El sorgo se defendió con rindes: El área cayó un 25%, pero la cosecha cierra con una baja mucho más moderada

Con el avance de la trilla a nivel nacional, la campaña de sorgo está próxima a finalizar y mantiene sus estimaciones de producción: en lo que fue una temporada con 150.000 hectáreas menos -un 25% de caída respecto a la anterior- se espera un resultado apenas un 9,7% más bajo gracias una buena performance en el lote.
Acorralado por el mayor atractivo que presenta el maíz, con el que “compite” en varias regiones, el sorgo tuvo a su favor el buen perfil hídrico de esta campaña, que permitió mantener rindes elevados y compensar la caída en el área.

De acuerdo al informe semanal publicado por la Bolsa de Cereales de Buenos Aires, la cosecha del sorgo ya alcanza al 97,9% del área apta a nivel nacional, con un rendimiento promedio de 40,8 quintales por hectárea. Eso representa un incremento del 16% respecto a los de la campaña 2024/25, cuando promedió un 35,1 quintales, pero también un importante crecimiento en comparación con las últimas 5 campañas.
Con unos pocos lotes pendientes concentrados principalmente en el centro y sur de Buenos Aires y el sur de La Pampa, la tendencia ya es clara: desde la entidad cerealera mantienen sus estimaciones previas y destacan que la campaña de sorgo cerrará con 2,8 millones de toneladas. Gran parte de ese volumen -unos 2,7 millones- ya fue recolectado.
El maíz tardío está más tardío que nunca ¡Estamos casi en mediados de agosto y faltan cosechar 14 millones de toneladas!

En área y producción, la campaña 2025/26 guarda su debida distancia con la anterior, en la que la superficie sembrada alcanzó nada menos que el millón de hectáreas y el saldo final fue de 3,1 millones de toneladas, casi 10% más que ahora.
Lo cierto es que aquella había sido una campaña excepcional, en la que el temor por el avance de la chicharrita y el Spiroplasma inclinó la balanza en muchas regiones tradicionalmente maiceras y obligó a refugiarse en el sorgo. Los últimos meses, al mejorar la perspectiva sanitaria del maíz, este cultivo recuperó buena parte de las hectáreas que había cedido.
Uno de los casos más extremos fue el de Entre Ríos, donde el área total de sorgo cayó 55%, hasta las 55.000 hectáreas. Pero la tendencia se replicó en gran parte del país y quedó en evidencia en los ajustes de las estimaciones de cada entidad: hasta fines del año pasado aún se hablaba de 1 millón de hectáreas, y en los últimos meses se recalcularon en torno a las 750.000. De las cuales, se estima, unas 60.000 no son cosechables.
Los mejores rindes, por su parte, se concentran en tres zonas específicas: el más elevado aparece en el centro-norte cordobés, con 56,5 qq/ha; le siguen Núcleo Sur con 53,9 y Núcleo Norte con 53,3 qq/ha.

Fuente: Bichos de Campo