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Raúl Canosa: el pianista español, discípulo de Bruno Gelber, se presenta en el Salón Dorado del Teatro Colón
En el marco del 150º aniversario del nacimiento de Manuel de Falla, el joven pianista español Raúl Canosa ofrecerá un concierto homenaje este miércoles 12 en el Salón Dorado del Teatro Colón. Como obra medular del célebre compositor andaluz que en 1939 se exilió en la Argentina y terminó sus días en la cordobesa Alta Gracia, interpretará la icónica Fantasía Bætica, “una obra que recrea el lenguaje flamenco y lo eleva a una categoría clásica como ninguna otra”. El virtuoso pianista formado en Madrid y en Los Ángeles, con una creciente actividad como solista y con orquesta, se perfecciona actualmente en Buenos Aires bajo la guía de Bruno Gelber. “Eso es la diferencia entre estudiar con un buen profesor o un gran maestro como él. Sus clases son intensas —comenta sobre el trabajo que realiza por períodos prolongados de visita en el país—, porque profundiza en la obra a un nivel muy exigente. Lo que encuentro genial es su manera de pensar la música, que hizo de sus interpretaciones algo legendario. El modo profundo de abordarla que excede el pragmatismo de la ejecución y la lectura de la partitura y sus indicaciones. Por supuesto que también me marca cuestiones técnicas: me enseñó su articulación y me cambió la manera de tocar porque los profesores me pedían mantener los dedos cerca del teclado siempre con el menor esfuerzo… pero Gelber hace otra cosa. Él maximiza la articulación, estudia levantado muy por encima del teclado y logra una claridad de discurso completamente diferente. Lo equipara a la dicción del actor. No el de cine sino el de teatro que debe abrir las vocales para proyectar su sonido en la sala. Pero lo más importante con Gelber es su comprensión de la música, es cómo traspasar la superficie y llegar a eso que no está escrito que es la verdadera intención del compositor. Intuir y entender el impulso que lo mueve. Me enseña a decir algo con la música y a ir más allá de lo que simplemente suena bonito”. –¿Qué representa la Fantasía Bætica (1919) dentro de la cultura musical española? –Una obra increíble. La que mejor recrea el lenguaje flamenco y lo eleva, con su estilo rítmico y percusivo imitando el cante jondo, a una categoría clásica como ninguna otra. –¿Qué recursos pianísticos se destacan en su lenguaje? –El uso de ritmos típicos que introduce de manera libre y sofisticada. La imitación de los portamentos flamencos que buscan expresividad. La ausencia de bajos, allí donde todo compositor le pone un pilar armónico a la mano izquierda y De Falla deja el centro desnudo. Una escritura rara donde, a diferencia de Liszt, por ejemplo, que usa el instrumento en toda su extensión, escribe manos superpuestas y cruzadas en el centro. Reduce el registro y quita el pedal para destacar la percusión y la sequedad del sonido. Usa glissandos de gran efecto a modo de rugidos, un elemento primitivo que emplea con criterio musical para evocar los golpes y la pasión del zapateao. Una infinidad de recursos que dan el carácter folklórico a una composición única dentro de la literatura mundial. –¿Cuál es tu valoración del compositor a modo de síntesis? –Estudiando a De Falla para programarlo este año llegué a esta conclusión: no hay otro compositor en la historia que, habiendo escrito tan pocas obras no solo para piano sino para su corpus total, haya logrado tanto reconocimiento. Sus composiciones fueron grandes hits, porque lo poco que escribía era como el oro puro. Y fue así porque supo capturar la esencia de su Andalucía amada mejor que nadie. Y por eso hoy, a 150 años de su nacimiento, sigue siendo el pilar de la música clásica española. Para agendarRecital de Raúl Canosa (piano). Programa: Sonata nº 13 K 333 de W.A. Mozart, Pavana para una infanta difunta de Maurice Ravel. Après une lecture du Dante: Fantasía quasi Sonata de F. Liszt y Fantasía Bætica de Manuel de Falla en el 150º aniversario de su nacimiento. Miércoles 12, a las 17, en el Salón Dorado del Teatro Colón
Fuente: La Nación