Con estirpe coreana, el mercado de las pick-ups suma otra propuesta para el trabajo y el campo

Hasta ahora, Kia era una de las pocas marcas globales sin presencia en el segmento de las pick-ups medianas.
Esa situación cambió con la llegada de la Tasman, un modelo desarrollado desde cero para competir en uno de los mercados más exigentes y que desembarca en la Argentina con una propuesta orientada tanto al trabajo como al uso recreativo.
Después de varios años de desarrollo y de una extensa etapa de pruebas en diferentes escenarios alrededor del mundo, la marca coreana concreta uno de los lanzamientos más importantes de su historia.
De esta manera, la Tasman buscará hacerse un lugar en una categoría donde la robustez, la capacidad de trabajo y la confiabilidad son atributos determinantes.

UNA NUEVA PICK-UP EN EL MERCADO ARGENTINO
Su nombre no fue elegido al azar: Tasman hace referencia a Tasmania y al mar de Tasmania, una región reconocida por sus paisajes agrestes y condiciones naturales extremas.
Esa identidad busca reflejar el espíritu con el que fue concebida la camioneta: un vehículo preparado para enfrentar los desafíos más exigentes tanto dentro como fuera del camino.
Con este lanzamiento, Kia se incorpora a un mercado que tiene una fuerte relación con la producción agropecuaria.

En ese terreno se las tendrá que ver con referentes como Toyota Hilux, Ford Ranger, Volkswagen Amarok, Chevrolet S10, Nissan Frontier y Mitsubishi L200, además de las nuevas propuestas de origen chino y la Fiat Titano que comenzó a ensamblarse en Córdoba.
Dos motores y tracción 4×4
La Tasman fue desarrollada sobre un chasis de largueros y presenta una configuración de doble cabina pensada para combinar aptitudes laborales con un elevado nivel de confort.
En materia mecánica ofrece dos alternativas: un motor naftero 2.5 turbo de 277 CV y 420 Nm de torque, y un turbodiésel 2.2 CRDi de 207 CV y 440 Nm.
Ambos motores se combinan con una transmisión automática de ocho velocidades y un sistema de tracción 4×4 desconectable (2H, 4A, 4H, 4L) con caja reductora, modos de conducción para diferentes superficies y bloqueo del diferencial trasero.

Uno de sus principales argumentos está en las capacidades de trabajo. La caja de carga admite hasta 1.058 kilogramos y la capacidad de remolque alcanza los 3.500 kilos, cifras que la ubican entre las referentes de la categoría.
A esto suma una suspensión delantera independiente de doble horquilla, eje rígido trasero con elásticos y una configuración especialmente adaptada para soportar las exigencias del uso intensivo.

Preparada para salir del asfalto
Las aptitudes fuera del asfalto forman parte destacada dentro del desarrollo. Dispone de un despeje de 252 milímetros, una profundidad de vadeo de 800 milímetros y ángulos generosos (32,2° de ataque; 25,8° ventral y 26,2° de salida) que favorecen el tránsito por caminos rurales y superficies de baja adherencia.
Además, incorpora programas específicos para nieve, barro, arena y roca, junto al sistema X-TREK, una suerte de control crucero para conducción todoterreno a muy baja velocidad.

Esta función administra automáticamente la aceleración y el frenado —por debajo de los 10 km/h— para que el conductor pueda concentrarse en elegir la trayectoria y controlar la dirección al superar pendientes, piedras, huellas profundas u otros obstáculos.
Tecnología, confort y seguridad
En términos de diseño, Kia eligió un camino diferente al de las chatas tradicionales. La nueva Tasman adopta una imagen robusta con una amplia parrilla frontal, la reinterpretación del característico Tiger Nose de la marca y ópticas LED verticales que le otorgan una identidad propia.
En el habitáculo predominan las líneas limpias y funcionales, con materiales de buena calidad y una presentación orientada tanto al trabajo cotidiano como al uso recreativo.

La tecnología ocupa un lugar central. El tablero integra una pantalla panorámica de 30 pulgadas que reúne instrumental y sistema multimedia, compatible con Android Auto y Apple CarPlay inalámbricos.
También incorpora cargador inalámbrico para teléfonos, múltiples puertos USB-C, climatizador automático de doble zona, asientos delanteros calefaccionados y ventilados con regulación eléctrica y soluciones prácticas de almacenamiento para todas las plazas.

La seguridad constituye otro de sus puntos fuertes. Además de seis airbags, control electrónico de estabilidad, control de tracción y asistentes para arranque y descenso en pendientes, incorpora un amplio paquete de asistencias a la conducción con frenado autónomo de emergencia, mantenimiento y centrado de carril, control crucero adaptativo con función Stop & Go, monitoreo de punto ciego, alerta de tráfico cruzado trasero y asistencia de estacionamiento.
Gracias a este conjunto obtuvo la máxima calificación de cinco estrellas en las pruebas de ANCAP.

Versiones, precios y financiación
Como parte de la presentación del modelo, Kia también inauguró el Tasman Park, un circuito off road ubicado en Pilará Country, donde todos los sábados de agosto y septiembre los visitantes podrán poner a prueba las capacidades de la pick-up en diferentes obstáculos y terrenos.
La gama está compuesta por las versiones EX, disponible con motorización naftera o diésel, y X-Pro, ubicada como variante tope de gama.
Los precios sugeridos parten de U$S 57.500 para la EX naftera, U$S 58.500 para la EX diésel y U$S 79.000 para la X-Pro. Todas cuentan con una garantía de cinco años o 100.000 kilómetros.

Para acompañar el lanzamiento, Kia Argentina presentó además una propuesta de financiación a tasa fija del 0% en pesos.
El plan permite financiar hasta $ 27 millones en plazos de 12 o 18 meses sin interés y ya se encuentra disponible en toda la red de concesionarios oficiales de la marca en el país.

Fuente: InfoCampo