar un apoyo adecuado.La discusión llegó también al Parlamento. En respuesta a una pregunta del conservador Lord Moylan, el ministro del Foreign Office Lord Wood of Anfield explicó que las evaluaciones tienen en cuenta situaciones que pueden requerir que el personal realice descansos adicionales para proteger su salud física o mental.Además, recordó que el esquema no fue creado por el actual gobierno, sino que se aplica desde hace décadas bajo administraciones de distinto signo político.

Fuente: La Nación