La Casa Blanca desclasifica información secreta del FBI que deja expuesto a Trump sobre una polémica medida

La Casa Blanca anunció este miércoles 5 de agosto la desclasificación de información relacionada con una investigación secreta del Buró Federal de Investigaciones (FBI, por sus siglas en inglés) que examinó si Donald Trump actuaba, de forma consciente o involuntaria, como un agente de Rusia cuando despidió al entonces director de la agencia, James Comey, en mayo de 2017.Qué era “Oxferd Comma”, la investigación secreta del FBI sobre TrumpSegún CBS News, un funcionario de la administración afirmó que la investigación, conocida como “Oxferd Comma”, no encontró pruebas que respaldaran la hipótesis de que Trump actuara en beneficio de Rusia.
El expediente surgió dentro de Crossfire Hurricane, la investigación de contrainteligencia del FBI sobre la interferencia rusa en las elecciones de 2016 y los posibles vínculos con integrantes de la campaña republicana.De acuerdo con el funcionario citado por CBS News, el caso se abrió después del despido de Comey y fue clasificado como una investigación sensible, lo que restringió su acceso incluso dentro del FBI. Los responsables de la pesquisa consideraron que ese procedimiento era una manera limitada de evaluar un posible riesgo para la seguridad nacional.La investigación que terminó sin cargos contra TrumpOxferd Comma fue incorporada posteriormente a la investigación encabezada por el fiscal especial Robert Mueller y se cerró sin establecer que Trump hubiera actuado como agente de Rusia.El funcionario sostuvo además que gran parte de la información que manejaba el FBI en ese momento descartaba que Trump o integrantes de su campaña hubiesen conspirado con Moscú.“Desconocía que la teoría de obstrucción incluyera la afirmación de que Donald Trump actuaba de alguna manera en nombre de Vladimir Putin”, declaró el funcionario. “En resumen, casi toda la información que el FBI tenía en ese momento contradecía o descartaba que Trump o su campaña estuvieran conspirando con Rusia”, agregó.El despido de James Comey y el origen de la investigaciónTrump destituyó a James Comey en mayo de 2017, pocos meses después de iniciar su primer mandato como presidente. En ese momento, la Casa Blanca justificó la decisión por la forma en que Comey había manejado la investigación sobre el uso de un servidor privado de correos electrónicos por parte de Hillary Clinton. Sin embargo, el informe del fiscal especial Robert Mueller señaló posteriormente que Trump estaba molesto porque Comey no había anunciado públicamente que el presidente no era objeto personal de la investigación sobre Rusia. El documento también examinó si el despido buscó influir o interferir en esa pesquisa.Tras la salida de Comey, el vicefiscal general Rod Rosenstein designó a Mueller como fiscal especial para investigar la presunta interferencia rusa en las elecciones presidenciales de 2016 y los posibles vínculos con la campaña republicana.El informe final de Mueller señaló que la investigación no estableció que integrantes de la campaña de Trump hubieran conspirado o coordinado con el gobierno ruso en su interferencia electoral. Sin embargo, documentó numerosos contactos entre personas asociadas a la campaña y ciudadanos o funcionarios vinculados con Rusia.Trump acusó reiteradamente al FBI, al Departamento de Justicia y a otras agencias de inteligencia de impulsar investigaciones políticamente motivadas contra su campaña y su presidencia. La Casa Blanca presentó la desclasificación de Oxferd Comma como un nuevo respaldo a esa postura.En el proceso penal iniciado en 2025, Comey sostuvo que los cargos constituían una persecución selectiva y políticamente motivada, argumento rechazado por el Departamento de Justicia.En septiembre de 2025, Comey también fue acusado de realizar declaraciones falsas y obstruir un procedimiento del Congreso. La causa fue desestimada sin perjuicio en noviembre, después de que una jueza concluyera que la fiscal que obtuvo la acusación había sido designada ilegalmente. El Departamento de Justicia apeló la decisión.

Fuente: La Nación