A pedido de la fiscalía, un órgano especializado de la Justicia acelera la revisión de los números de Manuel Adorni

Un organismo especializado de la Justicia ya analiza algunos de los números recabados por el fiscal Gerardo Pollicita en la causa que investiga al jefe de Gabinete, Manuel Adorni, por presunto enriquecimiento ilícito. En el expediente judicial hay distintos registros de prueba que acreditan gastos por un total de US$408.662 y deudas por un total de US$335.000, de acuerdo con la conversión que hizo LA NACION, en función de la fecha de cada uno de los movimientos.A pedido del fiscal, el análisis fino de todas esas cifras recayó en la Dirección General de Asesoramiento Económico y Financiero en las Investigaciones (DAFI), una dependencia técnica de la Procuración General que está a cargo de Fabián Matilla y asiste a los fiscales en la parte contable de las pesquisas.En este caso, ayudará al fiscal Pollicita a determinar si Adorni tuvo un salto injustificado en su estilo de vida desde que se convirtió en funcionario público, a fines de 2023, cuando pasó a ser el vocero del presidente Javier Milei y el enlace oficial con la prensa. Para acelerar los tiempos del expediente, el fiscal Pollicita ya remitió a la DAFI parte de la documentación de la causa, aunque la información sobre Adorni todavía no está cerrada. Si bien la ronda de testimoniales terminó el jueves con la declaración de José Luis Rodríguez, el vecino de Indio Cua que le alquiló su casa a Adorni mientras este ultimaba la suya, el fiscal continúa con la puesta a punto de los números del funcionario, solicitando datos a entidades bancarias y pidiendo precisiones sobre determinados gastos. Este viernes, de hecho, el contratista que declaró haber cobrado de Adorni 245.000 dólares por trabajos realizados en la casa del country de Indio Cua, Matías Tabar, volvió a visitar la fiscalía y aportó documentación para respaldar aquella cifra. Entregó “remitos, facturas y chats con proveedores”, precisó una fuente al tanto de su visita.Bajo estudio de la fiscalía figura también un viaje personal de la mujer del funcionario, Bettina Angeletti. En septiembre de 2025, voló con amigas rumbo a Madrid, España. Los pasajes y la estadía fijaron un piso de gastos en torno a los 6000 dólares, pero podría elevarse hasta los 8500, según la estimación de un investigador.Los gastos mensuales del matrimonio Adorni como las expensas del country es otro ítem todavía abierto. La revisión de las tarjetas bancarias, aún en curso, podrá aportar precisiones en ese sentido. La Justicia tampoco tiene imagen definida del frente digital que se abrió luego de que detectaran movimientos de dinero virtual en billeteras a nombre del jefe de Gabinete. El fiscal repartió el jueves oficios a empresas proveedoras de servicios de activos virtuales pidiendo información sobre posibles cuentas o tarjetas a nombre del funcionario. Los números ya estabilizados que la DAFI deberá analizar comprenden estadías en hoteles de primera línea, pasajes de avión, préstamos y la compra de dos inmuebles: uno es el departamento en Caballito, sobre la calle Miró, escriturado en US$230.000; y el otro, la casa en Indio Cua, en Exaltación de la Cruz, cerrada en US$120.000. La intervención del organismo será clave para establecer si en la ecuación de ingresos y egresos del funcionario existen baches y para que el fiscal determine si le exige o no a Adorni una justificación de todos estos movimientos, tal como está previsto en el delito de enriquecimiento ilícito. Es el paso previo a una eventual indagatoria, aunque en el horizonte inmediato de la causa esa instancia todavía no se vislumbre. GiroLa declaración de Tabar, el lunes de la semana pasada, marcó un vuelco en el curso de la investigación. Hasta ese momento, una gran parte de los gastos de Adorni parecían encontrar expliación en las deudas -peculiares- que el funcionario contrajo con dos policías y dos jubiladas, por un total de US$300.000. Pero los US$245.000 que Adorni habría volcado para refaccionar su casa en el country cambiaron la escala de los números. Tabar siguió el camino que antes había recorrido la escribana Adriana Nechevenko, que intervino en las escrituras de los inmuebles: protagonizó un raid en los medios y confirmó lo que ya había trascendido de su declaración: que los pagos de Adorni fueron en dólares, sin que mediara ninguna factura. “Pagó todo en tiempo y forma”, dijo el contratista, que contó que el presupuesto inicial de la obra partió en US$85.000 dólares, pero que los pedidos puntuales que se fueron incorporando lo llevaron hasta los US$245.000. Hoy, de manera espontánea, Tabar se presentó en Comodoro Py para acreditar sus dichos con nueva documentación.
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