Santa Fe activó un beneficio escondido en la reforma laboral y creó un padrón para acceder a la rebaja del IVA en la factura de la electricidad utilizada para riego

La Ley de Modernización Laboral (27.802) sancionada a fines de febrero, contempla en uno de sus artículos una rebaja del IVA aplicado a la electricidad utilizada para riego agroindustrial. Se trata de un beneficio que lleva del 27% al 10,5% la carga tributaria sobre el consumo de esa actividad vigente desde el mes de abril, pero que, por sí sólo, no establece cómo debe implementarse en cada caso.
En respuesta a ello, el gobierno de Santa Fe acaba de anunciar, a través de los ministerios de Desarrollo Productivo y de Obras Públicas, la creación del Padrón de Actividades Agroproductivas bajo Riego (PAAR). Un registro que permitirá a los productores solicitar finalmente la rebaja del IVA ante las empresas distribuidoras de electricidad.
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La herramienta digital fue creada mediante la resolución conjunta 900/2026, con fecha del 31 de julio, y lanzada oficialmente las últimas horas. Permite llevar a cabo un registro 100% online y agilizar el acceso al tratamiento tributario diferencial que dispuso la reforma laboral.
En el caso de Santa Fe, explicó el ministro de Desarrollo Económico, Gustavo Puccini, el mecanismo elegido fue que “la aplicación del beneficio estará a cargo de quien preste el servicio eléctrico en cada jurisdicción, ya sea la la Empresa Provincial de la Energía (EPE) o la cooperativa eléctrica correspondiente”. Una vez registrado en el padrón, el productor podrá tramitar ante la empresa proveedora la rebaja del IVA al 10,5%.
“Es una medida que tendrá un impacto económico significativo para los productores santafesinos”, ponderó Puccini. Se estima que, más allá de los cargos fijos, tasas y otros componentes, la reducción tributaria genera un ahorro del 13% en la factura eléctrica.

De este modo, Santa Fe se suma al listado de provincias que ya definieron un mecanismo para llevar a cabo este beneficio, sólo que con un diferencial.
En el caso de Mendoza, la primera jurisdicción en hacerlo, el mismo día en que se oficializó el nuevo esquema estableció la aplicación automática a unos 8.000 suministros que ya estaban categorizados como usuarios regantes. San Juan, por su parte, exige la presentación de una declaración jurada ante las distribuidoras, al igual que Salta y Neuquén.
El método elegido por Córdoba, un trámite a través de la plataforma Ciudadano Digital, es el más similar al santafesino. Allí, el ministerio de Bioagroindustria confecciona la nómina, se la comunica a las distribuidoras y estas aplican el IVA reducido.

Aunque llega varios meses después que otras provincias, el esquema inaugurado por Santa Fe, mediante su padrón digital, apunta además a regularizar la situación hídrica de los productores, una cuenta pendiente en la región.
“En Santa Fe, la Ley de Aguas Nº 13.740 exige que para ser regante hay que inscribirse, tener permisos de uso productivo y, en muchos casos, realizar obras de infraestructura. Hasta ahora, muy pocos productores cumplían con esos requisitos, entonces debimos armar toda una normativa específica”, afirmó Puccini, quien aseguró que “ninguna gestión se ocupó de ello desde 2017, cuando fue creada la ley”.
De ese modo, agregó el ministro, el PAAR permitirá que el beneficio nacional se aplique efectivamente en Santa Fe pero, a la vez, que los regantes regularicen su situación. “Será un mecanismo ágil y transparente que facilitará la inscripción y garantizará que los productores puedan acceder al beneficio tributario”, destacó.
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Según explicaron, la inscripción al PAAR se realizará de manera 100% online, mediante un formulario con carácter de declaración jurada. Allí, el productor deberá informar sus datos personales o societarios, acreditar su vínculo con el inmueble donde funciona el sistema de riego e identificar tanto el suministro eléctrico afectado a esa actividad como el permiso o concesión de uso de agua correspondiente. En caso de no contar aún con esa autorización, podrá indicar el expediente o trámite iniciado para obtenerla.
El registro tendrá dos modalidades. La inscripción será “plena” para quienes cuenten con el permiso de uso de agua vigente y tendrá una duración de tres años; mientras que aquellos que todavía estén tramitándolo podrán acceder a una inscripción “en regularización”, válida por un año y renovable según los avances realizados. Si al vencer esos plazos el productor no completa el reempadronamiento, la provincia informará su baja a la distribuidora eléctrica y al Ministerio de Obras Públicas.

Fuente: Bichos de Campo