El Observatorio de la Cadena Láctea Argentina (OCLA) y la Fundación para la Promoción y el Desarrollo de la Cadena Láctea (FunPEL) difundieron el nuevo Ranking de Industrias Lácteas correspondiente al período julio 2025-junio 2026, que esta vez sumó 17 empresas más hasta completar un listado de 40 firmas, la mayoría pymes, en un país donde la producción total de leche alcanzó los 11.882.661.187 de litros, un 6,9% más que en el ciclo anterior.
Según este trabajo, el podio no tuvo sorpresas en la cumbre. La canadiense Saputo, que elabora la marca La Paulina desde sus plantas de Rafaela y Tío Pujio (Córdoba), volvió a quedarse con el primer puesto por tercer año consecutivo, con una recepción diaria de 3.861.156 litros que equivale al 11,9% de toda la leche del país.
La siguió, muy de cerca, Mastellone Hnos-La Serenísima, con 3.500.000 litros diarios (10,8%), y en el tercer escalón se ubicó Savencia Argentina -dueña de Ilolay y Milkaut-, con 1.791.448 litros diarios (5,5%).
Entre las siguientes posiciones aparecen la pyme cordobesa Punta del Agua, Adecoagro y Noal S.A., también de la zona de Villa María, mientras que Ramolac, con planta en Ramona, procesa 281.210 litros por día.
Lo que el informe deja en evidencia, otra vez, es la particularidad estructural de la lechería argentina frente al resto del mundo: acá el Top 5 concentra apenas el 36% de la leche recibida, cuando en los principales países productores esas cinco empresas más grandes manejan más del 80%. “La principal empresa en Argentina recibió el 11,9% de la leche total, ese valor en los principales países lecheros mundiales está en el rango del 25 al 90%”, señala el propio reporte de OCLA.
El otro dato que viene marcando tendencia desde hace tres décadas es el desplome cooperativo, ya que si en 1994 las cooperativas industrializaban un tercio de la leche nacional, hoy representan apenas el 3%, mientras que las multinacionales pasaron del 8% al 37% en el mismo período. Dentro del propio top 20, más del 60% del volumen recibido ya está en manos de firmas de capitales extranjeros.
¿Quién manda? ¿Saputo o Mastellone? Rebelión en el ránking lácteo debido a la gran cantidad de movimientos en el sector
Ese proceso de atomización y recambio de dueños convive, en el mismo informe, con la ausencia de dos nombres históricos: SanCor y La Lácteo volvieron a quedar afuera del ranking, y tampoco figura Elcor, la elaboradora de la manteca Tonadita. En el caso de SanCor, la explicación es más grave que una simple falta de datos, ya que la cooperativa, que en su mejor momento llegó a procesar 6 millones de litros diarios con 7.000 empleados repartidos en 14 plantas, terminó pidiendo su propia quiebra el 16 de abril pasado, después de haber transitado más de un año en concurso preventivo sin lograr un acuerdo con sus acreedores.
La Justicia de Rafaela decretó la quiebra el 22 de abril, con un pasivo que crecía a razón de 3.000 millones de pesos por mes y que incluía deuda impositiva y previsional por 6.349 millones, deuda laboral por 12.788 millones, comercial por 13.313 millones y compromisos en dólares por más de 86 millones. De los 917 trabajadores que aún tenía la cooperativa, se teme que sobrevivan apenas un centenar tras las suspensiones dispuestas por el juzgado.
Un nuevo ranking de las industrias lácteas confirma el dominio de la canadiense Saputo y la caída del cooperativismo nacional
SanCor no es el único caso. Lácteos Verónica, de la familia Espiñeira, arrastra una crisis financiera de más de ocho años que se profundizó desde abril de 2025: sus 700 trabajadores de las plantas de Lehmann, Suardi y Classon acumulan ocho meses de sueldos impagos y la empresa suma más de 3.600 cheques rechazados, además de varios pedidos de quiebra en danza. A comienzos de agosto logró un respiro parcial: firmó un acuerdo de producción a fasón con la cordobesa Copalac para reactivar, de manera “parcial y transitoria”, la planta de Suardi con elaboración de quesos duros, aunque en las últimas semanas también despidió a 50 empleados administrativos y cerró sucursales en Rosario, Totoras, Mar del Plata y Boulogne, lo que llevó al diputado santafesino Carlos Del Frade a reclamar la intervención del Ministerio de Trabajo provincial.
A pedido de un empresario, la Justicia frenó el proceso de venta de Sancor y se podría extender la definición sobre el futuro de la cooperativa
En Buenos Aires, la historia de La Suipachense tuvo un final distinto, aunque también doloroso: la fábrica de Suipacha, con 70 años de trayectoria y controlada en sus últimos tiempos por el grupo venezolano Maralac a través de Lácteos Conosur S.A., quebró en febrero, dejando 140 puestos en la calle, apenas meses después de que la Justicia decretara también la quiebra de ARSA (Alimentos Refrigerados S.A.), la elaboradora de yogures y postres de marca SanCor -Shimy, Sancorito, Sublime, Vida- que empleaba a más de 400 personas entre sus plantas de Lincoln y Córdoba. En junio, sin embargo, La Suipachense reabrió sus puertas de la mano de un nuevo operador encabezado por Pablo Acsi, ex directivo de Parmalat, tras nueve meses de parate total.
Los mismos nombres e intereses comienzan a aparecer después de la quiebra de Sancor, ARSA y La Suipachense
La contracara más alentadora del último año llegó desde Díaz, un pueblo santafesino de apenas 2.200 habitantes que depende en buena parte de Sudamericana de Lácteos, dueña de marcas como Sudamlac, Tambería Holandesa, Pensilvania y Tuca. La planta, que había quedado parada desde comienzos de 2025 en manos de Sergio Servio -dueño de Lácteos Servio, en Villa María, que solo buscaba desprenderse de ella-, fue comprada en julio por el empresario rosarino Pablo González, tras meses de negociación con Atilra por las condiciones laborales.
El acuerdo garantizó la continuidad de los 82 puestos de trabajo y contempla una inversión de 4 millones de dólares para reactivar la producción, que arrancará con 100.000 litros diarios destinados a quesos duros y de barra para exportación, aprovechando que la planta cuenta con aduana propia.
Se anuncia la reactivación “parcial y transitoria” de la planta de Lácteos Verónica en Suardi y el gremio Atilra se apropia de esa gestión
El cuadro que deja este ranking, entonces, es doble: por un lado, una industria que sigue creciendo en volumen total y que profundiza su atomización, con más empresas multinacionales y pymes ocupando el terreno que dejan las cooperativas; por otro, una seguidilla de crisis, quiebras y reconversiones forzadas que muestra que ese crecimiento agregado convive con un tendal de historias industriales -algunas centenarias- que no lograron sostenerse en pie.
Agro & Campo
Un nuevo ranking lácteo explica que el mercado está cada vez más atomizado, retroceden las cooperativas y algunas históricas siguen cayendo
Fuente: Bichos de Campo