La historia del Safety Car y el piloto que cumplió 500 grandes premios, y controla a Hamilton y a Verstappen en la F.1

El circuito de Silverstone es uno de los escenarios más emblemáticos de la Fórmula 1. El Gran Circo se puso en marcha en ese trazado en 1950 y, desde entonces, fue sede de 60 de las 77 carreras que albergó el Gran Premio de Gran Bretaña. En el episodio de la actual temporada se impuso Charles Leclerc (Ferrari), bajo régimen del Safety Car, después del accidente que sufrió Max Verstappen (Red Bull Racing), a cuatro vueltas para la bandera a cuadros. Un desenlace que provocó críticas y que, en el medio, ofreció un error de software, como señaló la Federación Internacional del Automóvil, cuando a falta de un giro se anunció en la pantalla que la carrera se relanzaría. No hubo velocidad y los autos cruzaron la meta detrás del Auto de Seguridad (AS), un Mercedes-AMG GT PRO 4MATIC+, que se estrenó en el actual calendario y que maneja el alemán Bernd Mayländer desde 2000. Fue la decimotercera vez en la historia que un gran premio finalizó con el Safety Car en la cabeza del pelotón.El estreno del Safety Car, en el Gran Premio de Canadá, en 1973, resultó un caos. Los incidentes provocados por las adversas condiciones meteorológicas empujaron a desplegar en la pista un elegante Porsche 914, con el expiloto canadiense Eppie Wietzes -dos carreras en la F.1, aunque no completó ninguna- con el objetivo de ordenar a los autos. El efecto, sin embargo, fue peor: se posicionó delante del coche equivocado y la mayoría de los pilotos perdió un giro, al punto tal de que sólo cuatro cumplieron con las 80 vueltas. El resultado del gran premio se conoció varias horas más tarde y el ganador fue el estadounidense Peter Revson (McLaren). En los años 80, en Mónaco, reapareció en cuatro oportunidades. Un Porsche 911 lo hizo en la primera, en 1976. Un Lamborghini Countach giró en el Principado de modo consecutivo en 1981, 1982 y 1983. Una década más tarde la F.1 oficializó su presencia de manera fija en todos los grandes premios. Cada organizador estaba obligado a proporcionar sus Autos de Seguridad. La lista contempló desde un FIAT Tempra a un Ford Escort Cosworth, pasando por un Honda Prelude, Opel Vectra, Lamborghini Diablo y hasta un Renault Clio en el GP de Argentina 1996. Treinta años atrás, también se desarrolló un acuerdo aún vigente entre la F.1 y Mercedes: el fabricante alemán es quien suministra el Safety Car en todas las carreras, aunque Aston Martin se sumó con un coche en 2021: el modelo Mercedes-Benz C36 AMG, el primero con el que las Flechas de Plata salieron a la pista.The Renault Clio came onto the scene in 1996 for the Argentine Grand Prix 👀#F1 pic.twitter.com/WXynCmb3ET— Formula 1 (@F1) June 23, 2023El inicio del nuevo milenio trajo también una novedad: en la apertura del calendario, en el circuito australiano de Melbourne, Mayländer hizo su debut como piloto oficial del Auto de Seguridad. Suma más de 500 grandes premios y se ausentó en apenas tres en 27 años. Alemán, de Waiblingen –15 kilómetros de Stuttgart-, fue piloto del DTM, FIA GT y Porsche Supercup cuando en 1999 recibió un llamado del entonces director de carrera Charlie Whiting, que le ofreció manejar el Auto de Seguridad en la Fórmula 3000. Al año siguiente fue ascendido a la F.1, y aunque mezcló la nueva actividad con las carreras, desde 2006 optó por ser exclusivo del Gran Circo. “Ese fue mi primer contacto con el paddock de la F.1. Nunca antes había estado en ese lugar en mi vida, solo veía a los autos desde las gradas”, recordó Mayländer, que el 12 de marzo de 2000 reemplazó a Oliver Gavin, en un podcast de Beyond the Grid.Como los pilotos de la grilla, el alemán comienza las tareas el jueves anterior a la carrera con una prueba del auto durante una hora en el circuito, aunque un grupo de mecánicos alistó los coches desde el martes. “Recordar la pista y marcar vueltas rápidas”, relató Mayländer, que además debe asegurarse que todos los sistemas funcionen. El viernes antes de la primera sesión de entrenamientos libres, ensaya, junto con el Director de Carrera, una inspección de la pista. La maniobra, en ocasiones, se repite antes de cada práctica, de la qualy, carrera Sprint y el gran premio. La espera de la señal de 10 minutos para la vuelta de formación y el giro con bandera verde, dos momentos en los que explota la adrenalina. “Para mí, las mejores carreras son las que no necesitan el Auto de Seguridad, porque eso significa que no ocurrió nada peligroso en la pista”, asegura, quien tiene como copiloto a Richard Darker, que se encarga de todas las comunicaciones con Control de Carrera.Tres grandes premios tuvieron a Mayländer como protagonista: Fuji 2007, Montreal 2011 y Spa-Francorchamps 2021. “Si juntamos la de Japón y la Canadá, lideramos la carrera durante 55 vueltas; en Bélgica nunca me encontré con una situación así. La segunda vez que ese día salimos a la pista, la visibilidad era aún peor, al igual que las condiciones climatológicas”, señaló el alemán, de 55 años, que en Spa-Francorchamps fue elegido Piloto del Día en las redes sociales. Claro que también existen los imponderables, como en Monza 2024, cuando perdió el control del Aston Martin Vantage y el coche se descontroló en la aproximación de la Curva Alboreto, la antigua Parabólica. No se trató de un error de manejo, si no que Mayländer, al detectar una falla en los frenos y para evitar un impacto frontal contra las barreras de protección, deslizó el vehículo, que dibujó un trompo y golpeó de costado.Y así como hay carreras imborrables, están los pilotos que lo persiguen. “Michael Schumacher era bastante tranquilo, al igual que Nico Rosberg y ahora lo es Max Verstappen. Llevar a Valtteri Bottas detrás es genial, siempre mantiene la misma distancia del Safety Car, no presiona. Sebastian Vettel era un poco duro, y Lewis Hamilton, sin dudas, el más complicado. A veces es difícil tenerlo detrás, porque siempre está presionando, acelerando y frenando, manejando en zig-zag... Se acerca mucho al Auto de Seguridad, pero es su estilo de manejo e intenta mantener los neumáticos en la ventana correcta de temperatura. Para mí es más difícil, porque lo pierdo en los espejos y no sé si está a mi derecha o a mi izquierda”, recuerda el alemán, ganador de las 24 Horas de Nürburgring.Cuando le preguntan acerca de la velocidad entre el Mercedes-AMG GT PRO 4MATIC+ y un auto de F.1, advierte que a pesar de tener su coche una velocidad máxima de 370km/h, en un circuito, los dos lanzados, la diferencia puede ser de hasta ocho segundos. “Es como un buen jet privado ante un Starfighter: ambos vuelan, pero a diferente velocidad. Pero si conduces en condiciones muy difícil y no cometes ningún error, sin duda esos son los grandes momentos”, apunta Mayländer, el piloto que es una leyenda en la Fórmula 1 al manejo del Safety Car.

Fuente: La Nación Deportes