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Reapareció Luis Barrionuevo con críticas a Milei y pidió la intervención judicial del PJ
El histórico jefe de los gastronómicos acusó al Presidente de defender “a un ladrón de gallinas”, en referencia a Adorni; exigió una interna del peronismo y tomó distancia de la CGT: “Está ausente”
MAR DEL PLATA.- Aquel Luis Barrionuevo que tuvo por aquí su última aparición pública durante febrero pasado, en este mismo salón del Hotel Presidente Perón donde disfónico y de bajo perfil volvió a ser anfitrión de su tradicional cita de verano con sindicalistas de la CGT, recuperó su voz en tono y filo en coincidencia con el cierre del 41° Congreso Nacional de la Unión de Trabajadores Hoteleros y Gastronómicos de la República Argentina (Uthgra), que conduce sin interrupciones desde 1979. Desde Mar del Plata, Barrionuevo pidió paritarias libres y sin tope, acusó a la CGT de estar “ausente” en el reclamo gremial, pidió la intervención judicial inmediata del Partido Justicialista (PJ), reclamó un candidato para 2027 que surja de internas, arriesgó que puede ser un gobernador, rechazó a sindicalistas que definió como “mariscales de la derrota” y vaticinó una derrota del oficialismo en las próximas presidenciales. “No hay reelección para Milei (Javier), no tiene ninguna chance por que ha fracasado”, sentenció el gastrónomico, exaliado del libertario en las elecciones primarias de 2023. Definió al jefe del Estado como “un maleducado” y se despachó a su estilo: “Hoy no hay gobierno, no tenemos gobierno”, dijo cuando se le preguntó por la crisis que desataron las denuncias contra Manuel Adorni. “El Presidente o la hermana, quien sea, defiende hoy a un personaje soberbio, irrespetuoso, que se creía que parecía que era él, que era Milei”, dijo a LA NACION en alusión al jefe de Gabinete, al que definió como “un ladrón de gallinas”. “Y así estamos, con el Presidente defendiendo la corrupción, yo creo que esto no corresponde”, insistió el histórico sindicalista, de 84 años. El documento final con el que cerró este encuentro en el que estuvieron representadas casi medio centenar de seccionales de Uthgra fue muy crítico sobre la situación general, pero muy en particular sobre lo económico y lo laboral, con advertencias sobre la caída de la actividad, pérdida de empleo y desplome de los ingresos de los trabajadores frente a la inflación.El acto final de este encuentro coincidió con el anuncio del Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (Indec) que daba cuenta de una variación de precios de 2,6% durante abril, lo que implica una baja respecto a meses anteriores. Barrionuevo le quitó valor en el impacto diario del bolsillo y sobre todo en el capital político que para el Presidente puede tener esta buena señal para su gestión económica.“Eso no alcanza, eso no sirve para nada”, afirmó al entender que sin reactivación no tiene chances. Citó caída de la construcción que relacionó además con la ausencia de obra pública y cierta parálisis en el circuito del turismo, la hotelería y la gastronomía, donde advierte que se nota como nunca la baja de consumo. “Hoy vemos los cierres de negocios, hay locales donde se te ocurra para alquilar o para comprar”, señaló y lo vinculó con una política de Milei que consideró “errática” y que “no fue buena”. Se enfocó mucho más en el resultado del debate con sus delegados gremiales. Ante LA NACION rescató el contenido del documento final del congreso al que le agregó su particular punto de vista. “La CGT está ausente”, insistió en materia del reclamo que cree que debe atronar ante el gobierno. Puso como ejemplo que no existe hoy un Ministerio de Trabajo y que el área, ahora como Secretaría, está bajo el ala de la ministra de Capital Humano, Sandra Pettovello, a la que calificó como “una inútil total que no ningún conocimiento”. “Estamos totalmente huérfanos”, dijo, y reclamó que el Estado atienda la situación de los jubilados y las paritarias libres. “Basta del 1% (tope) porque eso trae hambre y sigue la inflación”, cuestionó. Los cambios de fondo, apunta, llegarían elecciones de por medio. Histórico armador político, asegura que hoy no tiene un candidato para proponer. Y afirmó que debe surgir de “elecciones libres”. La intervención del PJSe puso aún más serio cuando se le menciona al Partido Justicialista y sus chances de volver a ser gobierno. Para eso cree que hay un paso necesario y urgente: “El PJ debe ser intervenido urgentemente, ya que su Presidenta está presa, con lo cual ya de por sí no tiene legitimidad”, remarcó y en ese sentido pide pronta acción a la jueza electoral, María Servini de Cubría. Dijo que “solo así podemos enamorar a la gente y elegir quién debe dirigir el país”. Seguro de que no habrá segundo mandato de Milei, aspira a que en primarias simultáneas y obligatorias aparezcan nombres del futuro conductor del país. Así como Milei llegó con base en los medios y las redes, entiende que estos tiempos demandan a alguien con muy buena gestión, administración y experiencia. “Y que sea educado, no un maleducado como tenemos hoy de Presidente”, acotó. ““¿Un gobernador? Puede ser”, responde a LA NACION, y no da nombres. Aspira a que la CGT recupere fuerza desde la defensa de los trabajadores y los jubilados. “No tienen que meterse en temas políticos, ya lo han hecho y han fracasado”, advirtió. Frente a un PJ fracturado, hoy con grieta central y cada vez más expuesta entre Cristina Fernández y Áxel Kicillof, consideró que es “el momento de los gobernadores”. “Tienen que representarnos, también los intendentes porque son los que tienen representatividad”, dijo. Pero insistió con una condición: elecciones internas para normalizar al peronismo. ¿Si puede haber o alienta alianzas? Por supuesto que dejó puertas abiertas. El peronismo es amplio y como ya lo decía Perón, es un movimiento abarcativo, así que por lo tanto yo creo que tenemos que ser amplios”.“Yo creo que el peronismo solo nos alcanza, debemos enamorar al resto y que acompañen una política, te diría, convincente”, dice y con respecto al eventual candidato o candidata aclara, para que no queden dudas: “Me tienen que enamorar a mi primero”. “Podría ser Victoria Villarruel”, consulta LA NACION sobre algunos cantos de sirena de sectores internos del PJ que han insinuado que podrían abrigar en sus filas y con aspiraciones. El eterno líder gastronómico no duda: “No la veo, para nada”.