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El congresista latino que enfrenta a Abbott y lo acusa de ayudar al ICE a detener “trabajadores y niños”
El congresista demócrata Joaquín Castro, de origen latino, enfrentó al gobernador de Texas, Greg Abbott, en un mensaje reciente con acusaciones por la detención de trabajadores y niños. En su diatriba, cuestionó las tácticas del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés) y sostuvo que la máxima autoridad estatal es “cómplice” de estos arrestos.Arrestos de “trabajadores y niños”: un congresista latino acusó a Abbott de ser “cómplice” del ICEEn Texas, uno de los estados más grandes de EE.UU., convive la tradición política republicana con una arraigada comunidad inmigrante. Bajo el gobierno de Abbott, se intensificaron las redadas y arrestos de extranjeros sin documentación regular, y uno de los casos recientes involucra a una niña de nueve años.Según la versión difundida por Castro, la niña fue “engañada” por agentes del ICE para que saliera de su casa y así poder detenerla. Ahora, permanece bajo custodia federal junto con su padre en el Centro de Detención de Dilley.“El gobernador Abbott ha ordenado a los agentes del Departamento de Seguridad Pública (DPS, por sus siglas en inglés) ayudar al ICE a arrestar a personas trabajadoras y niños en nuestra comunidad”, escribió en su cuenta en redes sociales. En un mensaje posterior, volvió a apuntar contra Abbott.“El número de personas en la Prisión de Remolques de Dilley está aumentando y el ICE se está volviendo más reservado. Y el gobernador Abbott es cómplice en esta crueldad”, sostuvo. Luego, cuestionó una presunta estrategia de deportaciones del líder republicano.“Ha enviado a la Guardia Nacional de Texas a Dilley y los está obligando a realizar trabajo de deportación. Los niños y familias dentro recordarán este trauma por el resto de sus vidas. Y nosotros recordaremos a quién mantener responsable cuando llegue el momento”, expresó. Para concluir, sentenció: “Los niños no pertenecen a Dilley”.El caso de la niña “engañada” por el ICE en TexasEn el primer mensaje publicado en su cuenta de X, Castro indicó que personal del DPS detuvo a Jesús Bracho a principios de agosto cuando llegaba a su trabajo. Según su versión, cuando lo pararon, el migrante le dijo a su hija de nueve años, Katherine, que entrara en la casa de su jefe.Luego de que el ICE se llevara a Bracho, los agentes federales regresaron con él y “lo obligaron” a atraer a su hija para afuera para que pudieran llevársela también, de acuerdo con Castro. “Ella estaba asustada y no sabía a dónde iba”, manifestó.El representante remarcó que Katherine es estudiante en la Escuela Primaria Bonnie Ellison, mientras que su padre es mecánico y no tiene antecedentes penales. Presuntamente, llevan más de un mes recluidos en Dilley.Por el momento, no hubo declaraciones oficiales de las autoridades texanas ni del ICE sobre la detención de Katherine Bracho y su padre.Las denuncias contra el centro de detención del ICE en DilleyMientras su oficina agota los recursos para lograr la liberación de Bracho y su hija, Castro denunció también condiciones insalubres en el centro de detención de Dilley, junto con otros políticos de la jurisdicción.En su visita a las instalaciones, los representantes denunciaron casos de negligencia médica y citaron testimonios de inmigrantes que les dijeron que les estaban dando comida de mala calidad, según The Texas Tribune.“En Dilley, un adolescente tuvo apendicitis y no lo atendieron durante horas. Así que, con frecuencia, la atención médica se retrasa o se niega”, contó Castro al respecto.El recinto tiene una particularidad entre los otros centros de detención del ICE en EE.UU. debido a que es el único que aloja a familias completas. En mayo, la legisladora Adelita Grijalva visitó las instalaciones y mantuvo conversaciones directas con varias familias detenidas, tras lo que denunció malos tratos y condiciones deplorables.“Desde Arizona hasta Texas, estamos viendo el mismo patrón: trato inhumano, negligencia y un desprecio total por la dignidad humana básica dentro de centros de detención privados”, manifestó en un comunicado difundido por su oficina.Desde su lugar, las autoridades federales sostuvieron que las denuncias son distorsionadas por los medios de comunicación. “Estos son los hechos: Dilley cumple con los estándares federales de detención y, de hecho, se somete a auditorías e inspecciones periódicas”, expresaron.
Fuente: La Nación