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Juan Luis Arsuaga, experto en evolución humana: “La vida es un regalo, disfruta todo lo que puedas y ayuda a otros”
Durante una entrevista en Madrid, el paleontólogo Juan Luis Arsuaga analizó la evolución humana y destacó el papel de la solidaridad en el éxito biológico de la especie. Además, definió la vida como un “regalo maravilloso” que debe disfrutarse al máximo y aprovecharse para ayudar a los demás.De qué manera la ayuda mutua influyó en la evolución humana, según Juan Luis ArsuagaDurante un diálogo grabado en la redacción del periódico 20 minutos, Arsuaga aconsejó a las nuevas generaciones “ayudar a otros” que enfrentan problemas para disfrutar de la existencia. El codirector de los yacimientos de Atapuerca (en Burgos) enfatizó que la solidaridad no constituye únicamente un valor moral, sino un rasgo biológico decisivo que permitió el desarrollo de la especie.El especialista contrapuso la organización del Homo sapiens con la de otros primates y definió a la humanidad como una especie cooperativa. Indicó que los miembros del grupo humano establecieron lazos de apoyo recíproco que transformaron la supervivencia individual en un esfuerzo colectivo.La crianza compartida permitió acortar el intervalo entre partos y asegurar la supervivenciaArsuaga explicó que en especies como el chimpancé, la hembra debe criar a su descendencia en solitario porque “nadie ayuda” en su entorno. Detalló que esta falta de cooperación obliga a distanciar los nacimientos entre cinco y seis años, lo que limita la capacidad reproductiva del grupo.Por el contrario, el científico señaló que las madres humanas lograron acortar el periodo entre partos y mantener a varios niños dependientes en forma simultánea. Sostuvo que este avance fue posible porque la madre contó con “ayuda social” proveniente del padre, los abuelos y la red comunitaria.Cómo se estructuran las unidades de apoyo social en la biología de la especieEl investigador afirmó que la estructura social de la especie se fundamenta en la familia nuclear como unidad reproductiva y económica, articulada con la parentela y la tribu. Explicó que esta organización en red garantizó el cuidado de los infantes y la distribución de recursos en la prehistoria.A su vez, destacó que esta asistencia mutua facilitó la transmisión de conocimientos mediante el hábito de “hacerse preguntas” y aprender. Desde su perspectiva, el aprendizaje continuo y la curiosidad fortalecen la cohesión social y permiten que los individuos superen colectivamente las dificultades del entorno.El científico definió la existencia como “un regalo maravilloso” y cuestionó la actitud de protestar ante las adversidades menores. Esta perspectiva implica valorar la oportunidad de vivir y utilizar el tiempo disponible para adquirir saberes y realizar descubrimientos. Los avances médicos sostienen la longevidad, mientras que los malos hábitos reducen la esperanza de vidaArsuaga se mostró escéptico frente a las promesas comerciales sobre la inmortalidad y el rejuvenecimiento, al señalar que actualmente no se posee el conocimiento científico necesario para revertir el proceso degenerativo del envejecimiento. El paleontólogo afirmó en 20minutos que la prioridad debe centrarse en la calidad de vida y que llegar a los 100 años en plenas facultades resulta factible gracias a los recursos de la medicina moderna.No obstante, el experto advirtió que la esperanza de vida registra un descenso en países desarrollados como Estados Unidos debido a que la población come mal, no realiza ejercicio y al sistema de salud. Asimismo, recordó que la esperanza de vida al nacer pasó de menos de 40 años a comienzos del siglo XX a los 84 años en la actualidad, aunque aclaró que esta tendencia no continuará incrementándose indefinidamente sin atender los hábitos de salud y la atención pública.
Fuente: La Nación