Tiene 17 años, es hija de una súper estrella de Hollywood y brilla en un film de Netflix

Comediante exitoso formado en Saturday Night Live, fenómeno del cine humorístico y pochoclero, brillante haciendo stand up, productor de cine, músico y excepcional actor dramático, Adam Sandler es conocido hace décadas por sus muchos logros en la industria del entretenimiento, pero puede que en un futuro más o menos cercano se lo reconozca simplemente como el papá de Sunny, su talentosa hija menor. La joven de 17 años es la protagonista de No se desea buena suerte, la película que se estrena este viernes en Netflix, una comedia dramática perfectamente equilibrada entre el relato familiar emotivo y la comedia juvenil ajustada a los altos y bajos de la adolescencia. En el film, Sunny interpreta a Sophie, una estudiante de secundaria enfocada en lograr un papel en la puesta escolar del musical Camarera. Dulce y amorosa, la chica audiciona casi al mismo tiempo en que su mamá se entera de que el cáncer que creía haber superado años atrás está de regreso. El planteo inicial que podría resultar en un melodrama del montón se distingue de la media por su guion, construido a partir de las experiencias de Laura Hankin, una de sus escritoras, la delicada dirección de la realizadora Julia Hart y, sobre todo por el dúo de madre e hija que componen Sandler y la gran Melanie Lynskey.Producida por la compañía de su padre, en teoría la película podría haber sido solo un vehículo para otra de las tantas nepobabies de Hollywood, sin embargo, más allá del privilegio de contar con uno de los más prolíficos, queridos y exitosos integrantes de Hollywood como padre, Sunny está a la altura de la protagonista que No se dice buena suerte necesitaba.Nacida el 2 de noviembre de 2008, la segunda hija de Adam Sandler y su esposa Jackie, Sunny ya tiene el currículum de una intérprete veterana. En su lista de créditos se suman 26 apariciones en cine: su primer “trabajo” fue en una escena de la comedia Son como niños, en la que participó con dos años apenas cumplidos desde la falda de su madre y con cuarenta grados de fiebre. “Del rodaje me llevaron en ambulancia al hospital. Pero no antes de terminar la escena”, le contó la adolescente a Jimmy Fallon la semana pasada en su debut como entrevistada en The Tonight Show. View this post on Instagram Profesional prácticamente desde la cuna, lo que para ella empezó como una manera de pasar tiempo con su papá mientras filmaba en paisajes paradisíacos películas como Una esposa de mentira, Luna de miel en familia o Misterio a bordo, entre otras, derivó en un entusiasmo cinéfilo compartido con Sadie, su hermana mayor. Armadas con una aplicación de sus teléfonos, las niñas Sandler empezaron a grabar sus propios proyectos, escritos y dirigidos por Sadie y protagonizados por Sunny. Como la mayoría de los juegos entre las hermanas, las producciones caseras solían quedar inconclusas, reemplazadas por la nueva gran idea que tenía la hermana mayor o la canción que Sunny tuviera ganas de cantar esa semana. Eventualmente, los cameos en las películas de su papá y los intentos autogestionados no alcanzaban a satisfacer el entusiasmo artístico de la adolescente que pudo canalizarlos en serio gracias al lucrativo acuerdo entre Sandler y Netflix. El contrato entre el comediante y la plataforma por seis films y más de 250 millones de dólares comenzó en 2014 y dado el éxito de la mayoría de las películas que Sandler realizó para ellos ya se renovó en varias ocasiones para incluir comedias originales protagonizadas por él y sus amigos de siempre, continuaciones de viejos fenómenos e intentos de ampliar su repertorio gracias a films como Leo y Garra, además de la primera película encabezada por Sunny, ¡No estás invitada a mi bat mitzvá!, de 2023. Gracioso y sentimental, el film funcionó como el proyecto ideal para presentar al mundo las habilidades de la joven actriz y para despejar las dudas de quienes suponían que había conseguido el papel pura y exclusivamente por ser quién es. Y tal vez sea cierto que si su apellido no fuera Sandler su camino hacia la pantalla habría sido mucho más difícil pero no deja de serlo también que cada aparición en pantalla de Sunny en esa película demostró que tenía el talento para protagonizarla. View this post on Instagram Algo que se confirma en No se desea buena suerte. Es más, en el film que estará disponible en Netflix este viernes la chica se anima al drama y expone su habilidad para el canto y sale muy bien parada de ambos intentos. Y aunque pueda pensarse que su tempo para la comedia es más congénito que adquisición propia, lo cierto es que también se vislumbran sus buenos instintos para el género que seguramente seguirá perfeccionando cuando aparezca en Como niños 3, que su padre y sus amigos comenzaron a filmar la semana pasada.

Fuente: La Nación