Incendios, plantas nucleares paralizadas y un hallazgo inesperado: otra ola de calor azota a Europa

MADRID.– Europa vuelve a quedar bajo una ola de calor extremo que afecta a parte del continente, con más de 90 millones de personas expuestas a temperaturas superiores a 35°C y nuevos incendios que obligaron a evacuar a unas 1200 personas en el norte de Francia. El episodio profundiza una temporada marcada por la sequía y fuertes presiones sobre los sistemas energéticos, la agricultura y el suministro de agua.El calor más intenso se concentra en Europa occidental y meridional. España, Francia e Italia figuran entre los países más afectados, mientras que la ola también alcanza a los Balcanes, Grecia y la costa adriática. En gran parte de España siguen vigentes las alertas, con máximas por encima de los 35°C desde el noroeste hasta el sureste.En Francia, el calor se combinó con dos incendios cerca de una playa en Pas-de-Calais, junto al estrecho de Dover. Las autoridades ordenaron la evacuación de unas 1200 personas de un camping. Uno de los focos quedó bajo control, pero el otro continuaba activo bajo condiciones que la prefectura calificó como “desfavorables”, con dificultades de acceso y un avance sin obstáculos hacia el sur.Los evacuados fueron trasladados a un refugio. El episodio se suma a una temporada de incendios activa en Francia y en el resto de Europa. Un invierno boreal húmedo favoreció el crecimiento de la vegetación, que después se secó durante las sucesivas olas de calor y creó condiciones propicias para una rápida propagación del fuego.La ola golpeó al sistema energético francés. Francia registró una reducción del 20% en su capacidad de generación nuclear, un parón sin precedentes atribuido a la sequía, al calor extremo y a una invasión de aguavivas que obstruyó las bombas para refrigerar los reactores. Expertos vinculan su proliferación con la sobrepesca, la contaminación por plásticos y el aumento de la temperatura del agua por el cambio climático.Rumania también detendrá el jueves su única central nuclear, por primera vez desde la sequía de 2003, ya que el caudal del río Danubio, que contribuye a su refrigeración, cayó a un nivel nunca visto, anunció el gobierno este miércoles.“La unidad 2 de la central nuclear (NPP) de Cernavoda se detendrá de manera controlada a partir de mañana, en el contexto de las actuales condiciones hidrológicas”, anunció el Ministerio de Energía en un comunicado.Además, los bajos niveles de agua que afectan al Danubio sacaron a la luz vestigios del pasado nazi de Europa, con decenas de barcos de la Segunda Guerra Mundial que reaparecieron en el lecho del río debido a la intensa sequía.El diario The Guardian informó que se puede ver un casco destrozado sobre un banco de arena —habitualmente sumergido— en medio del río, en la frontera entre Serbia y Rumanía. Otras embarcaciones permanecen parcialmente sumergidas y se cree que algunas de ellas aún contienen armas. Estos barcos formaban parte de la flota de Adolf Hitler en el Mar Negro y fueron hundidos deliberadamente por el ejército alemán hacia el final de la guerra para frenar el avance soviético.Costo económicoEl costo económico también toma dimensión. La ministra francesa de Medio Ambiente, Monique Barbut, dijo que las olas de calor de los últimos meses podrían generar entre 10.000 y 15.000 millones de euros en costos directos e indirectos, según estimaciones de la Oficina Nacional de Estadística de Francia, el INSEE.Barbut comparó esas cifras con la sequía de 2022, que tuvo un costo estimado de 5600 millones de euros. Según explicó, las olas de calor de este año resultaron más prolongadas e intensas, con incendios forestales de mayor extensión y una caída más fuerte de la producción agrícola. Además, la sequía dejó a más de 40.000 personas sin suministro de agua.Reino Unido también enfrenta temperaturas extremas. El gobierno prepara una reunión de urgencia del comité Cobra, presidida por el primer ministro Andy Burnham. El Met Office advirtió que muchas zonas podrían alcanzar 35°C o más, con máximas de entre 36°C y 37°C en las Midlands, el este y el sureste, y activó una alerta naranja.El servicio meteorológico británico prevé que el país registre su verano más cálido desde que existen registros. Al mismo tiempo, continúan las alertas por incendios en gran parte de Escocia.Europa es el continente que más rápido se calienta del mundo y los dos primeros meses del verano boreal estuvieron marcados por sucesivas olas de calor, temperaturas sofocantes y sequía extrema. Francia y España afrontaron este verano los peores incendios que se recuerdan, mientras científicos advierten que la frecuencia de episodios meteorológicos extremos que favorecen los incendios aumenta con el cambio climático.Agencias AFP, Reuters y AP

Fuente: La Nación