Gestión financiera: Los empresarios agrícolas argentinos pueden votar por adelantado en las presidenciales de 2027

La campaña agrícola 2026/27 finalizará en plena campaña electoral y ese dato no puede pasar desapercibido al momento de diseñar la gestión financiera.
Las elecciones presidenciales del 31 de octubre de 2027 en materia financiera ya están ocurriendo porque el resultado del sufragio podría resultar maravilloso o catastrófico dependiendo de la decisión tomada este año.
“La comparación entre financiarse en pesos o en dólares deja de depender únicamente de la tasa publicada por el banco y pasa a requerir una evaluación integral del riesgo cambiario de cara a un 2027 electoral”, señala el último Reporte de Actualidad Agro CREA.
Veamos. En el siguiente cuadro se muestra la tasa de interés en pesos que se pagaría al tomar un préstamo en dólares en función del tipo de cambio vigente al vencimiento. Y viceversa.

Por ejemplo, si se toma un crédito en dólares al 8,0% de interés a 360 días y el tipo de cambio al momento de pagar el crédito es de 1800 $/u$s, entonces la tasa equivalente en pesos de esa operación habría sido del 30% anual en pesos. El ejemplo no es casual porque este viernes el contrato dólar futuro en A3 Mercados correspondiente a julio de 2027 finalizó en 1834 $/u$s
Si el gobierno dentro de un año decide atrasar el tipo de cambio “al mango” para reforzar el “ancla” inflacionaria y el dólar termina en 1600 $/u$s, entonces ese crédito al 8,0% en dólares terminará siendo equivalente a uno en pesos del 15%. Golazo de media cancha.
Sin embargo, si el factor político presente dentro de un año obligara al gobierno a devaluar la moneda a 2100 $/u$s, entonces ese crédito terminaría equivaliendo a una tasa del 51% en pesos, un nivel elevadísimo para los magros márgenes esperados del negocio agrícola.
Por lo tanto, aquellos empresarios agrícolas que quieran votar por anticipado, ya pueden hacerlo al momento de gestionar el plan financiero de la nueva campaña 2026/27. Para los que tengan dudas, la “receta” en tales casos es diversificar alternativas para intentar diluir eventuales impactos perjudiciales de cambios abruptos en el contexto macroeconómico.
“Anteriormente, la economía explicaba una parte de los resultados empresariales desde inflación elevada, licuación de pasivos y ganancias financieras que complementaban el resultado productivo. El escenario actual ocurre de manera distinta: márgenes productivos más ajustados, estabilidad macro y tasas reales positivas. Como resultado, la competitividad se profundiza en la calidad de la gestión”, explica el Reporte de Actualidad Agro CREA.
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En el escenario favorable del negocio la prioridad consiste en convertir buenos resultados en ventajas permanentes. “La ganadería acompaña esta tendencia, captando el momento para mejorar procesos, incorporar tecnología, profesionalizar la gestión y financiar inversiones que aumenten la productividad”, apunta.
En la agricultura, en cambio, las decisiones tienden a concentrarse en fortalecer eficiencia antes que crecer por crecer. La prolijidad en la gestión resulta aún más crucial en este contexto.
“En lechería o la mayoría de las regionales, la prioridad cambia completamente. La gestión se concentra en preservar liquidez, revisar costos, administrar cuidadosamente los pasivos y sostener la capacidad de recuperarse en un mejor contexto”, advierte.
“En escenarios más desafiantes, decisiones como, financiarse con instrumentos inadecuados, mantener estructuras sobredimensionadas o descuidar la planificación fiscal pueden afectar negativamente el resultado económico. La gestión empresarial sustenta la viabilidad y la competitividad de la empresa”, resume.

Fuente: Bichos de Campo