La quinta de la AFA: Elisa Carrió pidió apartar a un juez de la causa que investiga si fue comprada por testaferros

La líder de la Coalición Cívica, Elisa Carrió, pidió formalmente que Diego Barroetaveña, uno de los camaristas que debe decidir sobre el destino de la causa por la quinta de Pilar vinculada a la Asociación del Fútbol Argentino (AFA) se aparte del expediente por su pasado reciente como presidente del Tribunal de Ética de la entidad y por haber intervenido, mientras ocupaba ese cargo, en una resolución vinculada directamente con Claudio “Chiqui” Tapia.Para Carrió, que fue quien realizó la denuncia original, existen “circunstancias objetivas capaces de generar una duda razonable acerca de la apariencia de imparcialidad que debe rodear la actuación de todo tribunal”.El pedido llegó este mediodía a la Cámara de Casación, casi 24 horas antes de que se celebre en Comodoro Py una audiencia clave, prevista para este miércoles a las 11.30. Es la antesala a la decisión del tribunal sobre dónde debe continuar el trámite de un expediente que, en apenas ocho meses de vida, ya pasó por cuatro magistrados. Los dueños formales de la quinta, un monotributista y su madre jubilada, dirigieron todos sus esfuerzos en llevar el caso al juzgado federal de Campana a cargo de Adrián González Charvay. Se trata de Luciano Pantano y Ana Lucía Conte, que aparecen como dueños del predio a pesar de no tener un perfil patrimonial para serlo. Pantano y Conte consiguieron mantener el caso en Campana, pero luego la Cámara en lo Penal Económico dio vuelta esa decisión y llevó la investigación a su fuero. La discusión llegó entonces a la Cámara de Casación, que primero había rechazado intervenir, pero, ante una nueva presentación de los investigados, habilitó la revisión del caso, con los votos del juez Mariano Borinsky y el cuestionado Barroetaveña. En concreto, la Coalición Cívica pide que el juez, que fue presidente del tribunal de Ética de la AFA hasta noviembre del año pasado, evite intervenir en la causa. “Lejos de tratarse de un vínculo circunstancial, una coincidencia social o una relación académica con alguno de los involucrados, documentos emanados de la propia Asociación del Fútbol Argentino acreditan una vinculación institucional directa, estable y reciente: desde diciembre de 2021 y hasta fines de diciembre de 2025, el Dr. Barroetaveña integró el Tribunal de Ética de la AFA, primero como Vicepresidente y posteriormente como Presidente”, sostiene la presentación.Además, el escrito señala que, como presidente de ese tribunal, Barroetaveña intervino en un expediente interno “Claudio Tapia s/PEP”, en el que se analizó si el titular de la AFA debía ser considerado una persona políticamente expuesta. El Dr Barroetaveña fue presidente del comité de ética de AFA hasta fin del año pasado y pretende tomar decisiones en una causa que se ve que a más de uno le quema en las manos.Lilita una vez más levantando la voz cuando más de uno mira para otro lado. https://t.co/a0hOnCmlRF— Matías Yofe (@matiasyofe) August 11, 2026Carrió solicita que, en caso de que su pedido sea rechazado, se le corra vista al fiscal de la Casación para que opine sobre la participación Barroetaveña en el expediente de la quinta y que, además, se requiera la elaboración de un informe sobre el camarista acerca de “su presencia en actividades sociales en la estancia de Villa Rosa adquirida en 2024 por Real Central S.R.L. que se encuentra en el objeto de la causa”.En febrero de este año, LA NACION contó que otro de juez de la Casación, Carlos “Coco” Mahiques, padre del ministro de Justicia, Juan Bautista Mahiques, festejó uno de sus cumpleaños en la quinta que está bajo investigación. De la celebración habrían formado parte otros integrantes del Poder Judicial. La Casación debía intervenir en el caso y la revelación derivó en la inmediata renuncia del juez Mahiques a la subrogancia que ejercía en la sala, por lo que no votó. El juez, sin embargo, evitó referirse a su presunto vínculo con los investigados y sostuvo que su apartamiento respondía estrictamente al trabajo que acumulaba en su vocalía.

Fuente: La Nación