Deportes
Guido Vadalá, la joya que no pudo trascender en Boca y busca reinventarse en el fútbol chileno
A los 16 años asomó como una de las nuevas joyitas de Boca. Su talento rápidamente tuvo promesa de un gran destino y hasta se animaron a llamarlo “el nuevo Messi”. Sin embargo, luego de no poder trascender con la camiseta azul y oro y después de una experiencia frustrante en Juventus, de Italia, Guido Nahuel Vadalá tuvo que aprender a reinventarse dentro del impiadoso y cambiante mundo del fútbol.Hoy, a los 29 años, lejos de aquel mote de crack y las presiones que supo cargar hace poco más de una década, el atacante rosarino surgido de las inferiores xeneizes volvió a posicionar su nombre a nivel mediático al marcar el agónico gol con que su equipo, Coquimbo Unido, empató 1 a 1 con Platense por el partido de ida correspondiente a los octavos de final de la Copa Conmebol Libertadores, en el estadio Ciudad de Vicente López. “Estoy feliz por meter el gol al final, que sirva para el equipo es lo más importante. Uno siempre se imagina como protagonista y sueña con que pase. A veces no pasa, pero hoy sucedió. Ahora hay que prepararse para seguir haciendo historia”, declaró en zona mixta, minutos después de consumado el empate con sabor a triunfo. Su ingreso, a los 15 minutos del segundo tiempo, le dio un salto de jerarquía y calidad al ataque chileno. Tanto que, a los 49 minutos de la segunda etapa, cuando solo quedaban segundos para que terminara el partido, recibió un pase filtrado de Zavala y, con un disparo rasante, definió cruzado ante la salida desesperada del arquero Juan Pablo Cozzani para decretar el 1-1 in extremis. El agónico tanto no solo tuvo impacto en el resultado, sino que también consolida el gran presente de Vadalá, que ya acumula seis goles y una asistencia en 19 partidos desde su llegada al conjunto trasandino. “Este gol es para mi viejo que está en el cielo”, comentó el delantero, que en Coquimbo parece estar viviendo un resurgimiento futbolístico, afirmándose como figura tras un inicio de carrera marcado por altas expectativas en Boca.El joven atacante tuvo un inicio prometedor en el club Xeneize: se afianzó como goleador de las juveniles, llegando a anotar siete tantos en un partido en 2013, un récord que lo catapultó al profesionalismo al año siguiente. Aunque el pedido expreso de tenerlo en el primer equipo fue por parte de Carlos Bianchi, su debut en el equipo de la Ribera llegó en 2015, bajo la dirección técnica de Rodolfo Arruabarrena: solo disputó dos encuentros antes de ser cedido a Juventus.Su pase al gigante italiano fue parte del operativo de regreso de Carlos Tevez a Boca e incluyó una opción preferencial sobre jóvenes talentos como Andrés Cubas, Franco Cristaldo y Rodrigo Bentancur que estaban dando que hablar en el fútbol argentino. Sin embargo, la experiencia no salió como lo esperaba y, tras una temporada sin continuidad, regresó a Boca para relanzar su carrera. Con Guillermo Barros Schelotto como director técnico, no logró asentarse y comenzó a recorrer diferentes clubes. Al final, su paso por el Xeneize totalizó apenas seis partidos en una campaña discontinua, entre idas y venidas, en un período que comprendió 2015 y 2018. Y con un solo gol, en un triunfo ante Arsenal por 2 a 0, en diciembre de 2017, por la Superliga. Después de estar dos temporadas a préstamo en Unión de Santa Fe, se convirtió en un verdadero trotamundos del fútbol. Tuvo pasos fugaces por Universidad de Concepción de Chile, Deportes Tolima de Colombia, Charlotte de la segunda división de Estados Unidos y Blooming de Bolivia. En 2020, con el pase en su poder, regresó a Argentina para incorporarse a Sarmiento de Junín, donde jugó muy poco por una lesión. Sus últimas experiencias en el fútbol local incluyeron pasos por Mitre de Santiago del Estero y Alvarado de Mar del Plata, ambos en la Primera Nacional.En 2025 volvió a Blooming de Bolivia, donde redondeó la mejor temporada de su carrera: marcó 18 goles y repartió 13 asistencias en 44 encuentros, referente máximo del sistema ofensivo y del plantel. A principio de 2026 se convirtió en el refuerzo estrella de Coquimbo con vista a su primera participación en el máximo certamen continental. El último campeón del fútbol chileno no apostó por la promesa que pintaba en Boca Juniors en 2015; contrató al jugador que había demostrado su valía en Bolivia. “El Mago llega al campeón”, anunciaron en las redes oficiales del club. Y el Mago comenzó a cumplir: primero con dos goles ante Tolima, que sirvieron para clasificar al equipo a octavos de final, y anoche con un tanto en el quinto minuto de descuento ante Platense, que deja al equipo aurinegro muy bien posicionado de cara al partido de vuelta del próximo miércoles en el estadio Francisco Sánchez Rumoroso de Coquimbo.“Toda esta gente hizo un esfuerzo muy grande y nosotros también lo hicimos en la cancha. Nos llevamos un gran resultado para afrontar la vuelta en casa con mayor tranquilidad”, señaló con optimismo el ex volante de Boca, ahora reconvertido en nuevo héroe de Coquimbo Unido.Lo mejor de Platense vs. Coquimbo
Fuente: La Nación Deportes