Cartas de lectores: Opuestos, vergüenza, inmigrantes

OpuestosMe cuesta encontrar personalidades más diferentes que las del papa León XIV y el presidente Milei. Humilde y sencillo uno, soberbio y arrogante el otro; dedicado al prójimo uno y al autoelogio el otro; prudente y respetuoso en sus opiniones el Papa, muchas veces insensato y temerario Milei con las suyas. Por otro lado, han demostrado posturas antagónicas respecto de casi todos los temas que se me ocurren, y solo logré encontrar una coincidencia: ambos son claramente enemigos del aborto. Siendo conocida la intolerancia que manifiesta Milei ante quienes piensan diferente a él, a quienes no duda en calificar de ignorantes (en el mejor de los casos), me pregunto cómo va a defender la Iglesia al Papa y cómo vamos a evitar que esta visita profundice la grieta que tanto gusta (y necesita) alimentar Milei. Por favor, no olvidemos que Milei llegó a mencionar al papa Francisco como el “representante del maligno”.Francisco Garropanchogarro@gmail.comVergüenzaTodo el escándalo mediático que rodea a Facundo Moyano, además de lo lamentable de la situación personal de su pareja y las tristes imágenes que reflejan los medios, nos muestra un estilo de vida que solo la impunidad puede asegurar. Nos enteramos de la privilegiada locación en que vive un sindicalista y las crónicas periodísticas nos recuerdan sus numerosos viajes al extranjero, sus salidas a exclusivos restaurantes, etcétera.Lo resumo: siento vergüenza.Alejandro Pothalejandropoth@hotmail.comInmigrantesSiendo Argentina un país con una población mayoritariamente inmigrante, me pregunto qué hubiera sucedido si la xenofobia enquistada en la ley de tierras hubiera estado vigente durante la gran inmigración ocurrida a principios del siglo XX. Los legisladores y gobernadores que se rasgan las vestiduras por el intento del gobierno de eliminar semejante esperpento, ¿son hijos o nietos de inmigrantes que pudieron comprar tierras y contribuir al desarrollo del país? Esos italianos, franceses, irlandeses, ingleses, belgas y alemanes, entre otros muchos, ¿hubieran venido?Juan Maria Steverlynckjuan.m.steverlynck@gmail.comBase chinaEl proyecto de ley que iba a tratarse el 6 de agosto en el Senado de la Nación, denominado ley de tierras, ha causado un sinnúmero de conflictos y páginas enteras en los medios. Finalmente no se trató ayer, pero eventualmente volverá a la agenda del recinto en el futuro. Reflexioné sobre este tema y no pude dejar de preguntarme: si esto es tan malo para el país, ¿cuál es el motivo por el cual se entregó una porción de nuestro territorio soberano a una potencia extranjera, China, para poner una seudobase científica, donde los argentinos no pueden entrar? ¿A nadie le llama la atención este hecho gravísimo, mientras discutimos si un extranjero puede adquirir honestamente tierras en nuestro país?C. Gustavo D’Agostinogusdagostino@gmail.comDe qué lado estásPúblico vs. privado. Lucrativo vs. social. Debates en los que muchas veces resulta imposible llegar a un acuerdo. No necesariamente porque existan diferencias irreconciliables, sino porque los argumentos son reemplazados por afirmaciones sin fundamento. Así, la palabra pierde valor. Ya no importa qué se dice, quién lo dice ni cuál es el razonamiento que sostiene esa posición. Solo parece importar una pregunta: ¿de qué lado estás? Una de las cosas que distinguen a un profesional de un opinador serial es la responsabilidad con la que fundamenta sus palabras. Para comparar alternativas necesitamos establecer una base común. Toda conclusión debería comenzar explicitando las condiciones, los criterios y las consideraciones tomadas en cuenta. De esa manera, el análisis puede ser comprendido, verificado y, cuando corresponda, reproducido. Esto no significa que todas las discusiones tengan una única respuesta ni que debamos pensar de la misma manera. Significa que nuestras diferencias deberían apoyarse en argumentos, información y criterios que puedan ser examinados. Si no existe una fundamentación sólida, si las consideraciones no son válidas o si los resultados no pueden verificarse, lo que queda es solamente una opinión. Elijamos discutir ideas y no pertenencias. Elijamos construir sobre bases ciertas y comparables. Elijamos escuchar a quienes saben, pero también a quienes se toman el tiempo de estudiar, analizar y fundamentar lo que dicen. Porque no se trata solamente de elegir de qué lado estamos. Se trata de entender por qué.Juan Pablo PlaJppla@hotmail.comAliciaConstanza Bertolini nos ilustra sobre el origen de Las aventuras de Alicia en el País de las Maravillas, nacida a partir de un relato improvisado por Lewis Carroll, a pedido de Alicia, durante un paseo en bote por el Támesis. Al haber comenzado como una historia privada entre Carroll y Alicia el libro contiene muchas referencias que solo ellos podían entender completamente. Así, en uno de los capítulos se realiza una asamblea de animales entre los que se esconden algunos de los participantes de ese paseo. El loro es Lorina, hermana mayor de Alicia. El pato (en inglés, duck) es el reverendo Duckworth, quien los acompañó en el paseo. Y el dodo es el propio Carroll, quien, por su verdadero apellido (Dodgson) y su tartamudez solía presentarse a sí mismo como Do...Do...Dodgson.Claudio H. Sánchezclaudiofisicamente@yahoo.com.arEn la Red FacebookCuadernos de las coimas: un testigo dio detalles de un auto clave para el presunto circuito de recaudación “Justicia lenta como una tortuga”-Alberto Anibal Micheli “¡Siguen apilando pruebas!” - Juan Carlos Márquez “Cárcel común ya” -Ezequiel Mírto José Guala “Y la confiscación de los bienes para cuándo” - Fátima Sotelo

Fuente: La Nación