Economía
Así son los nuevos y diminutos lectores de tinta electrónica
Hace muchos, muchos años, antes de que todos lleváramos una pantalla en el bolsillo, la cartera o la mochila, existían en el mercado unos libros pequeños, compactos, que por su tamaño se denominaban “de bolsillo”, y también otros todavía más chicos. Eran diminutos, y el tamaño de sus páginas no era ideal, pero aun así cumplían una función: ofrecer una opción de lectura en cualquier lugar, sin requerir demasiada inversión para su transporte. En una suerte de homenaje a esos libros es que han aparecido, en los últimos tiempos, unos lectores de libros digitales con pantalla de tinta electrónica tipo Kindle con pantallas ínfimas, de 3,7 o 4,3 pulgadas. Para darse una idea del tamaño: los teléfonos plegables compactos, tipo el Motorola Razr o el Samsung Galaxy Z Flip, tienen una pantalla externa de 4 pulgadas. Otra referencia: el dispositivo que inició esta categoría, el Xteink X3 (3,7 pulgadas) está diseñado para engancharse con imanes a la parte de atrás de un smartphone como el iPhone 17 Pro Max. Los lectores tradicionales, tipo Kindle de Amazon, o Kobo Clara (entre muchos otros) tienen una pantalla de 6 pulgadas; también hay modelos de 8 o 10 pulgadas, que suelen sumar la posibilidad de tomar notas manuscritas en la pantalla de tinta electrónica. Más pequeños que un KindleDespués del éxito (dentro del nicho al que pertenece) del Xteink X3, la compañía presentó el Xteink X4 (con pantalla de 4,3 pulgadas) y el Xteink X4 Pro (el más sofisticado), con iluminación para la pantalla de tinta electrónica y pantalla táctil (los modelos anteriores usan botones para avanzar entre las páginas y moverse entre los menús de configuración). Todos usan pantallas de tinta electrónica, como otros lectores de ebooks: usan la luz ambiente para iluminarse, se ven muy bien al sol directo sin gastar batería, y no sirven para video, pero a la vista ofrecen algo muy parecido al papel. Todos pueden guardar miles de libros en ePub o txt, o historietas en formato JPG. En breve se sumará otro jugador, el Boox Picco de Onyx, con una pantalla de tinta electrónica de 3,97 pulgadas; Onyx es una compañía que tiene una amplia línea de dispositivos que compiten con Kindle, así que seguro será un producto interesante. ¿Para qué sirven estos equipos? Principalmente, para leer: admiten cualquier libro en formato ePub (el estándar de la industria) con toda la flexibilidad de un lector de este tipo, como poder ajustar el tamaño de la tipografía, cambiar de fuente, el interlineado, etcétera. Tienen USB y Wi-Fi para transferir los libros; también se pueden cargar en una tarjeta microSD.Con precios de entre 69 y 109 dólares (según el modelo; se pueden comprar vía Mercado Libre a precios muy cercanos al internacional) y pesos de entre 58 y 77 gramos (más o menos lo mismo que un alfajor), un grosor de menos de 6mm y una autonomía de más de una semana, la idea es llevarlos en el bolsillo del pantalón o campera, o en el fondo de la mochila o cartera, o tener en casa, y aprovechar los tiempos muertos para leer un poco (lo ideal es comprarles una funda para proteger la pantalla de plástico). Para qué sí, para qué no¿No puede hacerse eso mismo con un smartphone, o con un Kindle/Kobo/Boox u otro lector de ebooks similar? Por supuesto: en el caso de los smartphones, la idea es ofrecer un espacio de desconexión en cualquier momento y lugar; en el celular, la app de lectura está a un gesto de distancia de TikTok (la línea Nxtpaper de TCL intenta esquivar las notificaciones en el celular con un modo “limitado” y orientado a la lectura). La conveniencia respecto de un Kindle, Kobo o Boox es más difícil de justificar: los lectores de Xteink tienen menos funciones, son más limitados... pero a la vez son un chiche para llevar a cualquier lado, sacar en cualquier lugar (colgados del pasamanos del colectivo o el subte, en la sala de espera del médico, etcétera). Los tres modelos, también, tienen algo inusual: es posible cambiar el firmware (el sistema operativo que viene embebido) por otro, conocido como Crosspoint, que le da algo más de versatilidad, como mejor compatibilidad con libros de todo tipo, diccionario integrado, más tipografías y otra interfaz gráfica (y es gratis). Incluso existe un cuarto dispositivo compatible, el reTerminal Sticky, que usa la misma plataforma de Xteink (un controlador ESP32-S3; se pueden cargar varios firmwares para usarlo como lector de libros, reloj, o dispositivo de control del hogar) y una pantalla de tinta electrónica de 3,9 pulgadas, con una resolución de 800 x 480 pixeles, una carcasa muy compacta, e imanes. ¿Imanes? Imanes, para pegar el panel en la heladera (por ejemplo) y usarlo como reloj, para ver la temperatura o el pronóstico, o dejar notas de audio al resto de la familia usando su micrófono integrado, que el dispositivo transcribe a texto. El equipo también se puede usar para leer libros.
Fuente: La Nación