Doble celebración: maratón de premios en el Palacio Libertad

“El arte no es para mirarlo, es para vivirlo. Es pensar que nada es imposible”. Ese fue el mensaje que dejó Marta Minujín al ser distinguida hoy en el Palacio Libertad como personalidad emérita de la Cultura de la Nación. Vestida con un overol de seda inspirado en su obra Pandemia, a los 83 años la reina del arte pop argentino contagió una vez más su enorme vitalidad ante un auditorio colmado de invitados. Nicolás Cassese: “El título, Puerto Stanley, es provocador y una crítica a la guerra que decidió Galtieri”“Lo mejor es ser un fracasado. Como Jesucristo, Van Gogh y Modigliani, que fracasaron en vida. No hay que buscar el éxito, hay que ir más allá y ser un transfracasado. Yo festejo no haber tenido un centavo, porque todos los fracasos de mi vida me sirvieron”, dijo mientras la escuchaban Nacha Guevara, la Chola Poblete y otros artistas, galeristas y representantes de fundaciones y museos.“A los jóvenes les aconsejaría que sean auténticos, que no sigan las modas ni piensen en vender. Vivir del arte es muy difícil, no es para ganar dinero”, agregó en un encuentro con periodistas, donde reveló el secreto de su vigor. “Cuando voy al taller me cargo de energía -explicó-. Trabajar es fantástico”.Al presentarla como “una de las artistas más originales, libres e influyentes de la Argentina”, el secretario de Cultura de la Nación recordó también que Minujín “nunca aceptó que el arte tuviera límites”. “Como dice Marta, el arte está por encima de la política y de la propia vida”, agregó Leonardo Cifelli antes de entregarle una placa con su nombre. Esta distinción se suma a las recibidas por otros referentes fundamentales de la cultura del país como Mirtha Legrand, Luis Brandoni, Lalo Schifrin, Aldo Sessa, Mauricio Wainrot y Eduardo Costantini.Apenas una hora antes, en otro piso del centro cultural, otros tres artistas de distintas provincias habían recibido el premio federal de pintura Fundación María Calderón de la Barca 2026. Este último se repartió entre Samanta Rched Abugauch, de Córdoba (primer premio adquisición, de US$30.000); Lucas Rizo, de Tucumán (segundo, de US$15.000), y Karen Spahn, de Entre Ríos (revelación, de US$5000). Otra pintura de la artista cordobesa que también forma parte de la serie Felices por siempre, en la cual reflexiona “sobre nuestra forma de habitar el mundo”, fue vendida semanas atrás en Sotheby’s por US$33.000. La tarde de celebraciones comenzó con la inauguración de la muestra que incluye obras de los 24 finalistas -uno de cada provincia y de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires- seleccionados entre más de 1200 postulantes de todo el país. No era para menos: este concurso, impulsado en formato bienal desde hace más de seis décadas, distinguió en ediciones anteriores a grandes referentes del arte argentino contemporáneo como Carlos Alonso, Antonio Seguí, Guillermo Roux, Josefina Robirosa y Eduardo Mac Entyre.“La fundación fue creada por Carlos Alberto Saráchaga en honor a su madre. Él siempre fue un amante del arte, y uno de sus objetivos era fomentar el arte del país”, explicó Alberto Robredo (h), miembro del consejo de dicha institución y presidente del jurado. Este equipo de expertos incluyó además a Inés Etchebarne; Victoria Giraudo; Tulio Andreussi Guzmán; María Paula Zingoni y Andrés Duprat.“Este es un muy buen ejemplo de lo que podemos lograr cuando el sector público y el privado trabajan juntos”, destacó Cifelli, también presente en esta ceremonia. Se refería a la colaboración estratégica entre la Fundación María Calderón de la Barca, la Secretaría de Cultura de la Nación y el Fondo Nacional de las Artes, que permitió que el concurso reuniera a artistas de distintas generaciones y regiones geográficas. Una verdadera maratón, en la que ganamos todos.

Fuente: La Nación