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Qué son las visas A-2 que Trump no piensa flexibilizar y por qué ahora ponen en riesgo a los consulados mexicanos
Cerca de 400 empleados del consulado mexicano podrían perder sus puestos a medida que vencen sus acreditaciones y visas. La restricción comenzó en 2016, durante el gobierno de Barack Obama. Sin embargo, México consiguió prórrogas que demoraron sus efectos durante más de ocho años. Ahora, la administración Trump mantiene esa política sin cambios.¿Qué son las visas A-2 y quiénes pueden recibirlas?De acuerdo con lo publicado por el Departamento de Estado de Estados Unidos (DOS, por sus siglas en inglés) en Travel.State.gov, la categoría A-2 permite que funcionarios y empleados de tiempo completo de gobiernos extranjeros ingresen en Estados Unidos para cumplir exclusivamente tareas oficiales. Entre sus beneficiarios se encuentran quienes trabajan en embajadas o consulados, determinados representantes gubernamentales, militares extranjeros y familiares inmediatos de los titulares.Las actividades deben tener carácter gubernamental. El permiso no cubre funciones comerciales, viajes turísticos ni tareas particulares. Tampoco puede reemplazarse por una visa de visitante o por una autorización del Programa de Exención de Visa. La restricción de las visas A-2 comenzó en 2016Hasta hace una década, alrededor de 1700 trabajadores consulares mexicanos contaban con visas A-2 de vigencia indefinida. La continuidad de su acreditación bajo ese esquema dependía de renovaciones anuales gestionadas por la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) de México.Ese sistema permitió que muchos empleados catalogados como Prestadores de Servicios Profesionales Independientes desarrollaran sus carreras y formaran sus familias en Estados Unidos. Según El País, la administración Barack Obama modificó esas condiciones en 2016, limitó esos permisos a cinco años y eliminó para este grupo la posibilidad de renovarlos bajo el esquema anterior. Desde entonces, los sucesivos gobiernos mexicanos consiguieron extensiones temporales mediante negociaciones diplomáticas. Durante el mandato de Andrés Manuel López Obrador, esos acuerdos prolongaron por más de ocho años la permanencia del personal afectado.Sin embargo, la cantidad de trabajadores con esas visas descendió hasta unos 400, menos de una cuarta parte del grupo original. En una declaración escrita enviada a El País, el DOS sostuvo que las visas A-2 tienen carácter temporal y sirven exclusivamente para desempeñar funciones oficiales en representación de un gobierno extranjero. La dependencia señaló que no buscan facilitar que sus titulares “echen raíces”. La administración Trump mantiene esa postura y, según el medio, no prevé modificar la política aplicada.La salida de estos empleados podría reducir la capacidad de respuesta de una red encargada de atender a más de 38 millones de mexicanos en Estados Unidos. Los trabajadores afectados reciben documentación y gestionan solicitudes de pasaportes, matrículas consulares, actas de nacimiento y credenciales para votar.El vencimiento de las visas ocurre mientras Washington revisa los 53 consulados mexicanos que operan en el país.Décadas en Estados Unidos dificultan el regreso de los empleadosUn funcionario del servicio exterior mexicano que habló con El País bajo condición de anonimato explicó que algunos exempleados permanecieron en el país sin estatus legal después de perder la visa A-2. “Tienen muchos años en Estados Unidos; tienen hijos, parejas, toda una vida aquí. No quieren volver a empezar allá”, señaló. Según el funcionario, los casos de mayor antigüedad presentan más dificultades.Rosa Elvira trabajó durante cuatro décadas en el Consulado de México en Los Ángeles. Su último día laboral será el 21 de agosto, mientras que su permiso migratorio vencerá durante el verano de 2027. La trabajadora advirtió que quedaría “en una situación de vulnerabilidad, como indocumentada y sin trabajo” si permaneciera en Estados Unidos después de la expiración de su visa.¿Qué alternativas evalúa el gobierno mexicano?El canciller Roberto Velasco Álvarez definió el problema como una “situación compleja” durante la conferencia matutina de la presidenta Claudia Sheinbaum del 7 de julio. El funcionario aseguró que México continuará las gestiones diplomáticas y administrativas para extender la permanencia del personal. “Hemos venido negociando desde el sexenio pasado que se extienda la permanencia de este personal en Estados Unidos y con ello hemos logrado que, durante más de ocho años, se extienda la vigencia de esas visas”, afirmó.Velasco también planteó evaluar alternativas dentro de la SRE para quienes deban regresar a México. Durante el gobierno de López Obrador se analizó otra opción: incorporar a los trabajadores a la nómina de la Cancillería. Sin embargo, la propuesta no se concretó.Esa misma fuente sostuvo que el esquema de contratación limitó el reconocimiento de la antigüedad laboral, redujo las prestaciones y mantuvo salarios bajos pese a la carga de trabajo asumida por los empleados.
Fuente: La Nación