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La quinta ligada a la AFA: los presuntos testaferros insistieron con llevar el caso a Campana y ahora define la Casación
En el último capítulo de la interminable saga sobre la competencia del caso, los presuntos testaferros de la impactante quinta atribuida a la Asociación del Fútbol Argentino (AFA) insistieron hoy en llevar el caso a la justicia federal de Campana. Lo hicieron a través de su abogado, Mario Morán, y ante la Cámara de Casación, el máximo tribunal penal del país, que tiene cinco días para definir qué juez debe quedarse con la investigación.“El inmueble está en Pilar, jurisdicción del tribunal de Campana”, dijo Morán, abogado de los dueños formales del predio investigado por la Justicia, el monotributista Luciano Pantano y su madre, la jubilada Ana Lucía Conte.“La ley que crea el Juzgado Federal de Campana le asigna competencia [...] sobre la jurisdicción de Pilar, en este caso, Villa Rosa, donde está emplazado el inmueble”, insistió el letrado, que pidió que la Casación revoque el fallo de la Cámara Penal Económica que llevó el expediente a ese fuero desde el juzgado de Adrián González Charvay.Ante los jueces Mariano Borinsky, Alejandro Slokar y Diego Barroetaveña, el abogado repitió durante un cuarto de hora los argumentos que hasta ahora había volcado por escrito. Sostuvo que la AFA tiene domicilio en Pilar desde 2024, que el juez natural de la causa debe ser el de Campana y que fueron los denunciantes quienes buscaron “elegir” el tribunal al radicar su presentación en Comodoro Py, al inicio del caso, en diciembre pasado.Habló de falsos “fantasmas” sobre tribunales amigos, de una “presión mediática” ejercida sobre el caso y de una “deformación” del objeto de la investigación, que atribuyó a las sucesivas incorporaciones de empresas y vínculos relacionados con la AFA.Tal como había hecho antes, el fiscal general ante la Casación, Mario Villar, se opuso al planteo de Pantano y Conte. En un escrito que entregó antes del inicio de la audiencia, sostuvo que la quinta es apenas un renglón de una trama más compleja, que incluye la hipótesis de lavado. Criticó los intentos reiterados de los investigados para llevar el caso a Campana, dijo que la sede social de la AFA está sobre la calle Viamonte y argumentó que el trámite debía seguir donde está, en el fuero Penal Económico.También pidió que la audiencia se suspenda, a propósito del planteo de la líder de la Coalición Cívica y denunciante del caso Elisa Carrió hice ayer al mediodía, en el que cuestionaba la intervención en el caso del camarista Barroetaveña por su pasado como parte del tribunal de ética de la AFA. La Casación desestimó tanto el pedido del fiscal como el planteo de Carrió, marcando que la recusación de un juez solo puede hacerla quien forma parte del expediente.DefiniciónDesde este mediodía, la Casación tiene cinco días para resolver el nuevo pedido de Pantano y Conte. Con otra conformación, la Sala I ya había intervenido en el caso cuando le tocó definir qué tribunal debía resolver la cuestión de la competencia. Decidió que fuera la Cámara en lo Penal Económico, que dejó el caso en su fuero, en manos de la jueza Verónica Straccia. Pero luego, cuando la defensa de Pantano y Conte cuestionó esa resolución, la Casación aceptó revisar esa queja. El largo recorrido de la causa también dejó entrever vínculos entre integrantes de la Justicia con la AFA. El juez de la Casación Carlos Mahiques dejó la Sala I después de que LA NACION revelara que había celebrado un cumpleaños en la propia quinta investigada; Daniel Petrone se apartó por compartir entorno social con el empresario Javier Faroni, vinculado a la sociedad a través de la cual la AFA recaudaba sus ingresos; y ayer Carrió pidió el corrimiento de Barroetaveña -hoy desestimado- por su pasado reciente al frente del Tribunal de Ética de la AFA y por haber intervenido allí en decisiones vinculadas con Claudio “Chiqui” Tapia.El argumento de Pantano y Conte para llevar la investigación a Campana es puramente territorial. La defensa sostuvo que la quinta investigada está ubicada en Pilar y que la propia AFA trasladó su domicilio a ese distrito. Su planteo recorrió tribunales y dividió en dos grupos a todos los funcionarios judiciales que intervinieron. Del lado de Pantano y Conte, quedaron los que consideran determinante que la fastuosa quinta, con haras, una costosa colección de autos y muchos elementos que señalan al tesorero Pablo Toviggino como su dueño, estén radicados en Pilar. Sostienen la competencia del juez González Charvay. Del otro, quienes relativizan la ubicación de la quinta, como Villar, y consideran que el eje del caso están en las operaciones económicas asociadas a la AFA. Además, muchos marcaron que la mudanza de la AFA a Pilar fue un mero formalismo y que su sede histórica es sobre la calle Viamonte.
Fuente: La Nación