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Italia mantendrá controles con España hasta descartar totalmente riesgos de seguridad
ROMA.— El gobierno de la primera ministra italiana, Giorgia Meloni, decidió el jueves mantener al menos hasta el 15 de agosto la suspensión del acuerdo de libre circulación de Schengen con España y los controles extraordinarios en puertos y aeropuertos para los viajeros procedentes de ese país, en una nueva señal de que Roma no tiene previsto ceder ante las presiones de Madrid para levantar las restricciones impuestas tras la crisis migratoria de Ceuta.El ministro del Interior italiano, Matteo Piantedosi, confirmó ante un comité parlamentario que la medida no será revisada antes del sábado y que, llegado ese momento, solo se reconsiderará si las autoridades concluyen que fueron completamente descartados los riesgos para la seguridad de Italia, según informó el Corriere della Sera.“La decisión de suspender la aplicación del acuerdo Schengen no será revisada antes del 15 de agosto”, afirmó Piantedosi, enmarcando la decisión del gobierno italiano en el renovado impulso de expulsión de inmigrantes ilegales del gobierno de Meloni. Según Piantedosi, no se trata de una “especulación política contra España”.El ministro señaló además que el problema no reside en la falta de compromiso de las autoridades madrileñas, sino en la dificultad inherente al manejo de una crisis de esa magnitud.La decisión profundiza el enfrentamiento entre los gobiernos de Meloni y el primer ministro español, Pedro Sánchez, que se desató después de la llegada masiva de aproximadamente 72.000 migrantes al enclave español, en el norte de África. Tras los incidentes, las autoridades españolas confirmaron 83 fallecimientos, aunque otras fuentes estiman que la cifra real supera los 140 muertos.Roma sostiene que el restablecimiento temporal de los controles fronterizos es una medida preventiva destinada a proteger la seguridad nacional y gestionar la presión migratoria, mientras que Madrid considera injustificada la decisión italiana y acusa al gobierno de Meloni de haber actuado de manera unilateral.Tras la imposición de controles italianos, España respondió con una medida similar. Desde el sábado pasado, Madrid aplica controles temporales y aleatorios en puertos y aeropuertos a los viajeros procedentes de Italia.El gobierno de Sánchez había advertido que adoptaría “medidas proporcionales” si Roma no retiraba las restricciones antes del 9 de agosto.“Italia no acepta ultimátums ni imposiciones del exterior en lo que respecta a la seguridad nacional y al control de las fronteras”, respondió en su momento el gobierno italiano, que sostiene que existen indicios de que el 15 de agosto podría producirse una nueva oleada migratoria en Ceuta.Las autoridades españolas, sin embargo, descartan haber registrado señales de una nueva intrusión masiva y aseguran que monitorean la situación sin detectar por ahora un riesgo comparable al del 30 de julio.Recriminaciones cruzadasLa disputa tiene además un impacto directo sobre uno de los espacios de mayor circulación turística dentro de la Unión Europea (UE). Más de 11 millones de pasajeros viajaron entre Italia y España en avión hasta junio de este año, según datos de Aena, mientras que en 2025 unos 5,7 millones de turistas italianos viajaron al país ibérico y otros 5,8 millones de españoles visitaron Italia.Aunque los ciudadanos españoles están exentos de los controles extraordinarios, los pasajeros procedentes de España son derivados en algunos aeropuertos a filas específicas y se han registrado esperas y demoras.El gobierno italiano insiste en que la medida no está dirigida específicamente contra España.El canciller, Antonio Tajani, la calificó de “correcta”, “respaldada por 21 países europeos” y acorde con los tratados, mientras que Piantedosi sostuvo ante sus pares de la UE que se trata de una decisión preventiva que responde a razones de seguridad y gestión de los flujos migratorios.Madrid, en cambio, considera que la decisión carece de fundamento. El gobierno de Sánchez recuerda que los migrantes que ingresaron irregularmente en Ceuta no pueden circular libremente por el espacio Schengen debido al régimen especial del enclave y sostiene que prácticamente la totalidad de quienes llegaron ya regresaron a Marruecos.Además, señala que Italia registra desde hace años cifras de entradas irregulares superiores a las españolas y reprocha a Roma haber recurrido ahora a controles contra un país socio.El antecedente de la crisis migratoria de Lampedusa, que en septiembre de 2023 recibió más de 8000 personas en apenas tres días, alimenta además el intercambio de reproches.España recuerda que durante aquella emergencia mostró solidaridad con Italia, mientras que el gobierno de Meloni sostiene que la gestión de las fronteras exteriores de la Unión Europea es una responsabilidad compartida.Con información del diario El País
Fuente: La Nación