El regreso de los productores a la ganadería en los ojos del criador Pedro Gundesen: “En las provincias agrícolas, donde se la había dejado de lado, aparece el hijo queriendo retomar”

La mejora en la renta y la necesidad de diversificar el riesgo agrícola impulsan el regreso a la ganadería. Así lo analiza el criador Pedro Gundesen, que el próximo 14 de agosto realizará el remate anual de su cabaña Limangus Don Pedro, ubicada en Gonzales Chaves. Allí pondrá a la venta toda su oferta genética, desde reproductores de pedigree hasta toros y vientres puros controlados.
“En Limangus vemos mucha gente joven. En provincias agrícolas como Córdoba, donde se había dejado la ganadería de lado, ahora aparece el hijo diciendo: ‘Yo voy a retomar’. Y quiere arrancar con un rodeo puro controlado de primera calidad, con animales que después le permitan diferenciar su producción y no vender un commodity”, señaló Gundesen a Bichos de Campo.

“Veo que se está comprando genética, pero la gran pregunta es cuánto va a durar este ciclo. Si realmente estamos hablando de diez años, como dicen algunos analistas, cualquier inversión queda totalmente justificada”, reflexionó a continuación.
Para el criador, detrás de ese regreso existen razones económicas y también productivas. La agricultura enfrenta márgenes cada vez más ajustados y mayores riesgos climáticos, lo que vuelve a poner en valor la diversificación.
“Las cuestiones climáticas están siendo cada vez más desafiantes para la agricultura. En el sudeste bonaerense, en un campo alquilado, necesitamos entre 4.500 y 5.000 kilos de trigo o cebada solamente para empatar. Ya hay que arrancar con un cosechón”, graficó.

Frente a ese escenario, consideró que muchas empresas volverán a combinar agricultura con ganadería, especialmente en campos con ambientes más limitantes.
“En los lotes con bajos o donde la agricultura es apenas de seis puntos, la ganadería vuelve a ser una alternativa muy lógica. Si esto continúa, creo que van a entrar grandes grupos e inversiones importantes haciendo ganadería intensiva de altísima calidad en zonas agrícolas”, pronosticó.
Su optimismo respecto del negocio es evidente. Incluso adelantó que piensa seguir aumentando el rodeo de la cabaña.
“Soy un convencido de que la ganadería tiene futuro. Aprendí de mi viejo que no hay que poner todos los huevos en la misma canasta, pero ganas no me faltan. El año que viene me voy a dejar 200 vacas más. Voy a seguir diferenciando la calidad de la cabaña porque creo que el consumo mundial de proteínas va a seguir creciendo y la carne va a mantener su condición de producto premium”, sostuvo.
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A eso sumó una ventaja competitiva que, según afirmó, Argentina mantiene intacta: “La carne es prácticamente el único producto que no tenemos que explicar en ninguna parte del mundo. Llegamos y dicen carne argentina. Eso sigue teniendo demanda”.
Con respecto a la oferta que habrá en el remate, detalló que incluirá cuatro hembras y cuatro toros de pedigree, 45 toros puros controlados y alrededor de 200 vientres de distintas categorías.
Entre los reproductores se destacan dos tríos que obtuvieron los principales premios en la reciente Exposición Nacional de Limangus, realizada en Cañuelas: el campeón diente de leche y el reservado dos dientes.
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Respecto de la genética que ofrecerá, Gundesen explicó que el objetivo de la cabaña es producir animales claramente orientados a la eficiencia carnicera.
“Nuestros toros se compran mucho para cruzar rodeos Angus porque mejoran el cuarto trasero y las características carniceras. Además son animales de frame moderado, con requerimientos medios a bajos y muy buen mantenimiento”, describió.
También destacó el trabajo realizado para mejorar el temperamento de los reproductores. “Ponemos muchísimo foco en la mansedumbre. Existe el prejuicio de que los cruzamientos son animales nerviosos, pero nosotros descartamos todos los ejemplares con temperamento complicado”, aseguró.

Fuente: Bichos de Campo