General
Tres potencias islámicas firman un pacto y reconfiguran el tablero en Medio Oriente
ANKARA.- La escalada en Medio Oriente sigue sumando puntos de conflicto. La amenaza latente de los hutíes en la región tras la guerra entre Estados Unidos, Israel e Irán, que ha llevado el lanzamiento de misiles iraníes contra exportadores de petróleo del Golfo, derivó en un inesperado acuerdo de defensa conjunto entre tres potencias islámicas: Arabia Saudita, Pakistán y Turquía. El acuerdo, firmado en La Meca por el príncipe heredero saudita, Mohammed ben Salman, el presidente turco Recep Tayyip Erdogan y el primer ministro pakistaní Shehbaz Sharif, se debatía desde hacía tiempo “pero los recientes acontecimientos en la región han acelerado el ritmo”, indicó a la AFP una fuente cercana al ejército saudita que pidió el anonimato.La flamante alianza firmada no solo reconfigura el tablero en Medio Oriente, sino que representa una nueva derivación de la guerra con Irán, cuyo alcance se desconoce. Irán y sus aliados han estado bombardeando Arabia Saudita y otros estados del Golfo, y bloqueando sus envíos de energía, desde que Estados Unidos e Israel lo atacaron el 28 de febrero en una importante escalada tras años de agitación regional.Las tres naciones comparten la preocupación por las posturas militares cada vez más agresivas tanto de Israel como del Irán chiíta revolucionario, mientras su antiguo aliado estadounidense lucha por contener la agitación regional que ha provocado una crisis energética mundial.“El acuerdo tiene como objetivo fortalecer la disuasión colectiva contra cualquier acto de agresión y estipula que cualquier ataque armado contra uno de los tres Estados será considerado un ataque contra todos ellos”, precisó el Ministerio de Relaciones Exteriores pakistaní.La presidencia turca afirmó por su lado que el acuerdo de defensa “no tiene como objetivo a ningún país en particular” y señaló que aportará en “la preservación de la paz y la estabilidad en nuestra región”, indicó en un comunicado el director de Comunicación de la presidencia turca, Burhanettin Duran.Según algunos expertos, el pacto envía un mensaje a Teherán pero también a Washington, percibido como un socio cada vez menos fiable.Símbolo político“Tres de los estados más influyentes del mundo musulmán se reúnen en un momento de gran incertidumbre, lo que demuestra una creciente voluntad entre las potencias regionales y medianas de coordinarse más estrechamente en materia de seguridad”, declaró Abdulaziz Sager, presidente del Gulf Research Center, un centro de estudios con sede en Arabia Saudita. “El marco trilateral podría reforzar el peso diplomático y de defensa colectivo de los tres países, al tiempo que contribuiría al surgimiento de una arquitectura de seguridad con mayor proyección regional”, agregó Sager.Turquía posee el segundo ejército más grande de la OTAN. Arabia Saudita, en tanto, alberga los lugares más sagrados del Islam y es uno de los principales exportadores de petróleo del mundo, mientras que Pakistán es el único país musulmán con armas nucleares.Sin embargo, Rayed Krimly, viceministro saudí de diplomacia pública, afirmó en una publicación en redes sociales que el acuerdo no representa un intento de establecer un eje militar o un bloque sectario. “Tampoco está vinculado a ninguna ambición nuclear ni a una carrera armamentística”, aclaró.Aunque Pakistán firmó un pacto de defensa mutua con Arabia Saudita el año pasado, no ha respondido militarmente a los ataques de Irán contra el reino. También ha restado importancia a las sugerencias de que su capacidad de disuasión nuclear podría extenderse a sus aliados, afirmando el año pasado, en referencia a su pacto con Arabia Saudita, que las armas atómicas “no estaban en sus planes” .Tanto Pakistán como Turquía también han manifestado su apoyo a la coalición de defensa marítima que Arabia Saudí ha anunciado para proteger las rutas marítimas y energéticas regionales.Vínculos militares de larga data Medio Oriente lleva casi tres años sumido en el caos desde el ataque de Hamás contra Israel el 7 de octubre de 2023.Israel ha librado una guerra en Gaza , invadido el sur del Líbano y tomado territorio en Siria, además de lanzar dos campañas aéreas contra Irán. Teherán ha atacado a Arabia Saudita, Kuwait, Bahréin, Qatar, los Emiratos Árabes Unidos, Omán, Jordania e Israel.Si bien Turquía y Pakistán, situados en los confines de Medio Oriente, han evitado ataques directos importantes, ambos países están deseosos de apaciguar los conflictos que amenazan su propia seguridad y sus economías.Para Arabia Saudita, tres años de conflictos en Medio Oriente han puesto en peligro sus exportaciones de petróleo y sus ambiciosos planes de desarrollo, además de suscitar serias dudas sobre la fiabilidad del paraguas de seguridad estadounidense que la acompaña desde hace mucho tiempo.Burcu Ozcelik, investigadora principal de Seguridad en Oriente Medio en el centro de estudios RUSI, afirmó que el acuerdo se centraba en contrarrestar la hegemonía iraní en la región y en generar disuasión contra Israel, en lugar de avanzar hacia una confrontación con Teherán. “Creo que el objetivo es precisamente el contrario”, señaló. Pakistán, por su parte, se ha ocupado de capacitar durante décadas a las fuerzas saudíes y de brindarles asistencia técnica y de intercambiar con el país buques de guerra y aviones de entrenamiento. Arabia Saudita es uno de los principales compradores de drones a Turquía.Pakistán ha desplegado unos 8.000 soldados, aviones de combate, drones y un sistema de defensa aérea en el reino, y ha iniciado negociaciones con Kuwait para proporcionar seguridad a cambio de cooperación energética e inversiones.La oficina del primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, declinó hacer comentarios. Un portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores de la India afirmó que el pacto era un acontecimiento que el país seguía de cerca. Irán no hizo comentarios de inmediato.Agencias Reuters y AFP
Fuente: La Nación