La industria mostró en junio un leve aumento en el uso de su capacidad instalada

La industria mostró una leve mejora de uno de sus indicadores en junio, aunque su nivel general sigue siendo aún preocupante. La utilización de la capacidad instalada alcanzó el 59,1%, frente al 58,9% del mismo mes de 2025, según informó el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec).El indicador también se recuperó 0,8 puntos respecto de mayo, cuando había sido de 58,3%. Sin embargo, permaneció por debajo de marzo y abril, cuando llegó a 59,8% y 59,9%, respectivamente.No se trata de un dato menor. La utilización de la capacidad instalada suele considerarse un termómetro del nivel de actividad económica. Valores elevados –cercanos al 80% o 85%– suelen asociarse con períodos de expansión, mientras que porcentajes más bajos, como el actual, reflejan contextos de menor actividad, capacidad ociosa y, en muchos casos, la necesidad de políticas que impulsen la reactivación.Cabe destacar que este resultado no es extremo histórico, ya que el mínimo se dio en abril de 2020, con 42%, y el máximo en agosto de 2022, con 69,6%. Tampoco es extremo de mes calendario, ya que junio osciló entre 53,3% en 2020 y 69,5% en 2022 en la serie 2016-2025.Del análisis sobre los datos del Indec también surge que hay inestabilidad en las variaciones mensuales: en lo que va de este año fueron de -1,4 puntos porcentuales (p.p.) en enero; de -4 p.p. en febrero; de +5,4 p.p. en marzo; de + 1,3 p.p. en abril; de -0,5 p.p. en mayo y de +0,1 p.p. en junio. El informe oficial se conoce en un momento en que la industria aparece entre los sectores relegados por la reconfiguración de la economía. Mientras el Gobierno apuesta a la energía, la minería, el agro como motores del crecimiento, buena parte de la producción manufacturera enfrenta bajo consumo, apertura importadora, costos elevados y dificultades para recuperar actividad.Ese contraste quedó expuesto la semana pasada en el contrapunto entre el ministro de Economía, Luis Caputo, y el presidente de la Unión Industrial Argentina (UIA), Martín Rappallini. Al defender el programa económico y la apertura comercial, Caputo sostuvo que entre 2011 y 2023 la industria cayó alrededor de 10% pese a contar con protección y tarifas subsidiadas. En ese contexto utilizó la expresión “tarados” para referirse a quienes, según su interpretación, defienden aquellas políticas.Tras la reacción empresaria –que incluyó un posteo del propio Rappallini en la red social X, donde decía que esas expresiones no ayudaban al diálogo–, Caputo aclaró que no había llamado así a los industriales, sino a los defensores de un modelo que, a su juicio, generó déficit, inflación y pobreza. También afirmó que el Gobierno promueve una industria “eficiente, competitiva y dinámica”.El secretario de Política Económica, José Luis Daza, respaldó esa posición. Planteó que entre 2012 y 2023 se perjudicó al campo y a los consumidores para sostener un esquema supuestamente favorable a la industria, basado en proteccionismo, subsidios y distorsiones de precios.La realidad muestra que, tal como se refleja en otros indicadores de actividad, el uso de la capacidad instalada también exhibe fuertes contrastes dentro de la industria. En este sentido, se puede ver que el promedio general oculta grandes diferencias sectoriales. Por un lado, la refinación del petróleo encabezó el relevamiento, con 86,7%, seguida por las industrias metálicas básicas, con 68,7%; sustancias y productos químicos, con 67%; papel y cartón, con 66,2%, y alimentos y bebidas, con 64,4%.En el extremo contrario, en tanto, quedaron caucho y plástico, con 41%; la metalmecánica, excluida la industria automotriz, con 41,5%; el sector automotor, con 45,5%, y los textiles, con 46,6%.La principal incidencia positiva interanual provino de las industrias metálicas básicas. El sector pasó de 64,3% en junio de 2025 a 68,7%, acompañado por un aumento de 8,2% en la producción de acero crudo.Alimentos y bebidas mejoró de 62,7% a 64,4%, principalmente por la mayor molienda de oleaginosas. La refinación del petróleo avanzó de 83,2% a 86,7% gracias a un mayor procesamiento de crudo.Entre los más rezagados, la industria automotriz cayó de 52% a 45,5% por la menor fabricación de vehículos. La metalmecánica retrocedió de 45,9% a 41,5%, afectada por bajas de 27,9% en maquinaria agropecuaria y de 22,9% en aparatos de uso doméstico.El economista Diego Coatz, director ejecutivo de la consultora I+D, comentó que esto va en línea con el derrotero de la industria en el actual modelo económico. “Pareciera haber encontrado un piso, aunque la dinámica tiene forma de serrucho. Los niveles de 40% de capacidad ociosa se van a mantener en el resto del año, lo que va a pegar en la dinámica de pérdida de empleos, que seguirán en el orden de 250 puestos por mes”, analizó. Para Coatz, es clave en este contexto tomar algunas medidas, sobre todo para el segmento pyme, que es intensivo en trabajo. “Habría que utilizar el fondo de garantía de sustentabilidad para mover el crédito y apuntalar la actividad económica, hasta tanto se apliquen medidas tributarias concretas para el sector”, opinó. El informe sobre el uso de la capacidad instalada suma un elemento más al debate entre el Gobierno y los industriales, que consiste en definir si la industria atraviesa una transición hacia un modelo más competitivo, como sostiene el equipo económico, o si se consolida como uno de los sectores perdedores de la nueva configuración productiva, como advierten las entidades fabriles.

Fuente: La Nación