Confirma el Gobierno que se duplicaron los “recursos recuperables” de Vaca Muerta

“No tiene ningún sentido que un jubilado de La Matanza esté subsidiando al dueño de un departamento para alquilar en Mar del Plata”. Con esa comparación, el secretario coordinador de Energía y Minería, Daniel González, resumió ante el auditorio del summit de AmCham Energía el diagnóstico que motiva al Gobierno a reformar el régimen de zonas frías. González apuntó contra la ampliación sancionada en 2021 a instancias del entonces diputado Máximo Kirchner, que llevó los beneficiarios del esquema de 780.000 hogares patagónicos a 4,2 millones en todo el país, e incorporó localidades templadas que nada tienen que ver con el criterio original del subsidio. “Es una ridiculez absoluta que lamentablemente es una ley con la que hemos tenido que lidiar pero que nos ha generado un perjuicio muy grande”, sostuvo, y explicó que el cargo que pagan todos los usuarios de gas del país para financiar ese beneficio “fue creciendo” y “va a crecer aún más” si no se corrige. El proyecto oficial, que ya tiene media sanción en Diputados, busca retrotraer la cobertura geográfica al mapa original de 2002.En materia de subsidios en general, dijo que la baja “fue mucho más gradual” de lo previsto para “cuidar los bolsillos de la gente”, que ya se recortó casi un punto del producto desde el inicio de la gestión y que la meta de 0,5% del PBI para este año terminará algo por encima, en 0,55%. Hoy, precisó, más de la mitad de los usuarios residenciales tiene algún subsidio: el eléctrico cubre cerca del 60% del costo de la energía y el de gas, en invierno, llega al 75%.Sobre tarifas, González planteó que el desafío de fondo no es discutir cuánto se subsidia, sino bajar el costo de la energía, hoy en torno a los US$75 y US$85 el megawatt hora, a una franja de US$50 a US$60. “No tengo ninguna duda de que la Argentina debiera bajar a esos valores, porque los recursos los tenemos”, dijo, y lo condicionó a más inversión y a la continuidad de la desregulación del sector. Reconoció, de todos modos, que en el corto plazo medidas como la obra de transmisión AMBA I —anunciada en el mismo evento— encarecen “muy chiquitito” la factura, un costo que dijo que pagará la demanda y no el Estado.“Gestionar la abundancia”El exCEO de YPF adelantó lo que definió como “un datazo” de Vaca Muerta. Un estudio que la Secretaría de Energía le encargó al Instituto Argentino del Petróleo y del Gas (IAPG) y que elevó la estimación de recursos técnicamente recuperables de petróleo a 30.000 millones de barriles, prácticamente el doble del cálculo anterior. “No tenía ninguna duda porque todos hemos visto cómo se ha extendido la superficie de la cuenca hacia Río Negro y hacia Mendoza”, dijo, y atribuyó la suba tanto al mayor espesor útil identificado como a las mejoras tecnológicas en el factor de recupero. A ese ritmo de producción, explicó, el hallazgo equivale a casi 100 años de producción y a 250 años de exportación de petróleo.El funcionario también reivindicó el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) como “una historia de éxito” que aceleró proyectos y habilitó el desarrollo de campos marginales que de otro modo no se hubieran encarado, pese a que, aclaró, la carga impositiva argentina sigue siendo mayor a la de Estados Unidos. Cerró con una definición sobre el cambio de enfoque en la gestión del sector: “Nos aseguramos de que la regulación esté pensando en cómo gestionar la abundancia, y no en esa visión chiquitita que teníamos de la administración de la escasez”.

Fuente: La Nación