Perú y México restablecen relaciones tras el quiebre por el polémico asilo a una exfuncionaria peruana

LIMA.– Perú y México acordaron este viernes la reanudación de sus relaciones diplomáticas, interrumpidas desde fines del año pasado ⁠luego de que el gobierno mexicano otorgara asilo en su embajada a una exfuncionaria peruana.Perú rompió relaciones con México el 3 de noviembre pasado luego de que Betssy Chávez, que ejerció como primera ministra bajo el gobierno de Pedro Castillo (2021-2022), obtuvo asilo diplomático tras refugiarse en la embajada.El jueves por la noche Chávez recibió un salvoconducto y viajó a México en un avión de las Fuerzas Armadas, según anunció la presidenta mexicana Claudia Sheinbaum.La cancillería peruana dijo en un comunicado que el salvoconducto se entregó “con reserva del derecho que asiste al Estado peruano de solicitar la eventual extradición de la señora Chávez” según los tratados vigentes y en caso de que la Justicia lo solicite.La entonces presidenta electa Keiko Fujimori había indicado antes de asumir en julio que tenía “toda la intención” de retomar las relaciones rotas con México. La ruptura se había profundizado cuando el Congreso peruano declaró en su momento a Sheinbum como “persona non grata” por su “inaceptable injerencia en asuntos internos” del país.Resolver la situaciónSegún contó Sheinbaum, Fujimori llamó directamente al canciller mexicano, Roberto Velasco, para decirle que quería resolver la situación de Chávez, a quien estaba dispuesta a otorgarle el salvoconducto al llegar al poder.También le transmitió a Velasco que entendía la postura de México de apoyo al izquierdista Castillo, quien fue destituido tras un fallido autogolpe, pero que “era su deseo restablecer las relaciones” con ese país.En un comunicado conjunto, los dos gobiernos reafirmaron su respeto al derecho internacional y a los principios de Naciones Unidas.Para México, la actitud de Fujimori “es una señal importante” de que pese a las diferencias ideológicas los gobiernos deben mantener abiertas las vías de comunicación. Sheinbaum puso la excepción de Ecuador, con el que México rompió relaciones en 2024 porque la policía de ese país irrumpió en la embajada mexicana en Quito para detener a un exvicepresidente ecuatoriano, algo que México denunció como una flagrante violación a su soberanía.Perú y México comenzaron a distanciarse después de que el 7 de diciembre de 2022 el Congreso peruano destituyó al entonces presidente Castillo. El mandatario fue encarcelado tras intentar suspender sin éxito el Congreso, donde se lo investigaba por presuntos actos de corrupción.A finales de 2022, la esposa de Castillo y sus dos hijos menores recibieron asilo en la embajada mexicana en Lima y luego viajaron a México, donde viven. El entonces presidente mexicano, Andrés Manuel López Obrador, y Sheinbaum, su sucesora, han pedido varias veces la liberación del exmandatario peruano.La detención de Castillo derivó en protestas que dejaron 50 manifestantes muertos en medio de una represión de las fuerzas de seguridad bajo el mando de la presidenta Dina Boluarte (2022-2025), quien gobernó con el apoyo del partido de Fujimori y otros grupos que la salvaron de varios intentos de destitución.Castillo y Chávez fueron condenados a 11 años de cárcel por conspiración para la rebelión. Castillo ha apelado la sentencia, pero sigue investigado por otros casos de corrupción.El gobierno peruano sostuvo en un comunicado que reiteraba, de manera enfática, “que no existe persecución política y que en el país impera el Estado de derecho, la separación de poderes y el respeto a las garantías de la administración de justicia”.Fujimori, dijo en declaraciones a la prensa que su gobierno actúa conforme a ley “sin colores políticos”. “Sabemos cuál va hacer la postura de la presidenta Sheinbaum y está en su derecho. La postura del gobierno (de Perú) es que ⁠el señor Castillo tiene una condena de primera instancia y respetamos los fueros del poder judicial”.Agencias AP y AFP

Fuente: La Nación