Otra jornada con mercados agrícolas “torpedeados” por turbulencias financieras ¿Volvemos al 2007?

A pesar de los fundamentos alcistas presentes en el mercado agrícola, los precios de los contratos futuros de trigo, maíz y soja están cayendo este martes en el CME Group (“Chicago”) ante nuevas turbulencias financieras.
Luego de la intervención conjunta realizada por Japón y EE.UU. en el mercado cambiario japonés, instrumentada el pasado 31 de julio para apreciar al yen, la moneda nipona volvió a devaluarse, lo que implica que ambas naciones podrían volver a inyectar un volumen masivo de divisas en la economía japonesa para intentar apreciar nuevamente al yen.
El “manual” indica que, en tales situaciones, la herramienta óptima es un aumento de la tasa de interés de referencia en Japón, que se encuentra en un 1,0% anual, una cifra my baja con respecto al 3,50-3,75% vigente en EE.UU.

Sin embargo, como esa diferencia de tasas de interés se ha transformado durante décadas en una fuente constante de liquidez para el sector financiero occidental, un cambio en ese sentido tendría como contrapartida una caída generalizada de los precios de múltiples activos financieros.
El gobierno de EE.UU. ha decidido que eso no puede ocurrir y que, en la actual coyuntura, el mal menor consiste en forzar una apreciación del yen sin importar cuanto deba incrementarse la masa monetaria.
Una de las consecuencias de esa decisión es que los rendimientos de los bonos de EE.UU., Japón, Reino Unido y Francia, entre otras naciones –con excepción de Suiza–, se vienen incrementando de manera constante.
La rentabilidad anual del bono del Tesoro de EE.UU. a dos y diez años se ubicaba este martes en 4,26% y 4,73% respectivamente, mientras que el título a treinta años tenía un rendimiento del orden del 5,27%, el mayor nivel desde la crisis financiera global de 2007. Tal dinámica refleja la inflación implícita futura esperada por el mercado.

Con el feriado del “Día de la Montaña” en Japón, este martes los mercados financieros de esa nación no están operando, aunque existe temor de eventuales nuevas medidas para intentar contener al yen y evitar así que las importaciones energéticas y alimentarias se encarezcan por demás para los consumidores japoneses.
En ese marco de inestabilidad e incertidumbre, muchos mercados financieros pueden resultar afectados por decisiones de inversores orientadas a reducir pérdidas concretas o eventuales, movimientos que, si bien tienen impacto real en las cotizaciones, no tienen sustento en variables intrínsecas a los rubros en cuestión.

Fuente: Bichos de Campo