El ingeniero agrónomo Juan Luciano Prates, si bien es nacido y criado en Ensenada, hoy tiene el orgullo de ser coprotagonista de un proceso de crecimiento exponencial de una nueva vitivinicultura en la zona de la localidad salteña de Tolombón, ubicada a 15 kilómetros al sur de Cafayate y sobre la Ruta 40.
El fenómeno se debe al impulso que encabezó la Bodega Tolombón, asociada a la Bodega Esmeralda, en el sur del Valle Calchaquí, lo que la ha posicionado como segunda en volumen de producción de todo el valle. Pero además, se destaca el crecimiento cualitativo, ya que “el noroeste argentino es una máquina de sorpresas en cuanto a generar calidad de uvas”, afirma Juan.
Prates se recibió en La Plata en 1995, y se fue a hacer una pasantía a San José Feliciano, al norte de Entre Ríos. Luego se fue a trabajar a un proyecto de intervención de minifundios en el INTA de Seclantás, Salta. Más tarde participó en el “proyecto joven” de INTA Metán y regresó al Valle Calchaquí a fundar la Agencia de Extensión Rural de INTA Cafayate, de la cual fue jefe desde 1999 hasta 2007, Desde allí pasó a trabajar de modo independiente. Hoy es gerente de viñedos de Bodega Tolombón y asesor técnico de Bodega Esmeralda para toda Salta; también de las bodegas La Rural, Los Cardones, y muchas otras de Salta y de la Quebrada de Humahuaca, en Jujuy. Además, es profesor de Práctica Vitícola en la Tecnicatura de Viticultura y Enología de Cafayate. Últimamente asesora, además, a la bodega Finca 8 Cerros, en Sierra de la Ventana.
El ingeniero explica que la zona aledaña a Cafayate es de una antigua tradición vitivinícola, “con sólo recordar que la firma Michel Torino tenía su bodega desde hace 100 años”, indica. Pero particularmente Tolombón cuenta que vino a experimentar un crecimiento diez veces mayor en la última década. “De 70 hectáreas cultivadas ha pasado a 700, lo que la convirtió en la subzona que más se ha desarrollado, dentro del Valle Calchaquí”, dice.
La razón, según Juan, se debe a dos movimientos importantes: el aporte de mucha ciencia en pruebas agronómicas y de tecnología de vanguardia, pero considera que la “llave” ha sido la integración entre los productores con el aporte de dos grandes empresas como Bodega Tolombón, que les elabora el vino, y el Grupo Catena (Bodega Esmeralda) que le compra a Tolombón.
Mirá la entrevista completa:
Juan no quiere dejar de mencionar el gran aporte que hizo Damián Martínez con su novedosa empresa AMSA, a través de la que brinda el servicio de fraccionamiento, envasado y etiquetado a las pequeñas empresas de la zona. Sostiene que todo lo que se ha incorporado a la región ha logrado bajar costos de logística, mejorar la calidad; “y eso, a pesar de la crisis mundial y nacional del rubro, proyecta que se puedan seguir generando fincas de escala”, asegura.
Además dice que, por ejemplo, muchos viñedos han pasado a cosecharse en forma mecánica, aunque la moderna máquina no puede hacerlo en los tradicionales parrales que en su mayoría son de uva torrontés, emblemática del valle, por lo que éstos se siguen cosechando a mano. Y aclara que también a algunos productores pequeños les sigue conviniendo cosechar a mano.
Pero no sólo se apuesta a las uvas Torrontés y en un 80% a la producción de Malbec -advierte Prates-, sino que también se está poniendo el ojo en mejorar la calidad y el rendimiento de la uva Cabernet Sauvignon, como también se han aumentado las hectáreas de producción de Cabernet Franc y de Tannat. Además, comenta que se están haciendo pruebas con Carmenere y Guarnacha.
Asegura que las ventajas de la región son la altitud, la amplitud térmica y la combinación de sol y viento, ya que disminuyen la presencia de hongos en las vides, sobre todo en el momento de máxima madurez, cuando se cosecha.
Respecto del agua, el agrónomo comenta que como el ambiente es desértico, este elemento se torna crucial. Prates integra el grupo CREA Calchaquí desde hace más de 16 años, y cuenta que hace 7 años se puso el foco en investigar la dinámica del agua en estos Valles salteños, para lo cual se contrató a un especialista en el tema, el ingeniero Roberto Esteban, de INTA Chilecito.
“Él mismo realiza un seguimiento semestral con unas 40 perforaciones y gracias a él percibimos la calidad de las napas que en esta zona, un pozo profundo capta hasta 12 a 13 diferentes, y no todas las napas tienen la misma calidad”, advierte.
¡Falta agua! Roberto Esteban Miguel, del INTA, advierte que en La Rioja “los niveles de agua subterránea comenzaron a descender”
Finalmente, resume el ingeniero ensenadense que, si bien la región es pequeña y hoy apenas produce menos del 2% del volumen nacional, por la calidad de los vinos de altura en el gran valle salteño, mientras siga habiendo mercados que demanden vinos de calidad, ellos tienen un próspero futuro asegurado, y por lo pronto, no sufrirán tanto la gran crisis actual.
Agro & Campo
El agrónomo Juan Prates es protagonista del gran crecimiento vitivinícola que experimenta la zona de Tolombón, al sur de Cafayate, donde ya hay 700 hectáreas de viñedos y mucha tecnología
Fuente: Bichos de Campo