Economía
Los grandes supermercados vuelven al barrio
Con la inflación más tranquila y el consumo todavía lejos de recuperar los niveles de otros años, las grandes cadenas de supermercados están rediseñando su estrategia comercial. Después de décadas apostando a los hipermercados, las grandes superficies y el stockeo como argumento de venta para ganarle a los aumentos, ahora el foco vuelve a los formatos chicos: locales de cercanía, compras rápidas y surtidos acotados, pensados para resolver las necesidades del día a día del consumidor.La última novedad llegó de la mano de GDN Argentina, el grupo que opera las marcas ChangoMâs e Hiper ChangoMâs. La compañía lanzó Mâs Go, un nuevo formato de proximidad con locales de hasta 200 metros cuadrados y un surtido de más de 2000 productos en categorías básicas como almacén, frescos, bebidas, limpieza y perfumería. Los primeros tres puntos de venta ya funcionan en Villa del Parque, Monte Castro y Belgrano, y la empresa anticipó nuevas aperturas en la Ciudad y el Gran Buenos Aires antes de fin de año.La apuesta no es menor. GDN, controlada por el empresario Francisco de Narváez, busca ampliar la capilaridad de su red comercial y acercarse a un consumidor que privilegia la conveniencia y las compras de reposición frente a los grandes abastecimientos mensuales. Los locales mantienen promociones y beneficios bancarios similares a los de las tiendas de mayor tamaño, pero con una propuesta más rápida y eficiente.Cambio de hábitosEl movimiento de ChangoMâs se inscribe en una tendencia más amplia que atraviesa a todo el sector. Coto, históricamente identificado con sus grandes sucursales, lanzó hace unas semanas Cotito, un formato de proximidad orientado a compras rápidas y a zonas urbanas de alta densidad. La compañía ya abrió sus primeros locales y explora un modelo que combina cercanía, menor superficie y un surtido especialmente seleccionado.En el caso de Carrefour, el formato Express se convirtió desde hace años en uno de los motores de crecimiento de la cadena. Los locales pequeños, ubicados en barrios y zonas de alto tránsito, demostraron una capacidad de expansión muy superior a la de los hipermercados tradicionales y hoy representan una de las unidades de negocio más dinámicas de la compañía en la Argentina.La lógica detrás de esta transformación es clara. Los consumidores compran con mayor frecuencia, realizan tickets más pequeños y valoran la proximidad. Además, el desarrollo del comercio electrónico y de las aplicaciones de entrega redujo la necesidad de realizar grandes compras semanales o mensuales.La expansión de los formatos chicos también refleja un cambio más profundo en el negocio supermercadista. Durante años, el crecimiento estuvo asociado a abrir locales cada vez más grandes; hoy la prioridad parece ser estar más cerca del cliente.En ese contexto, el interés por el formato de proximidad se vuelve especialmente relevante para el futuro de Día. La cadena española, que construyó buena parte de su presencia en la Argentina con sus tiendas barriales, continúa explorando alternativas estratégicas que incluyen la búsqueda de un socio o un comprador para su operación local.
Fuente: La Nación