El empleo registrado en la industria maderera cayó 8,5% en un año: Alertan que recuperar oficios y desarrollar capacidades técnicas “será lento y complejo”

Al ritmo de la desaceleración de la actividad industrial, el sector maderero alzó la voz por un retroceso considerable en el empleo registrado, principalmente en los segmentos que mayor valor agregado generan dentro de la cadena, que podría complicar la recuperación de la producción a futuro.
De acuerdo con el último Informe de Empleo y Actividad de la Federación Argentina de la Industria Maderera y Afines (FAIMA), el empleo registrado cayó un 8,57% interanual, lo que supera el retroceso del eslabón comercial, en torno al 4,2%.
La contracción se da en las actividades de mayor transformación industrial, como tornerías (-34%), viviendas prefabricadas de madera (-23%), tableros y enchapados (-18%) y aserrado de madera nativa (-17%). Aquello atañe al rubro de la construcción, aunque la caída también se evidencia en el segmento comercial. Allí las mayores pérdidas se concentran en la venta mayorista de muebles y colchones (-11%) y de muebles para oficina (-10%).

“Cada puesto de trabajo que se pierde en estas actividades representa mucho más que una estadística. Detrás de esos números hay conocimientos técnicos, experiencia productiva y capacidades industriales que constituyen uno de los principales activos de la cadena forestoindustrial y que luego requieren años para reconstruirse”, señalaron desde FAIMA.
“Más que un ajuste coyuntural, este comportamiento refleja un proceso que invita a reflexionar sobre la preservación del conocimiento, los oficios y las capacidades técnicas que demandan años de formación y experiencia”, marcaron luego.
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El informe evidenció, además, que el impacto no es homogéneo. Mientras los indicadores generales muestran una economía prácticamente estancada, en el rubro de las PyMEs muebleras se registró una caída promedio del 14% en sus ventas durante el primer trimestre del año. El dato genera alarma ya que se trata de las empresas que  sostienen buena parte del entramado productivo y del empleo en el interior del país.
En ese contexto, la entidad sostiene que preservar el capital humano y fortalecer las capacidades productivas debe formar parte de cualquier estrategia orientada a consolidar el crecimiento futuro de la industria.
“La experiencia demuestra que las empresas pueden recuperar niveles de producción cuando mejora la demanda, pero reconstruir equipos especializados, recuperar oficios y volver a desarrollar capacidades técnicas es un proceso considerablemente más lento y complejo”, concluyeron.

Fuente: Bichos de Campo