La factura de un comedor escolar de Entre Ríos incluyó una botella de vino de $57.000

En una factura presentada por un comedor escolar de una escuela de Entre Ríos al Gobierno provincial apareció registrada la compra de una botella de vino por $57.000.La diputada de Juntos por Entre Ríos, María Elena Romero, dio a conocer el episodio ocurrido en la escuela Nº1 “Juan Domingo Perón”, de San José de Feliciano para respaldar la reciente modificación implementada en la provisión de alimentos a las escuelas en la provincia. La adquisición activó una inmediata observación de la Dirección de Comedores. que reclamó explicaciones por esa compra.“Podemos discutir sobre licitaciones, proveedores y mecanismos administrativos. Pero hay una pregunta mucho más sencilla: ¿cómo puede ser que recursos públicos destinados a alimentar a nuestros chicos se hayan utilizado para comprar una botella de vino?”, se preguntó la legisladora oficialista en una columna publicada por el medio Ahora.En su descargo compartió el polémico ticket que corresponde al pasado mes de mayo. Según se desprende de allí, el gasto total fue de unos $2.903.800, de los cuales $2.503.200 fueron en el autoservicio que aparece en el ticket. En la extensa lista de insumos del comprobante —en el que figuran 270 paquetes de fideos, 160 bolsas de arroz, 95 cajas de arvejas, 84 de choclo y 70 cartones de puré de tomate, entre otros productos— se cuela una botella de vino tinto Valderrobles de 1125 mililitros. Según consta allí, el producto salió casi $60.000.“El problema no son solamente los $57.000 que figuran en esa factura. El problema es que una compra de estas características haya podido ingresar al circuito de rendición de un comedor escolar”, sostuvo Romero.Y añadió: “Este episodio no debe utilizarse para poner bajo sospecha a los directivos ni a quienes durante años sostuvieron los comedores con enorme esfuerzo. Sería profundamente injusto. Lo que demuestra es otra cosa: que había fallas de control que el Estado tenía la obligación de corregir”.En ese sentido, la legisladora respaldó el nuevo esquema de provisión implementado este mes por la gestión de Rogelio Frigerio, que fortalecerá los controles y mitigar las fallas en provisión de alimentos a las escuelas de la provincia.Según el sitio oficial del gobierno entrerriano, la medida reemplazará el sistema de compra mediante tarjeta por una operatoria de compra centralizada para “asegurar un mismo estándar para todas y todos los estudiantes alcanzados por esta modalidad”.“Una compra centralizada permite establecer de antemano qué productos se adquieren, controlar sus precios y garantizar que los recursos destinados a la alimentación escolar se utilicen exclusivamente para ese fin. El control no puede consistir solamente en descubrir después, cuando llega una rendición, que con el dinero de un comedor se compró una botella de vino”, defendió Romero.Y concluyó: “No alcanza con poner más dinero si no podemos garantizar cómo se utiliza cada peso. Cuando se trata de alimentar a nuestros gurises, el Estado tiene la obligación de saber qué compra, cuánto paga y qué llega a cada escuela. Eso es también lo que busca el nuevo sistema”.Cómo es el nuevo sistema en los comedores escolaresLa ministra de Desarrollo Humano, Verónica Berisso, aseguró en su momento que la decisión de establecer el nuevo esquema parte de una premisa central: “Para que un chico pueda aprender, concentrarse y desarrollar plenamente sus capacidades necesita una alimentación adecuada”.“En muchos hogares, además, lo que brinda la escuela no solo complementa la alimentación familiar, sino que contribuye a cubrir déficits nutricionales. Por eso, el gobierno provincial asumió el compromiso de garantizar que cada peso destinado a los comedores escolares se traduzca en alimentos de calidad, definidos bajo criterios nutricionales y con mayores controles por parte del Estado”, manifestó.El nuevo sistema que permite, según el gobierno provincial, “fortalecer la trazabilidad y los mecanismos de control sobre el uso de los recursos públicos” forma parte de una transformación más amplia de la política alimentaria escolar.La administración provincial informó que avanza en la profesionalización del personal de cocina, la digitalización del sistema de gestión para mejorar el seguimiento de las prestaciones y la reorganización del servicio de desayuno que se brinda al inicio de la jornada escolar.La Asociación Trabajadores del Estado (ATE) Entre Ríos se opone a los cambios en comedores escolares.“Estamos preocupados por la nueva forma que está planteando el Gobierno provincial para el desayuno y la merienda de los chicos, pero también por avanzar sobre el almuerzo”, expresó el miércoles según consignó El Once.Y reclamó: “Necesitamos condiciones de trabajo adecuadas. Antes de hablar de una nueva forma de trabajo, el Gobierno tiene que garantizar las condiciones para los trabajadores y que los comedores estén como deben estar”.

Fuente: La Nación