La escena sucedió en un reducto muy pequeño, escaleras abajo, bajo una luz tenue y sin música electrónica o luces de los stands que le dieron marco a la Sitevinitech, la feria vitivinícola más grande de Latinoamérica.
Una sala de presentaciones, que por sus dimensiones y acústica bien podría ser un teatro del circuito under de Mendoza, Rosario o Buenos Aires, fue el marco ideal para un curioso debate en torno al vino y a la vitivinicultura toda.
Probablemente esa atmósfera tan intimista fue lo que relajó a quienes discutieron en una de las charlas presentadas por la organización, y que dejó muchos puntos de análisis en materia financiación a la producción, y también al consumo final.
¿Los protagonistas? Nadie que sea inexperto en la materia: el juego lo abrió el economista Daniel Rada, director del Observatorio Vitivinícola Argentino (OVA) con una presentación de cifras e índices en relación al consumo de productos ligados a la vitivinicultura en Argentina y en el mundo. Abarcó al vino, espumantes, mosto, uvas de mesa, vino a granel y pasas de uva.
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En primera fila, de izquierda a derecha, escuchaban atentos el presidente de la Asociación de Cooperativas Vitivinícolas Argentinas (ACOVI) Nicolás Vicchi; su antecesor en el cargo y ahora titular de la golpeada Coviar (Corporación Vitivinícola Argentina) Fabián Ruggeri; el ministro de Producción de Mendoza, Rodolfo Vargas Arizu; su par de Río Negro, Carlos Banacloy; y el gerente de la Unión Vitivinícola Argentina, Sergio Villanueva.
En el fondo, en la última fila, pero a una distancia que no hizo falta elevar el tono de voz para ser escuchado, siguió la charla y aportó sus comentarios el presidente saliente de la Coviar, el riojano Mario González. Y en el medio, sin pedir la palabra pero sí más tarde ante Infocampo, estaba sentado el empresario bodeguero José Zuccardi, también expresidente de la Coviar.
LAS UVAS, LOS VINOS Y EL MOSTO
“El mosto es un producto que se alinea completamente con lo que es la tendencia de vida sana, es un filler orgánico, natural, con lo cual va en esa línea, y tiene tendencia creciente. Son pocos los que lo venden en el mercado internacional, muchos los que lo compran. Hay precios accesibles pero tenemos que adaptar nuestro producto”, señaló.
Y sumó: “Y en la uva en fresco creo que se tiene que empezar de nuevo (en relación a sus exportaciones). Es lamentable que haya caído a los niveles de hoy, pero no podría decir exactamente por qué se llegó a eso. No lo he estudiado, pero veo que también hay una posibilidad grande de diversificar porque la demanda es creciente y real”.
Sobre esos conceptos, la caída del consumo de vino en el marco de la baja del consumo masivo en la alimentación en general y hasta de la idea desalcoholizar vinos giró la charla de Rada. Un foco puesto en las oportunidades que se abren en medio de la crisis vitivinícola reconocida por todos.
Pero lo que se salió del cauce fue el debate que siguió tras decir “tenemos que atender el mercado interno y adaptarnos a esta transición para llegar a ofrecer los productos que la demanda realmente nos está pidiendo. Nada más. Muchas gracias”.
Entre los aplausos de cierre, el primero que pidió la palabra y rompió el hielo fue Sergio Villanueva, de UVA, quien objetó a Rada por los precios de los stocks acumulados y las expectativas “al alza” de sus cotizaciones. El economista respondió que “el proveedor es el proveedor y tiene que recibir lo que corresponde. Si porque tenés algún tipo de poder de mercado ejercés ese poder, bueno, eso hay que corregirlo”.
En ese momento fue cuando el ministro Banacloy, de Río Negro, tomó la palabra y señaló: “Vamos a trabajar los diagnósticos del por qué no existe esta evolución en un país donde la mayoría de los productores que están acá o los bodegueros entienden rápidamente todo esto. Ahora, ¿con qué poder reacción en Argentina te adaptás a estos cambios?”.
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“Uno, es que el sistema financiero para insumo es nulo. Entonces, si tengo que desarrollar un producto por debajo de los $10.000 tengo que hacer una sinergia financiera, que ya me la comí hace dos años. Porque vengo autofinanciándome, sacando de la lata, endeudándome, garantizando como puedo para llegar a una nueva cosecha con expectativas”, sumó desde un lugar de productor y bodeguero.
El rionegrino contrastó el proceso de adaptación a este tipo de cambios en la Argentina contra lo que podría suceder en la Comunidad Económica Europea: “Totalmente subsidiada hasta la manija, te ponen crédito a 10 años a tasa cero, o Estados Unidos que le pone guita a balde (sic)”.
“Nosotros no venimos de un proceso donde Argentina invierta fuertemente para que estas actividades puedan hacer estas transformaciones. Las hacemos a los ponchazos y en muchos casos con el apoyo más de las provincias que lo que tiene que poner Nación”, comentó.
Banacloy pidió al Observatorio Vitivinícola, que depende de Coviar, poder “ver cuáles son las demandas que tiene el sector para poder adaptarse a esta evolución de manera al menos más rápida a sabiendas de que (el productor) sólo no lo va a poder hacer”.
“Porque me doy vuelta y el de la botella (sic) no me financia nada. Le digo ‘quiero salir al mercado con un producto por debajo de los $10.000, necesito botellas’, me dirán ‘poné la plata’. Lo mismo con el fabricante de corchos, etcétera. Tengo que hacer esa sinergia financiera. Lo digo como diagnóstico personal y pequeño, pero o nosotros somos una cabeza de termo (sic) o las herramientas no alcanzan y algo está faltando”, remarcó.
“O las dos cosas”, dijo alguien del público, y generó risas en el ambiente.
En ese momento Rada señaló: “Yo puedo decir ‘hay que hacer esto’, y si una bodega dice ‘no estoy nada de acuerdo y voy a seguir una estrategia distinta y se acabó’. ¿Qué puedo hacer como sector? Salvo que crean esto y abonemos a esta estrategia, pero sino no podés”.
Banacloy aseguró que “desde Río Negro financiamos insumos a tasa totalmente subsidiada para que se genere capital de trabajo y se puedan meter en los nichos que se puedan necesitar”.
“Ahora: insisto con que las herramientas para mí son insuficientes. Yo veo cómo se financia el consumo en un Hot Sale hoy y tengo 36 cuotas para comprar un calefactor. Pero no tengo 36 cuotas para comprar botellas. Ni 24, ni 12. Tampoco para barricas, ni para tapones, ni para nada. Sin embargo, agarrás Mercado Libre hoy y vas a encontrar cualquier cantidad de promociones, para comprar zapatos, lo que vos quieras. Está bastante disociada la cadena comercial de la toma de decisiones, inclusive para ayudarnos a tomarlas”, apuntó.
Una de las críticas del ministro rionegrino, y que generó reacciones posteriores, fue la siguiente: “En estos diagnósticos de 5, 6 o 7 años no pasa (NdR: remarca este concepto) lo que de alguna manera vos marcás como camino para que evolucione y encontremos mercado”.
Y sumó: “¿Por qué nadie más hace uva de mesa? ¿Cuánto cuesta esa uva de mesa? ¿Cómo la financio? ¿Cómo le pongo la tela, la malla, el riego por goteo?”.
Ruggeri, hoy al frente de Coviar, quiso tomar la palabra pero Banacloy pidió cerrar su concepto: “Yo me quedo con que nosotros tenemos un desafío que es ‘el vino, vida sana’. Me parece que ahí hay un trabajo”.
“Todos estos reclamos que vos comentás, desde Coviar los hemos oído y planteado en los gobiernos nacionales y desde los provinciales, pero no estamos consiguiendo el eco necesario como para poder salir adelante con las economías regionales. En el caso de la uva en fresco el mismo mercado nuestro está demandando uvas distintas y no podemos acceder a la genética, porque no nos las venden, porque no tenemos la Ley de Patente, porque no tenemos credibilidad en el mundo”, expuso Ruggeri.
“Y ya están en los viveros de acá porque tienen convenio con los viveros internacionales. Hace 2 años que quiero comprarla y no me la venden. No tenemos más nada que ofrecer”, agregó Ruggeri.
Banacloy acotó: “Estos diagnósticos sirven como herramienta para plantear nuevas líneas de financiamiento o a la hora de sentarnos con mercados de capitales. Pero el Observatorio es la herramienta para que nos ponga también a nosotros de manifiesto por qué no pasa. Sino, parecería que tenés sentada a un montón de gente de este lado y decís ‘estos tipos son unos dinosaurios que no quieren reaccionar’. Y me parece que no pasa por ahí”.
Desde la última fila Mario González pedía sumarse a la charla. Al terminar Banacloy, el cooperativista riojano y presidente saliente de Coviar manifestó que el Observatorio como herramienta de la Coviar “justamente presentó un proyecto en las jornadas estratégicas que se denominó ‘Arquitectura de la Vitivinicultura Argentina’, y el final de ese proyecto es justo lo que estás planteando (en referencia a Banacloy): es decir, todos los diagnósticos, todas las observaciones, ¿Qué demanda tienen y cuál fue el problema?”.
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“Uno: financiamiento. Y cuánto es el financiamiento para ir a cada uno de esos mercados. Entonces, el análisis puntual de cada línea, digamos, la pasa de uva o de la uva en fresco, o del espumante, es ¿cómo nos corremos dentro de Argentina para que ese producto o para eso que está demandando el mercado nosotros podamos acceder? Y eso termina en un proyecto que tiene números, plata para acercarlo justamente al Gobierno Nacional, a los de las Provincias. Y termina en que sea rentable para todos los eslabones de la cadena”, expuso González.
Y agregó: “Cuando logremos que toda la cadena sea rentable con un producto demandado ahí vamos a estar todos un poco más felices. Lo digo porque la gente no lo hizo porque es inútil, porque no se da cuenta, o porque no quiere cambiar o ren
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Fuente: InfoCampo